Cuando vuelven los inmigrantes la peseta se va. 
 La evasión de capitales     
 
 Pueblo.    12/11/1976.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 36. 

CUANDO VUELVEN LOS EMIGRANTES LA PESETA SE VA

EN épocas difíciles los obreros se van. Cuando las épocas difíciles desbordan las fronteras nacionales, los

obreros, después de nutrir al Estado de divisas, tienen que volver. Cuando las épocas difíciles alcanzan el

estado de crisis, ya vueltos los obreros, la peseta se va. La fuga de capitales, modelo de antipatriotismo,

inicio de ruina general, ya la estamos padeciendo. O, por lo menos, la hemos padecido en los últimos

meses en un grado máximo. Si la situación política se estabiliza—tal es la clave—, los capitales (¿quién

sabe?) a lo mejor retornan.

Éf caso es que con destino a Suiza—-preferentemente—-o a otras partes del mundo, que parecen ofrecer

seguridad, han volado millares de millones de pesetas. ¿Por qué medios?

Algunos creen, ingenuamente, que ésta sangría atraviesa la frontera por los pasos legalménte establecidos.

PUEBLO ha planteado el tema en su «Café de Redacción» último, preguntando a varios especialistas

sobre esta cuestión.

Los invitados fueron el abogado Fernando Escardó, el profesor Rafael Calvo, el profesor Prados Arrarte y

Carlos Hernández Seco, subdirector general de Aduanas.

Y por el periódico, el equipo habitual: Juan Manuel Golf, Eduardo G. Rico, Francisco Mora, Remedios

Aviles, como transcriptora, y Maricarmen Nieto, como coordinadora.

Lo que se habló fue lo que sigue.

PUEBLO.—Trate m o s de concretar un poco sobre la cuantía´ de la evasión de capitales en España. No es

fácil dar una cifra, pero por lo menos se puede hablar en orden de magnitud. También se puede opinar

.sobre cómo ha evolucionado la evasión, de capitales ?n los últimos tiempos.

FERNANDO ESCARDO. La evasión en los últimos tiempos, se ha incrementado de forma considerable

por una serie de razones, creo que fundamentalmente por el impacto de la inflación, porque es sabido que

el capital busca fundamentalmente la seguridad y la rentabilidad. En la situación económica actual de

España, el dinero está perdiendo valor cada día, como consecuencia de la inflación. La inseguridad

política ha contri b u i d o también a fomentar la evasión de capitales. Puedo juzgar, a tenor de

expedientes del Juzgado de Delitos Monetarios (Juzgado único con jurisdicción en todo el territorio

nacional), donde, noto una actividad más intensa que en el pasado, que aumenta la evasión de capitales.

RAFAEL CALVO.—Creo qué últimamente se ha intensificado de forma muy notable la evasión de.

capital. Para mí la causa fundamental es la falta de confianza en el sistema político y en el orden social.

JESÚS PRADOS.—También creo que se ha intensificado en los últimos tiempos. Sin embargo, se habla

de cifras que me parecen exageradas, pues he leído en alguna ocasión que se calculaba en trescientos mil

millones de pesetas los capitales salidos. ¿Qué medios tendríamos para calcularlos, puesto •que los

Bancos en los que se refugian en los países extranjeros no van a dar cifras, y ,en España la salida de

capital, se realiza de forma tal, que no se .paede registrar los datos referentes en la balanza de pagos?

Tenemos dos o tres indicadores que son significativos. Por ejemplo: el cierre de lo que llamamos ´ los

economistas el balancé de pago en cuenta corriente.

PRADOS. — Teniendo en cuenta esté criterio, la evasión de capitales en los últimos seis meses sería del

orden de mil a mil quinientos millones de dólares, no más; es decir, que seria inferior a cien mil millones

de pesetas.

CARLOS HERNÁNDEZ SECO.—Es bastante difícil cuantificar la evasión de capitales. Todos los

indicios señalan que hay una evasión evidente de capital, pero pruebas de esas salidas o de su cuantía no

existen en absoluto, más que por ese aumento de expedientes del Juzgado de Delitos Monetarios del que

nos acaban de hablar. En numerosas publicaciones se han hecho apreciaciones y estimaciones que, a mi

juicio, son completamente desproporcionadas.

PUEBLO.—Hay un indicio, aparte de los expedientes, que sí se podría tener en cuenta: las pesetas piratas

que hay en Europa. Es indudable que los turistas, este año, han traído menos divisas a España, pues

venían ya con pesetas.

