Dónde está y adónde va la economía española. 
 La inflación por encima del 20 por 100     
 
 Ya.    21/12/1976.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

DONDE ESTA Y ADONDE VA LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

LA INFLACIÓN, POR ENCIMA DEL 20 POR 100

Es posible crecer en 1977 al 3 por 100, pero la dificultad radica en que hay que rebajar la tasa

inflacionaria unos cuatro puntos y en que es necesario aumentar la inversión • El déficit de la balanza de

pagos alcanzará los 4.300 millones de dólares por cuenta corriente este año Cinco destacados

economistas, dirigidos por el señor Fuentes Quintana/ analizan la situación y perspectivas de la economía

española.

Dónde se encuentra nuestra economía hoy y hacia dónde va en los decisivos próximos meses; diseñar un

mapa económico-elemental, pero suficientemente preciso, que nos revele en qué coordenadas «e

encuentra la economía en/estos momentos y cómo se moverá en el futuro inmediato fue el propósito

clarificador del acto que, con intervención de destacados especialistas en materia estadística y económica,

ha celebrado ayer el Servicio de Estudios y Programación de la Confederación Española de las Cajas de

Ahorros, bajo la dirección del catedrático don Enrique Fuentes Quintana, quien realizó balance de los

resultados económicos del presente año. En síntesis, en 1976, el PIB puede haber crecido en torno a un 3

por 100, en términos reales, apoyado fundamentalmente, por el lado de la demanda, en el aumento del

consumo privado y público (2,4 por 100 y 4,5 por 100, respectivamente) y en el de las exportaciones. lia

formación de capital, en cambio, ha mostrado tasas negativas, que pueden cifrarse en torno al 1 por 100.

En opinión del profesor Fuentes Quintana, este resultado de 1976 se ha conseguido con fuertes

desequilibrios, que hipotecan las perspectivas del próximo año. El primer desequilibrio, evidente, es la

elevada tasa de inflación, que, en términos del coste de la vida, se situará cerca del 20 por 100.

El segundo desequilibrio, más difícil y permanente, es el que muestra el enorme déficit de la balanza de

pagos, que alcanzará, seguramente, los cuatro mil trescientos millones de dólares por cuenta corriente. El

tercer desequilibrio lo constituye el creciente desempleo.

Con objeto d«- poner de manifiesto tal debilidad, el profesor Fuentes Quintana se refirió a un hipotético

objetivo de crecimiento del PIB del 8 por 100, resaltando con ello las enormes dificultades para su

consecución, pues implicaría rebajar unos cuatro puntos el actual nivel de inflación y una actitud decidida

de los empresarios (la formación dé capital debe crecer a una tasa positiva de al menos un 1 por 100) y,

sobre todo, una importante recuperación del turismo. Con todo ello, no obstante, el déficit previsto de la

balanza corriente se situará en niveles similares a los del año actual y el paro seguirá creciendo. Estos dos

últimos puntos, más que ninguna otra cosa, dan idea de la gravedad de la situación actual.

LOS SALARIOS, POR ENCIMA DEL 20 POR 100

Por su parte, don Julio Alcaide se refirió a la evolución de los salarios y el consumo privado, que, en su

opinión, constituye la variable explicativa básica de la actual fase cíclica de nuestra economía, tanto de la

recuperación del primer semestre como de la desaceleración que se ha producido desde el verano. La

explicación de este empuje del consumo debe encontrarse en el crecimiento experimentado por los

salarios, que han venido creciendo por encima del 20 por 100.

La intervención de don Julio Segura, catedrático de Teoría Económica, se centra en el problema del paro,

cuyas causas se sitúan más allá de un puro tema coyun-tural. En su opinión, el crecimiento industrial de

los sesenta ha intensificado la utilización del capital, con merma de la participación relativa del trabajo;

con ello se plantea una evidente contradicción entre las políticas que han tendido a fomentar la

producción y aquellas otras que pretenden estimular el empleo.

Don José Espí, economista del Estado, manifestó que el importante déficit del sector público para 1976 es

expresivo de dificultades fundamentales de finaciación tanto por parte del sistema fiscal como de la

propia Seguridad Social. Naturalmente, mientras esta espita no sea atajada, el déficit público seguirá

apareciendo de forma permanente, aun a pesar de la reducción prevista para él próximo año.

Don José Badosa, técnico comercial del Estado, manifestó que carecería de sentido utilizar medidas

encaminadas directa y exclusivamente a corregir los desequili-: bríos de nuestras cuentas exteriores si no

van acompañadas de un plan más ambicioso.

El turno de intervenciones, lo cerró don Raimundo Ortega, quien, sin dudas; alivió al auditorio con sus

expectativas para el próximo año, que cifró en un crecimiento del PIB del orden del 3,5 por 100.

 

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