Autor: Velasco, Luis. 
   Algunas ideas sobre la acción económica del PSOE     
 
 Diario 16.    13/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Algunas ideas sobre la acción económica del PSOE

Luis Velasco (Del grupo de economistas del PSOE)

La responsabilidad de los partidos en el terreno económico es grande y exige planteamientos claros y

respuestas concretas frente a los grandes problemas heredades de una conducción económica subordinada

a los intereses de las clases y grupos dominantes.

El PSOE ha definido en su XXVII Congreso, dentro del programa de transición políticas de actuación

económica concretas, aunque, como es obvio, ese programa no es un manual de respuestas automáticas

frente a toda pregunta. Es un repertorio de políticas a instrumentar frente a los grandes problemas

inmediatos y frente a las necesarias transformaciones de más largo alcance.

Lo que nos interesa destacar aquí son unas ideas base que puedan presidir la acción en este campo, tanto

en lo que se refiere a una actuación desde el Poder coma desde la oposición.

Estas ideas base podrían ser las siguientes: carácter de la actuación económica y fuerzas que pueden y

deben apoyar ese programa de acción. Veamos muy sintéticamente ambos aspectos.

Cuando hablamos del carácter del programa de acción económica estamos, por supuesto, pensando en una

primera etapa que se define como da consolidación de la democracia en nuestro país. No se trata,

naturalmente, de la construcción del socialismo, objetivo que no podrá ser alcanzado, sino tras mi largo y

difícil proceso.

En esta primera etapa, el carácter de ese programa debe ser múltiple: democrático, popular,

antioligárquico y en la perspectiva del socialismo.

Debe tenderse a consolidar la democracia política y a iniciar la realización progresiva de la democracia

económica. Sólo con la segunda, la democracia adquiere su verdadero significado.

El programa de acción debe ser popular en el sentido de sabor recoger las aspiraciones e intereses de

amplias capas y grupos de la sociedad haciendo más ancho e incluso mayoritario el respaldo a esta

alternativa, Ahora bien, popular no quiere decir populista, lo que exige responsabilidad en el

planteamiento ds alternativas que deben acomodarse tanto en profundidad como en ritmo a les

posibilidades reales.

Debe ser también antioligárquico luchando frente a estos sectores clave y debilitando su poder económico

absoluto. Es este contexto se inscriben las necesarias nacionalizaciones de sectores como por ejemplo, la

gran banca y las empresas eléctricas. No puede pensarse en transformaciones "estructúrales importantes

sin el control de esos y otros centros de poder económico.

Debe insistirse en esta punto. No se trata de combatir a todo capitalista, a todo propietario de

medios de producción sino a los sectores oligárquicos. Al contrario, el programa de acción debe incluir

estímulos y ayudas para las pequeñas y medianas empresas. No debe confundirse —aunque esos sectores

pretenderán confundir a la opinión pública— un esquema antioligárquíco con uno anticapitalista.

Finalmente, la acción que se lleve a cabo debe moverse en la perspectiva socialista, lo que no quiere decir

que todas las medidas que se propongan o se adopten sean initrínsicamente socialista.

Un programa de esta índole debe buscar y tener el apoyo de amplias fuerzas sociales, concretamente de la

mayoría de la población. Las dificultades serán grandes porque los grandes centros del poder desvirtuarán

—ya lo están haciendo— los planteamientos socialistas. Esto no es nada nuevo.

 

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