PRADOS — Efectivamente, ese es un indicio, pero no da cifras muy elevadas. Lo que sabemos es que el

número de turistas ha bajado este año; sabemos también que la entrada de divisas por turismo ha

significado bastante más, una caída del veinte por ciento, pero la diferencia no puede significar nunca más

de quinientos o seiscientos millones de dólares.

La salida de capitales, no se hace única y exclusivamente porque alguien transporta el dinero´en una

maleta al extranjero. Se realiza por medios mucho más sutiles, a veces, interrumpiendo la afluencia al país

de fondos que se deben recibir por exportaciones; otras, dejando de pagar sumas en España que había que

pagar con fondos del exterior. Por uno • y otro sistema," los capitales dejan de entrar. La suma de evasión

de capitales es substanciaba e n t e mayor que la diferencia que pueda arrojar él turismo.

HERNÁNDEZ SECO.— Les hablo desde el punto de vista de la competencia de . la Dirección General

de Aduanas. En este tema, muy debatido, antes de nada tendríamos que establecer una distinción entré lo

que es la salida de moneda española, que podríamos calificar como normal, y la evasión de capitales por

razones extraordinarías. Entre las razones habituales o normales están los motivos fiscales en el comercio

exterior: el ánimo de evadir parte de la fiscalidad a la importación. En este aspecto, desde el momento en

que nuestros aranceles, en el año sesenta, gravan el valor de las mercancías, siempre hemos tenido el

problema de la infravaloración de las mercancías a la importación, para evadir una parte de la protección

arancelaria. Otro motivo normal es el pago de mercancías introducidas ilegalmente en España

(contrabando clásico). Otra razón de tipo fiscal podría ser el de las empresas de situar sus beneficios en

países donde la imposición, fiscal sea nula, o menor que la española.

Pero en otros momentos surgen razones anormales, de inestabilidad política o económica. La ines-

tabilidad política no necesita aclaración; la económica puede producirse por devaluaciones, por déficit en

la balanza dé pagos, por déficit de presupuesto. Con esa inestabilidad económica, para el capital especu-

lador, el aliciente que supone trasladar ese capital a un país estable es evidente.

Desde el punto de vista de la Dirección General dé Aduanas, las medidas que se adoptan en casos como

éste, son extremar la vigilancia. Las aduanas tienen instrucciones en ocasiones o períodos determinados,

de intensificar la vigilancia sobre las personas, y los medios de transportes; otro aspecto es la inspección

que se realiza de las empresas qué hacen operaciones de comercio exterior, tanto de importación como de

exportación. En el primer; aspecto, la salida de moneda es, evidente que no se puede controlar

absolutamente. Nuestros visitantes han sido de veinticinco a treinta millones en los últimos años, y él

movimiento de vehículos es de alrededor de ocho millones. En estas condiciones es imposible el control

absoluto en las fronteras, y se puede decir que las aprehensiones de moneda que se realiza´ son

sólo una parte de lo que sale normalmente.

PUEBLO.—¿Qué método se emplea?

HERNÁNDEZ SECO, El más frecuente es los dobles fondos en maletas y en espacios ocultos en

vehículos, maletines,- carteras de mano. Piensen en las dificultades que hay para encontrar un. espacio

oculto en una aeronave, un tren, un barco, etcétera.

La fuerza de reconocimiento en las aduanas es la Guardia Civil, y la práctica, de su función hace que

adquieran ciertas facultades, que intuyan, en cierto modo, los casos de algunas personas. Cuando las

fuerzas de resguardó hacen una aprehensión en frontera, se extiende un acta de delito monetario y pasa al

Juzgado de Delitos Monetarios, el cual amplía sus investigaciones.

PRADOS.—Sobre las formas en las que se realiza esta evasión de capitales hay ´dos aspectos que no se

han mencionado, porque son más políticos que económicos, aun cuando el segundo es fundamentalmente

económico. El primero es que ha habido mucha gente que ha adquirido dinero mal habido en los últimos

años y tiene miedo de que esto llegue a ser conocido, que se vea envuelto en dificultades y sea

expropiada. Estas personas se han apresurado a sacar su dinero de España, utilizando uno de los tantos

medios qué existen para movilizar capitales entre un país y el extranjero. Pero hay otra cuestión, que es la

siguiente: si la peseta vale mucho más de su valor, y está claro que tarde o temprano tendremos una nueva

devaluación, el interés de las gentes por sacar su dinero de España es evidente. ¿Por qué sabemos qué la

peseta está devaluada? Es cuestión de libro" de texto. Cuando un país tiene sucesivos déficit en la balanza

de pagos, en cuenta corriente, es natural que las gentes piensen que su moneda arroja un valor excesivo.

