El tratamiento de los problemas económicos no admite espera     
 
 Ya.    24/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL TRATAMIENTO de los problemas económicos no admite espera

La dificultad, que es precfeo reconocer, no justifica el aplacamiento • La solución requiere la adopción de

un programa de acción conjunta que, contemple medidas de saneamiento financiero a corto plazo, la

corrección de la estructura productiva y la eliminación del intervencionismo • Un plan.iáe estabilización

como el de 1959 ó 1967 no sería respuesta adecuada a la situación actual • Conclusiones dja´la reunión

«Horizonte económico español a medio plazo», en la que participaron destacados economistas

"Horizonte económico español a medio plazo" fue el tema general de. una reunión, organizada por la

Asociación para el Progreso de la Dirección, de la que ayer dábamos amplia cuenta. En ella intervinieron

los señores Fernández Cuesta, Fuentes Quintana, Alvarez Rendueles, Alcaide, Fernández Ordoñez y

Cerón Ayuso. Tras los importantes puntos de vista expuestos por cada uno de éstos destacados

especialistas, se elaboraron las siguientes conclusiones:

El tratamiento de los actuales Iprobiernaa´ económicos no admite espera sin incurrir.en grave

responsabilidad. La dificultad, que es preciso -reconoeer¡ no puede ser una justificación para el

aplazamiento.

Prolongar la situación actual supondrá un deterioro progresivo de la economía, lo >jue elevara el caos

económico d« adoptarse.

La solución de loa problemas económicos requiere la adopción de un programa de acción conjunta que

contemple tanto medidas de saneamiento financiero a corto plazo como la corrección de la estructura

productiva y la eliminación de intervenciones" que distorsionen el funcionamiento del mercado,

compatible con un sector publico vigoroso y financiado con justicia.

Un programa de estabilización como los de 1959 ó 1967 no sería una respuesta adecuada a la actual

situación. El coste social impuesto por la contención del gasto debe repartirse con justicia en función de la

capacidad de pago de cada ciudadano a través del presupuesto, lo que exige indispensablemente la

realización de una reforma fiscal. El programa de saneamiento debería basarse en la elaboración de un

presupuesto de todo el sector público que permita una información completa de todos los, gastos

públicos; la financiación equilibrada del presupuesto en su realización efectiva; una disciplina monetaria

que reduzca el crecimiento del crédito jr de la cantidad de dinero. Y puesto qué el actual crecimiento de

las rentas ´es incompatible con la consecución de una estabilidad económica, se impone una moderación

del crecimiento de la renta, que deberá ser pactada de forma que se reparta equitativamente el peso del

ajuste entre los distintos grupos sociales.

Es indispensable que este plan d«i saneamiento financiero vaya acompañado dé un programa de

modificación de !a estructura .productiva que atienda a-las necesidades de empleo, la agricultura y la

exportación.

Es absolutamente necesario reforzar las libertades económicas básicas para el funcionamiento eficaz del

mercado y el mejor funcionamiento del sistema de precios.

Todas, las actuaciones anteriores deben articularse en un programa coherente qué alcancé un consenso

social y facilite la colaboración exterior.

 

< Volver