Autor: Navarro Navarro, Beatriz. 
 Los partidos políticos exponen sus programas económicos. 
 El Equipo Demócrata Cristiano propugna la reducción del intervencionismo del Estado     
 
 Informaciones.    28/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LOS PARTIDOS POLÍTICOS EXPONEN SUS PROGRAMAS ECONÓMICOS

El Equipo Demócrata Cristiano propugna la reducción del intervencionismo del Estado

MADRID, 28 (INFORMACIONES, por Beatriz Navarro).

LA nacionalización de la Banca la consideramos como re medio al que llegaríamos en último extremo.

No lo consideramos, desde luego, solución óptima, sino un mal menor, al que sólo iríamos en

determinadas circunstancias.» Con estas palabras, don José María Gil-Robles y Gil-Delgado de

Federación Popular Democrática (F. P. D.). tranquilizaba al auditorio que por tercer día consecutivo

escuchó los programas de los partidos políticos. Ayer eran los partidos integrados en el Equipo

Demócrata Cristiano.

Los asistentes a la Semana organizada por los analistas de inversiones son especialmente sensibles a la

palabra nacionalización (inevitablemente los partidos dicen que prefieren llamarla «socialización») y

siempre preguntan sobre este tema a los ponen tes, y sobre sus detalles, el cómo, cuándo, justiprecio, etc.

Respecto a la Banca, el representante de F.P.D. dijo que estos extremos no habían sido decididos, ya que

la nacionalización era un recurso que se veía bastante lejano, y sólo si la Banca no cumplía con su misión,

aunque por supuesto el programa lo incluía, Don Joaquín Ruiz Giménez; promotor de Izquierda

Democrática (I.D.), ahondaría en el tema: podíamos haberle echado vaselina a1 programa, pero decimos

lo que pensamos hacer. «Aunque, como todos, tendremos que ir a la Banca a pedir créditos electorales.»

El Equipo Demócrata Cristiano del Estado español engloba a la Federación de la Democracia Cristiana

(con I.D. y F.P.D.) al Partido Nacionalista Vasco, Partido Popular Gallego, Unión Democrática de

Cataluña y Unión Democrática del País Valenciano. El programa económico, que uno de los asistentes al

coloquio calificó de «tópico y utópico», fue expuesto por Alvaro Guitard (F.D.C.) y consta de unas

medidas a corto y medio plazo, junto con los principios básicos de la Democracla Cristiana. Das medidas

son:

. Combatir la inflación.

Para ello hay que moderar el ritmo de crecimiento de los beneficios empresaria les. los salarios y

cualquier tipo de rentas. Esto, según entienden los demócratas cristianos sólo se puede lograr con el pacto

social. La moderación del crecimiento de salarios debe ser aceptada por los trabajadores, exigiendo como

compensación mayor progresividad fiscal, mejora de los servicios públicos y de la asistencia social y una

participación en las gestiones y beneficios de la empresa.

« Reforma fiscal. Debe ser progresiva, empezando por la actualización de las bases imponibles y

potenciando la inspección .fiscal. Hay que tipificar el fraude como delito en el Código Penal y renunciar

al sistema de evaluación global, Paralelamente comenzaría una auténtica reforma fiscal, para lo que hay

que ir a un predominio de los impuestos directos sobre los indirectos. El impuesto sobre las personas

físicas y sobre socie. dades, junto a transmisiones patrimoniales, sería la piedra angular del sistema. En

cuanto a los impuestos indirectos, habría que pasar a gravar las rentas (tráfico de empresas) mediante el

valor añadido. El gasto público se concentraría en los servicios públicos y asistencia social.

. Reducción del intervencionismo del Estado. — Es urgente revisar para ir desmontándola— la política

proteccionista Industrial. En el sector agrícola hay que revisar el F.O.R.P.P.A.

• Reorganización administrativa. — El Equipo Demócrata Cristiano dice que hay que comenzar

reorganizando la Seguridad Social. Luego hay que reducir los Ministerios y repartir adecuadamente sus

competencias, asi como crear un órgano rector de la economía. «Cuando el Estado español se organice de

forma federal, parte de las competencias de los Ministerios económicos pasarán a los Gobiernos de los

países y regio nes.»

• Balanza de pagos. — En los próximos años no se ve una situación clara para nuestros pagos

exteriores, y éstos, junto con la inflación, serán los puntos débiles de la economía. Hay que seguir endeu-

dándose en el extranjero a corto plazo. A largo plazo habría que canalizar la inversión hacia los sectores

que tienen futuro en la exportación. No se debe limitar, artificialmente, la importación mediante

aranceles, contingentación o proteccionismos, ni suprimir las importaciones de lujo.

• Desarrollo y nivel de empleo. — A medio plazo debe aspirarse a un desarrollo del 5 por 100. Con un

incremento de la productividad del 4 por 100 y un crecimiento demográfico del 1,3 por 100, se

mantendría el actual volumen de paro si el saldo migratorio es nulo. Las inversiones deberán dirigirse

preferentemente hada los sectores en que la relación capital trabajo no sea alta.

UN MÍNIMO DE HONRADEZ

Santiago Guillen (Unión Democrática de Cataluña) ha bló del pacto social: «Ninguna política económica

—dijo es viable sin un pacto social, y eso no lo puede hacer un Gobierno sin un mínimo de honradez, que

no todos los que se presentan a las elecciones pueden ofrecer.»

En el coloquio se debatió el tema de las medidas económicas. A la pregunta de si podrían ponerlas en

práctica ante los resultados obtenidos en las urnas, el señor Ruiz-Giménez dijo que ellos solos por

supuesto que no, pero que había que lograr la concurrencia de todos los sectores económicos y politicos

del país.

Uno de los asistentes se interesó por saber quien era la cabeza pensante de los demócratas cristianos en

materia económica, a lo que Ruiz-Giménez dijo que habla un equipo, aunque no podrían ofrecer un

premio Nobel.

A José María Gil-Robles 1e preguntaron si entre los ideales del partido figuraba que el Estado financiase

al clero y al culto católico. «El partído es más bien partidario de que los fieles pechen con los gastos»,

contestó. Sobre las nacionalizaciones dijo que habría que hacerlas en los casos de monopolio, a las

empresas que no cumplan con su función, o según su importancía. «Sin embargo —añadió— el problema

urgente no es la nacionalización, sino que la empresas funcione con eficacia.» «Por supuesto, creemos

que la nacionalización no se debe hacer por la vía de la incautación sino pagando un Precio razonable»,

añadió.

Como es habitual en estas reuniones, se pidieron soluciones para la Bolsa, aunque sólo se respondió que

era necesario reformarla y que había prácticas de] mercado de valores que deberían desaparecer, como

por ejemplo el sistema de ampliaciones a la par.

28 de abril de 1977

 

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