Autor: Pujol, Aurelio. 
   Nueve años, petición de pena para un estudiante  :   
 Juicio contra cinco universitarios por sedición y reunión illegal. 
 Madrid.    09/01/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Nueve años, petición de pena para un estudiante

JUICIO CONTRA CINCO UNIVERSITARIOS POR SEDICIÓN Y REUNIÓN ILEGAL

Juicio ante el Tribunal de Orden Público. La vista fue suspendida, según MADRID dio cuenta en su

momento, en anteriores ocasiones. Ahora, de los cinco estudiantes procesados, tres están en rebeldía,

fuera d» España, según se cree. Defienden a los inculpados los abogados doña María Cristina Almeida,

don José Federico de Carvajal, don Gregorio Peces Barba Martínez, don Pedro Martin Fernandez y don

Leopoldo Torres Borsault.

Los encartados rebeldes son Rosa María Zurro de Miguel. Javier Femando Valero Gomez y José Ramón

C. Riera.

En sus conclusiones provisionales —él Juicio estaba previsto para muchas horas, pues fueron citados más

de 50 testigos—, el fiscal dice que en la mañana del 15 de febrero de 1968, en el vestíbulo de la Facultad

de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid se celebró una asamblea de estudiantes sin

autorización.

Asistieron unos dos mil universitarios, que trataron del problema de los expedientes académicos y del que

se derivaba de la presencia de la Policía en el recinto universitario.

Se encaminaron los estudiantes al decanato para tratar de hacer una gestión que solucionara los temas

tratados, pero como el decano no estaba esperaron su llegada en los pasillos.

Posteriormente se levantaron y rodearon en masa a unos inspectores de Policía. Se originó un tumulto, les

insultaron, les apalearon y les atrojaron objetos—siempre según el fiscal—hasta que consiguieron

expulsarlos.

Entre los que tomaron parte en tales hechos destaca el representante de la Ley a los tres ahora rebeldes ya

citados, a Manuel Vega Rodríguez y a Nicolás Antonio Campos Plaza, José Ramón C. Riera tiene

antecedentes por anterior condena.

Pide para este último, en trámite provisional, como digo, cinco años de prisión como autor de un delito de

sedición y cuatro años, dos meses 7 un día y 25.000 pesetas de multa por reunión ilegal.

Para cada, uno de los otros cuatro, dos años por sedición y un año de prisión y 10.000 pesetas de multa,

por reunión ilegal. Los defensores rechazan la versión acusatoria y solicitan la absolución de sus

patrocinados.

Acusado de una importante estafa, absuelto La Sección Quinta de la Audiencia Provincial madrileña

declara probado en una sentencia que el 23 de octubre de 1964, Sérvulo S. N. suscribió en Madrid un do-

cumento privado, conjuntamente con don Federico Castro Alfonso.

Sé hacia consta en el documento, entre otros extremos, que el primero, propietario de unos talleres insta-

lados en la calle de Cartagena, cuyos locales tenia en arrendamiento, y dedicados a la construcción dé

muebles metálicos, proponía ai señor Castro que se asociase al negocio y su ampliación.

Para ello tenia que efectuar, como lo hizo, la embrega a Sérvulo de la suma de 500.000 pesetas por el

plazo mínimo de un ano, prorroga-ble de no avisarse al luego encausado por el otro contratante de su

deseo de rescindirlo. En ese caso vendría obligado Sérvulo a devolver al señor Castro el capital aportado

de una sola vez.

Figuraba como garantía de la operación la industria propiedad de Sérvulo, existente en el taller de la calle

de Cartagena y compuesta por maquinaria, utensilios, herramientas y existencias diversas, todo de su

propiedad, j que se comprometía a no vender, alquilar ni gravar en forma alguna mientras esto viera

vigente el contrato.

Pero tales efectos citados fueron extraídos del local y vendidos por personas distintas de Sérvulo a otras

per-sonas no identificadas, lo que determinó el procesamiento de las primeras en otro sumario.

No se ha probado de modo suficiente, a Juicio de la Audiencia, que Sérvulo hubiera empleado

maquinación que determinase al señor Castro

a otorgar el contrato aludido con él, en el que se estipuló también el ofrecimiento por el procesado,

durante su vigencia, del abono a don Federico Castro de la suma trimestral de 50.000 pesetas como

beneficio industrial neto.

El fiscal, con un relato diferente, puede suponerse, acusaba a Sérvulo de ser autor de un delito de estafa

en la cuantía citada, con la concurrencia en el encartado de la agravante de reiteración—había sido

condenado antes por otro delito— y pidió que se le impusieran diez años y un día de presidio mayor y el

pago de medio millón de pesetas de Indemnización al señor Castro Alfonso.

La acusación particular, en nombre de este último señor, pidió, por el mismo delito, doce años de presidio

mayor.

Tesis defensiva triunfante

El defensor, letrado don Jesús Fernández Conde, negó la culpabilidad dé su patrocinado, cuya libre

absolución solicitó.

Considera la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Madrid que no se ha probado debidamente que

Sérvulo hubiera realizado el delito qué le imputaban las acusaciones. No se ha probado la existencia de

engaño adecuado y bastante empleado por él y que tipificara el delito de estafa en cuestión.

Por tanto, el fallo absuelve libremente a don Sérvulo S. N. de la grave acusación contra él formulada, y

que llegaba a suponer, por parte del querellante, nada menos que una solicitud dé doce años de cárcel.

 

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