Autor: A. G. E. (Ya economía). 
   El túnel de la depresión     
 
 Ya.    13/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El proceso üe recuperación del sistema económico nacional no acaba de cristalizar. El túnel de la

depresión está estirándose demasiado, y demasiado peligrosamente, extendiéndose en el tiempo mucho

más de lo previsible. En el último cuatrimestre de 1976, los indicadores económicos reflejan unos

resultados todavía inferiores a los de dos años atrás, es decir, a los logrados en 1974; La inflación

continúa siendo uno de los obstáculos qué con mayor empeño y ahinco se opone a una pronta y deseable

reactivación. En líneas generales, la economía española se ha venido expansionando a lo largo de los tres

o cuatro últimos lustros sobre una base inflacionaria. Ahora bien, si ¡a expansión se detuvo de, un modo

inequívoco en mayo del 74, la inflación no lo hizo así, sino que siguió aumentando de una forma

alarmante, preocupante, obsesiva. Ha sido, y es, un caso típico de inflación y recesión, hecho que tanto

quebranta a todos los encargados de cualquier modelo de sistema económico.

La tasa de inflación ha ido, en efecto, creciendo y multiplicándose, hasta conseguirse batir una de las

marcas del área capitalista de la OCDE, en 1975 y en él presente elercicio; resulta una de las más intensas

del mundo occidental: superior en un 75 por 100 a la francesa, en un 154 por 100 a la estadounidense y—

en abril del 76—a la italiana en un 5 por 100.

COMO resulta normal en esta hipótesis, el rumbo inflacionista está incidiendo en las listas de los precios

del int e r i o r, significando tanto un freno para el impulso de la demanda de bienes de consumo como, y

desde otro prisma, rompiendo las tendencias más justas y necesarias en pro de un mayor y más ágil acer-

camiento entre los estratos sociales del país. El sector exterior se ha visto igualmente afectado por el fenó-

meno inflacionista, dada la relación de causalidad, la interdependencia, entre inflación y desequilibrio en

el acontecer de la balanza de pagos.

En tal tesitura, la Inversión se presenta indecisa, cautelosa, vaga. La crisis inversora desanima la deseable

recuperación, teniendo ello un reflejo ampliamente marcado en e] devenir del mercado de valores en la

Bolsa.

DESDE otro punto de vista, la situación de estancamiento con inflación del cuadro económico .español

contrasta con la constatada recuperación de otros países del marco capitalista, como en el caso de USA,

de la República Federal Alemana, de Francia e incluso de Italia.

Con una inflación dinámica, con un sector exterior dolorosamente ladeado, con una inversión indecisa,

con un complejo abanico de problemas económicos y extra-económicos es de esperar, en correcta lógica,

que el caminar de la economía proseguirá una marcha a ciegas en el largo y oscuro túnel de la depresión.

A. G. I

 

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