La Universidad     
 
 Informaciones.    04/03/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA UNIVERSIDAD

EL panorama universitario del país es sumamente conflictivo. Virtualmente todos los distritos

universitarios están afectados por la anormalidad académica, por los tumultos, las Facultades cerradas y la

obligada intervención de la fuerza pública. En la última vuelta del segundo trimestre del curso se cierne

ya sobre más de una Facultad universitaria la amenaza del cierre hasta octubre.

En las Universidades de Madrid y Santiago la semana ha deparado serios incidentes estudiantiles. En

ambos distritos se ha dado cuenta, de la Incautación de abundante propaganda subversiva de signo

marxista. Es evidente que grupos subversivos operan sobre el descontento universitario, pero seria

superficial considerar la crisis de la Universidad como un- exclusivo problema de orden público.

En un elevado tanto por ciento la protesta universitaria obedece e motivaciones estrictamente académicas

y profesionales. Suponer lo contrario entrañaría otorgar a los grupos de activistas una fuerza que,

sinceramente, creemoa no tienen. La ley de Educación, con todos, los cambios que implica, no podía

recabar el consenso general. La representación estudiantil, por ende, no funciona y las autoridades

académicas: no saben, con quién entablar un diálogo, eficaz. Los problemas profesionales que afectan a

nuestras; clases medias, como en el resto de Europa, finalmente, trascienden a unos estudiantes que no

ven con nitidez su futuro en la sociedad.

Unas palabras del rector de la Universidad Autónoma de Barcelona, don Vicente, Villar Palasí (hermano

del ministro de Educación, pueden ilustrar este comentario de urgencia; "En realidad, se debería adoptar

una solución, una gran solución, porque lo que ahora se está haciendo es elaborar soluciones de artesanía

para un problema universal. Y eso no es posible (...) La Autónoma puede presumir que el nivel de sus

contestatarios esté por encima del "standard". Porque les hemos enseñado a contestar. Han aprendido que

tienen que respetar unas reglas del juego, que tienen que oir las opiniones de los demás. Esto es el diálogo

y lo constructivo. Y esto es: lo ene queremos: que sean rebeldes, pero competentes. Cerrar la Universidad,

ni es solución, ni puede serlo s, en todo caso, una triste confesión de impotencia».

 

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