Autor: M. M.. 
   Investigar en España     
 
 Madrid.    04/11/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Investigar en España

La inversión en educación es de las más rentables, porque contribuye de forma decisiva al desarrollo del

país. Los pagos por patentes y "royalties" que la industria española está pagando por importación de las

mismas pueden disminuir si los "descubre" en el país.

El II Plan de Desarrollo calificó- de "sector prioritario" a 1% investigación, por lo que se dedicó parte del

presupuesto del Ministerio de Educación y Ciencia a la, creación de becas para formación de personal

investigador.

La primera promoción de estos becarios está a punto de terminar; pero su futuro profesional es tan

incierto que aún no saben si tendrán que emigrar, dedicarse a la enseñanza o trabajar en la industria como

técnicos, porque rio hay puestos de trabajo para los investigadores.

"Las salidas profesionales a las que pueden dirigirse los becarios al final de su período de formación no

son sólo las correspondientes a las plazas del C. S. I. C., sino también a, las docentes, las de la industria y

otras. La formación que se adquiere en los años de iniciación a la investigación es de gran valor para un

buen número de actividades en el país", dice una nota de la Secretaría del Consejo Superior de

Investigaciones Científicas con objeto de puntualizar en la actuación de los becarios.

Si se está preparando a personal investigador es para que investigue, con categoría profesional cuando

acabe su formación y no para que luego se ´ dedique a "otra cosa", porque en este caso se habrá estado

derrochando el dinero (un becario" viene a costar un millón de pesetas en el tiempo que dura su

preparación).

Rentabilidad y subempleo

La investigación, o mejor dicho, el Consejo, que es el único sitio donde prácticamente se investiga, no

puede absorber la oferta de personal preparado como investigador porque no existe una auténtica política

de coordinación entre quien los prepara y quien debería proporcionarles el puesto de trabajo. En la

industria casi no existe, y los investigadores que trabajan en ella realizan su labor como controles de

calidad, no como investigadores.

En su condición de becarios, otro de los problemas que tienen planteado es el de no estar vinculados ni al

Consejo ni al Ministerio. Perciben su beca, que es de carácter graciable, pero carecen de calificación

laboral y por tanto de seguros sociales, así como de cauces de representatividad en las Juntas de gobierno

de los Institutos del Consejo, donde, sin embargo, sí se publican sus trabajos. La "otra salida" que les

queda, pues, es marcharse al extranjero, donde sí encuentran trabajo, porque precisamente este personal

sale bien preparado y se cotiza alto.

M. M.

 

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