Autor: Ramos, Esther. 
 Programas económicos de los partidos políticos. 
 La Federación Social Demócrata propugna la estabilización y corrección de desequilibrios básicos     
 
 Ya.    30/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

PROGRAMAS ECONÓMICOS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

La Federación Social Demócrata propugna la estabilización y corrección de desequilibres básicos

La primera medida tiene por objeto congelar o reducir gradualmente los precios y salarios y situar entre

un 3 y un 4 por 100 del PNB la demanda global • Sustitución de importaciones e impulso de

exportaciones a los países árabes para corregir el déficit exterior • Este desequilibrio, ¡unto con e! de

empleo y crecimiento, necesita una adecuada política financiera

SE Recrea la fecha en la que todos habremos de pasar por las urnas, y ante el gran número de partidos que

concurrirán a ellas y con el maremágnum de siglas y nombres, muy pocos son los que tienen una idea

clara sobre los programas de dichos partidos. Con objeto de llegar a un esclarecimiento, sino total, sí

parcial del panorama, a partir de hoy ofreceremos a nuestros lectores los programas económicos que

propugnan algunos de ellos.

Iniciamos esta serie con la Federación Social Demócrata (FSD), cuyo programa consta de dos vertientes:

una de estabilización y otra de reestructuración.

La estabilización tiene por objeto congelar o reducir gradualmente precios y salarios y reducir la demanda

global en un 3 por 100 o un 4 por 100 del PNB, y lograr asi el equilibrio externo. Para minimizar los

efectos de paro y quiebras que puedan originarse, será necesario mantener el consumo y reducir la

inversión, reestructurándola al mismo tiempo hacia proyectos rápidos de alta intensidad de trabajo. Este

programa exige una reducción efectiva del sector público, que supone un freno de las subvenciones y un

aumento de los precios públicos, además de incrementar los impuestos mediante la introducción del delito

fiscal y una reducción de la oferta monetaria, acompañada de una reestructuración de las corrientes

financieras y un incremente arancelario de todos los sectores que puedan sustituir rápidamente

importaciones.

EL plan de reestructuración hay que centrarlo en 14 corrección de los tres desequilibrios básicos de la

economía española: el de comercio exterior, el de empleo y el de crecimiento.

Para corregir el déficit externo, la Federación Social Demócrata propugna una sustitución de

importaciones de forrajes y ganadería, productos transformados y bienes de equipo intermedios, y un

impulso de sus exportaciones a los países árabes. Para incrementar la tasa de crecimiento se apunta, una

reducción de las inversiones e infraestructura urbanas en las metrópolis y reducción de los grandes

proyectos siderúrgicos, petroquímicos y nucleares, así como una ampliación de las inversiones en los

sectores antes indicados, en localizaciones de ciudades medias a lo largo de los ejes de autopistas. Por

último, para incrementar el empleo, el tercero de los desequilibrios de nuestra economía, será necesario

un fomento de las inversiones donde el aumento de productividad que se quiere del PNB resulte no de la

tecnología incorporada en el equipo, sino del conocimiento libre añadible al empleo.

ADECUADA POLÍTICA FINANCIERA

PARA llegar al logro de estos tres objetivos es necesaria una adecuada política financiera. Básicamente,

para un incremento del ahorro, para lo que será preciso liberalizar los tipos de interés y potenciar las

instituciones de aborto, seguro, intermediarios financieros y Bolsa, democratizándolas e

independizándolas del Estado y de la banca. Asimismo para captar ahorro externo, que hará necesaria la

creación de una peseta financiera convertible para atraer depósitos de petrodólares, y proyectos de

inversión bancables que puedan recibir inversiones en petrodólares.

Esta política financiera debe ir acompañada de otra fiscal que la Federación Social Demócrata

fundamenta en: determinación del nivel del gasto público en consumo e inversión, tras fijarse las

necesidades de bienes públicos; determinación de las necesidades de ahorro público neto y del total de

ingresos fiscales precisos; distribución del total en los impuestos directos (a los factores, al valor añadido,

los progresivos al rendimiento y los progresivos a la herencia y donaciones intervivos, además de los

tradicionales indirectos). Esta distribución entre impuestos debe hacerse de forma que estimule más la

producción y con los procedimientos que igualen más la renta y la riqueza.

Igualmente se hace necesaria una reforma arancelaria que, manteniendo el mismo grado de protección

global, redistribuya las proyecciones relativas por sectores. Ello reduciendo las altas barreras actuales de

las industrias básicas y de bienes de consumo y elevando las bajas de los bienes primarios, de

transformación y equipo.

A su vez, todas estas reformas implican otras básicas del régimen de la empresa y del trabajo. Además de

las que se incluyan en los códigos respectivos: libertad de contratación y despido, sindicación, huelga y

´´lock-out", libertad de instalación y cierre, rigurosidad contable, etc. Respecto al ámbito del trabajo son

imprescindibles: la implantanción de un seguro efectivo de promoción y reconversión profesional, y para

la empresa, un sistema efectivo de créditos personales para fomentar la creación de empresas, de

subvenciones intensas para la innovación y de seguro de riesgo para las suspensiones y quiebras.

Esther RAMOS

 

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