Nosotros estamos importando ocho mil quinientos millones de dólares por´ año más de lo que

exportamos. Si encontramos que los turistas compran sus, billetes españoles en el extranjero; es porque

los compran a valor inferior del. que tienen, pues en caso contrario se prefiere viajar con cartas de crédito,

para evitar el riesgo de robo. He vivido mucho tiempo en Sudamérica, en donde hay inflaciones continuas

y donde se sufre aumento de precio que a veces superan el ciento por ciento en un año. Conozco muy bien

la situación. He vivido lo que son estas inflaciones, en las que, por afán triunfalista, por supuestos que a

mi juicio son inverosímiles, se pretende mantener la cotización de la divisa. Todos los precios en España

han sacado desmesuradamente. ¿Qué se ha hecho?: mantener la peseta constante y se ha devaluado en una

suma que no ha sido muy considerable, alrededor del diez por ciento. Estamos siguiendo un sistema eco-

nómico realmente ridículo, porque de un lado se pretende que existan más inversiones, y de otro lado se

da un estímulo para que saquen su dinero de España algunos capitalistas y personas que lo han obtenido

por .malas artes, y a los que ahora se les da un subsidio (del orden del veinte por ciento! para que

disfruten el resto de su vida de ese dinero.

ESCARDO. — Dentro de las coordenadas indicadas por; el profesor Prados Arrarte, efectivamente ha de

producirse un volumen importante de evasión de capital, pero la realidad es que la práctica de los bufetes,

los supuestos de evasión pura (individuo o sociedad que quiere poner a salvo en el extranjero una parte de

sus activos) no se conocen en.´la práctica forense diaria. El noventa y cinco por ciento dé los casos en los

que intervenimos los profesionales en la práctica diaria son contratos de asistencia técnica no autorizados

o lentamente .tramitados por las autoridades correspondiénte que provocan la impaciencia entre las partes

que precisan formalizarlo, y entonces esos royalties se trasvasan al extranjero sin haber obtenido o

demandado siquiera la autorización. O son supuestos de dividendos atribuibles al socio extranjero que se

encuentra con ciertas dificultades para transferirlos al país de donde procede la inversión, por una serie de

controles, o por una serie de verificaciones que retardan el momento de la transferibilidad. Entonces se

produce una evasión que no es pura, puesto que es la rentabilidad de un dinero que ha venido de fuera.

Los artículos introducidos de contrabando han de pagarse de alguna forma, y si no se poseen fondos en el

extranjero, él importador ilegal ha de acudir .a una de estas organizaciones profesionales para que sitúe el

dinero fuera del país.

CALVO.— Con independencia de las causas económicas y administrativas, que han sido expuestas,

pienso que en estos momentos, y eh España, las causas políticas son muy importantes. Hay una falta de

confianza en el futuro político del país, se piensa que vamos a una crisis total, a´ una situa

A prehens i o n e s de moneda nacional y extranjera

´.´.´. AÑOS, -."" , PESETAS --

1970 ... ....„.„............ 28.358.000

Í971 ... ... ......... ..."... .,. 24.05JiÓf)0

1973 ..................... ... .98.899.000

1973 ......... ......... ...... 119.535.000

1974 ...... :^. ... ...... ... ... 143.496:000

1975 .......-.-........... ... ... 113.546.00Q

1976 (enero-septiembre) ... 169.692.000

Desde la muerte de Franco la salida de capitales ha sido del orden de los 1.000 a 1.500 millones de

dólares.

La causa fundamental de Ja evasión de capitales es la falta de confianza en el sistema político y en el

orden social. El establecimiento de la democracia y de un orden social más justo puede frenar estas

evasiones las leyes españolas contra las Infracciones en los délitos monetarios son de 1938 y no se

corresponden con la realidad actual.

No se puede controlar totalmente la salida de moneda.

ción de caos, y este es un móvil muy importante en la evasión de capitales.

PRADOS. — Aun cuando en los bufetes no reciban indicaciones de ésas salidas políticas o especulativas

de capitales, éstas existen, y sabemos que es una cuantía mínima de los cuatrocientos o quinientos

millones de dólares, que retornan en los bolsillos los turistas que vienen a España. Sabemos que las

transferencias de dinero, cuando se supone que una moneda no está firmemente asentada, son enormes.

En Alemania Federal, donde había cierta facilidad para hacer estas Operaciones, han entrado, en un día,

tres mil millones de dólares. De modo que las transferencias que se mueven cuando una moneda está en

peligro pueden ser brutales. Es evidente que la peseta está, sobrevaluada y qué todos los financieros qué

conocen "este hecho saben que hay una tendencia a exportar capitales por sumas crecientes.

PUEBLO. — Parece qué hay tres tipos de evasión de capital: las personas o sociedades que evaden para

tener un dinero seguro fuera; los qué sacan dinero para especular con él a corto plazo por problemas

monetarios, y los que lo hacen para pagar tecnología o mercancía. Cuando se habla de evasión de

capitales, en España, todo el mundo piensa en Suiza, pero al haber tantos tipos de evasión puede pensarse

en otros paraísos monetarios. Desearíamos conocer su opinión sobre la geografía de la evasión de

capitales.

ESCARDO.—Situaría primero a Suiza, por varias razones. Una, porque su índice de inflación es bajísimo

y por lo tanto el valor de su moneda permanece inalterable. Además, Suiza es un país superpreparado

para la recepción de capitales, de cualquier signo y procedencia politica; no exigen una patente

democrática; reciben capitales del tercer mundo, de países desarrollados, subdesarrollados; no les importa

la procedencia. Suiza está muy bien organizada para hacer este juego; y este negocio. Hay otros países,

por supuesto, pero Suiza ofrece una facilidad idiomática y una proximidad geográfica y la gestión del

patrimonio es fácil. Y, sobre todo, es muy conocido y muy seguro el sistema.

PRADOS.—Tenemos que recordar que hace unos cuantos años un suizo cayó por España con un cua-

derno en el que tenia la lista de los detentadores de esas cuentas de números que existen en esos bancos

suizos, donde. :no se apuntan nombres; : ´tenía los números, los nombres y los saldos dé las cuentas, y se

armó; un escándalo monumental. No hubo grandes sanciones. Pienso que es tan seguro esta especie de.

refugio para los capitales extranjeros, porque al fin y al cabo lo que se viene a suponer es que «poderoso

cabaílero;,es don dinero». Pero hay que suponer también que «don dinero» puede llegar a tener también

un poder tan , grande que pueda contratar los servicios de alguien que denuncie las cuentas.

PRADOS. — P u e d e ser uno de los instrumentos que paralicen la fuga, porque si se Hegase a obtener

una lista de los números, etcétera, aunque con malas artes, seguro que las personas implicadas podrían

sufrir unas pérdidas patrimoniales muy considerables. Así como la" otra vez no hubo; grandes sanciones,

esta vez sí que las habría.

HERNANDEZ SECO.— Creo que el país más idóneo es Suiza. Otros países europeos pueden ser tam-

bién lugares de imposición, • como es el Principado dé Lichtenstein, que es un paraíso fiscal similar a

Buiza^ donde el capital puede buscar refugio. Los lemas países europeos no mantienen incentivos su-

ficientes.

CALVO.— El área geográfica de la evasión se está extendiendo quizá porqué una fórmula que se dice

que se está poniendo de moda es neutralizar las remesas de emigrantes a través de una compensación

aquí. Se sitúan pesetas al emigrante aquí y él deposita divisas en el extranjero, con lo cual la localización

de esta evasión es prácticamente imposible.

PUEBLO. — Supongamos que;el paso de los capitales por la frontera fuera libre, como lo es el paso de

trabajadores. En esté caso, ¿qué repercusiones se producirían para la economía española?

PRADOS. — La mentalidad que tenemos con respecto a los capitales y los movimientos de fondos es1

todavía restrictiva. Continuamos viviendo en , la época autárquica, creyendo que el dar permiso o el dejar

en libertad >jn movimiento de capitales seria condenatorio, y qué de un día para otro desaparecerían hasta

los billetes del Banco de España. Los funcionarios que administran estas cuestiones tienen ideas muy

anticuadas, que recuerdan la época del polisón.

PRADOS.—Pero si la peseta está sobrevaluada. sería imposible, en los actuales momentos, permitir la

libertad.. Mientras la peseta no esté equilibrada no puede haber una libertar de total movimiento de

fondos. La podía haber habido hasta el año 1973, Entonces, sí; pero hoy sería un fracaso mientras no hi-

ciéramos algo básico, que es dejar a la peseta que busque su cotización real.

ESCARDO.—La mentalidad de la Administración española de cara a las infracciones, en los llamados

delitos monetarios se basa en una legislación de guerra, ´promulgada éri mil novecientos treinta y ocho.

Cuando todas las leyes del país, empezando por las f u n d amentales políticas, han sido modificadas y re-

tocadas substancial y repetidas veces, en está materia no ha habido modificación alguna. La ley básica es

del año mil novecientos treinta y ocho y no se corresponde con ;la realidad actual.

PRADOS.—Todavía continuamos condenando el adulterio de la peseta.

ESCARDO.i-La ley del año treinta y ocho crea una jurisdicción especial, llamada de Delitos Monetarios,

a cuyo frente hay un juez con jurisdicción sobre todo el territorio nacional, nombrado por el Gobierno a

propuesta del ministro de Hacienda, quien tiene potestad para .imponer sanciones desde cero hasta diez

veces el valor de lo ilegalmente exportado, y con su solo arbitrio determina cuál es la sanción aplicable

^dentro tíe estos límites. Hay además unas sane iones privativas dé libertad que pueden llegar a un máxi-

mo de dos años y que son sustitutivas de la sanción económica.

CALVO.—Pienso que .una de las soluciones para luchar contra la evasión de capitales podría ser un

control patrimonial. No tenemos en España un impuesto sobre el patrimonio general; sólo hay impuestos

sobre patrimonios concretos, y pienso que un control de los patrimonios podría´ evitar ciertas evasiones.

La creación de un impuesto sobre el patrimonio podría ser positiva, naturalmente ayudada con la

desaparición de .determinados secretos, principalmente el bancario.

PRADOS.—He publicado un libro S9bre el control de cambios en Argentina, que fue el primer país que

introdujo los tipos diferenciales de cambio, es decir, que había ;ünó; giárá las o p e raciones de importa-

ción, otro para las de exportación y un tercer tipo para las financieras. Pienso si no estaría justificado

durante ´algún tiempo —ya lo hizo también Francia—" un tipo de cambio diferente sobre el tipo oficial, lo

cual evidentemente paralizaría de alguna manera esa evasión de capitales. El. sistema más seguro sería,

sin embargo, pagar lo que fuera por una denuncia adecuada que permitiera ejercitar una sanción sobre los

responsables principales.

HERNÁNDEZ SECO.— Este sistema propuesto contribuiría, al menos, a aliviar este problema. Se ha

hablado de la conveniencia de una libertad en el movimiento de capitales. En el marco comunitario está

prevista una libertad de movimientos de personas y de capital, pero se da la circunstancia ie que un país

comunitario, Italia, sufre en estos años los mismos problemas 3ue estamos sufriendo nosotros, y parece

que se produce una evasión grande de capitales con destino principalmente a Suiza. En Italia se ha

detectado que una parte de la evasión, parece que importante, se produce mediante las operaciones

comerciales de importación y exportación. Nosotros, ante el temor de que esta, situación pudiera darse en

España, estamos haciendo análisis y estudios sobre esas operaciones en general, y cuando detectamos

desviaciones nuestra inspección visita las empresas, intentando descubrir si hay una evasión de capital.

No sé si la libertad resolvería el problema.

Nosotros disponemos de métodos de análisis y del Centro de Proceso de Datos del Ministerio de

Hacienda, que nos permite, con una cierta rapidez, detectar posibles operaciones de esta clase. Cuando en

ése examen observamos anomalías, realizamos visitas a las empresas, para comprobar si ha habido

evasión.

ESCARDO. — Normalmente, la persona que infringe la legislación monetaria vigente, y su infracción es

comprobada y sancionada, desconoce generalmente la infracción en que ha incurrido. Las sanciones son

tan fuertes que, en el 90 por 100 de los casos, salvo cuando se trata de profesionales, la experiencia nos

dice que el infractor no vuelve, a conculcar la ley.

PRADOS. — Parte de los males económicos de España se derivan de la exportación de capitales. Pero lo

más grave es que por mantener la cotización de la peseta e,n un nivel que no le corresponde, nos hayamos

endeudado en 12.000 millones de dólares hasta la fecha. Se arreglarán las cosas políticamente, y nos

encontraremos que la salida, desde la muerte del General Franco, de capitales fue del orden de 1.500 a

2,000 millones de .dólares, pero el endeudamiento es de 12.000. Decimos qué tenemos 6.000 millones de

reservas oro, que no usamos, y sería mejor usarlas que aumentar el endeudamiento, porque el país, al ver

que las reservas de oro se reducen, tomaría conciencia del problema, mientras que a todo; el mundo té

deja frío que digan que nos hemos endeudado en 12.000 millones.

CALVO.—Vuelvo al planteamiento político, y creo que el establecimiento de la democracia, de un orden

social más justo y de una mayor transparencia, puede frenar estas y evasiones de capitales, que tienen una

causa fundamentalmente política.

PUEBLO 12 de noviembre de 1976

 

< Volver