Autor: Escauriaza, Luis. 
   La responsabilidad colectiva del paro     
 
 ABC.    31/08/1980.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

La responsabilidad colectiva del paro

«El problema del paro eri España, que en los últimos meses se ha mostrado con toda su

gravedad, no ha surgido;de improviso, sino qus su génesis se remonta; a años atrás.»

Esta consideración, contenida en la página 281 del Informe anual del Banco de España

correspondiente al ano 1975, cobra especial significación en el momento presente, en si que

asistimos a una sistemática crítica deí Programa Económico del Gobierno por su incapacidad

para resolver e problema del desempleo al cabo de su primer- año de aplicación.

;

Han transcurrido cinco años-desde que la autoridad técnica del Banco de España se

pronunciaba sobre los factores estructurales que Inciden en la economía del empleo en nuestro

país, señalando la pesada herencia de un determinado modelo económico durante la década

de los sesenta" y que parecía como importante hipoteca sobre´ el proceso de ajuste dé nuestra

economía a las nuevas coordenadas económicas internacionales y, como se vería más

adelante, á las nuevas exigencias de una sociedad democrática.

Tuvieron que transcurrir dos años todavía para que las fuerzas políticas; ya representadas

democráticamente, abordasen por la vía, de los Pactos de la Moncloa la urgente tarea; ´dé´

ajuste de nuestro aparato productivo al las nuevas condiciones de ta crisis. Y ello supuso la

aceptación generalizada de mayores costes en términos de empleo para nuestra, sociedad,.,

en aras del saneamiento económico abordado.

Cuando al cabo de>l tiempo la razón de la critica sé obceca en despreciar las razones de fondo

qtié inciden en el grave problema del empiece, y se airea con desenfado la cifra escandalosa

de los mil parados que a. diarlo nutren las filas del desempleo, se está incurriendo en una

enorme falta de responsabilidad . al .restarle a la sociedad ¡a posibilidad desconocer Ja exacta

dimensión de, suSi-p/oblemas,; Ello jjjJede-.¿responder a posiciones partidistas .de .desgaste

político de! adversario —ejercicio plenamente legitimo en una sociedad democrática, pero que

comporta un elevado riesgo a! ´horadar la llaga más ¡acerada de nuestro tejido social sin

ofrecer al tiempo un remedio efectivo para su solución. La consideración rigurosa del problema

deí´ empleo exige tener en cuenta que ya no es posible contar con la válvula de escape de la

emigración al exterior, cuyo efecto se ha invertido por efecto de la crisis que afecta a los

países antaño receptores de nuestros parados del campo.

Ese mismo rigor en el análisis Impone la necesidad de considerar los elevados trasvases de

población rural que persisten año tras año y a pesar de ía crisis, así como los elementos de

fondo que conoce nuestra sociedad y que animan la mayor participación femenina en el

mercado de trabajo.

Resulta necesario recordar que el crecimiento de la economía española sn los años previos a

la crisis Incorporó técnicas intensivas en capital, escasamente generadoras de puestos de

trabajo, en parte como consecuencia del proceso de modernización de nuestro aparato

productivo, y, en parte, por la propia estructura de los precios relativos de (os factores en la que

el precio del dinero sa mantuvo artificialmente bajo y los salarios crecieron ajenos a Ios

incrementos ,-úe ., la productividad.

La participación del excedente de las empresas en la renta nacional disminuye

progresivamente desde el Inicio de la crisis a favor de los salarios y del sector público por la vía

de Jas cotizaciones hasta el año 1978. Ese hecho constituye, sin duda alguna, un importante

motivo dej desempleo, además de un alentador estímulo a Ta, reflexión" sobre el papel

.redistribuidor del sector, público en ¡os últimos años y sus consecuencias sobre la inversión

pública y ej empleo.

Los enquilosados marcos institucionales, heredados del franquismo para establecer las reglas

de las relaciones industriales, tan salo comienzan a destejerse, con 1a reciente aprobación del

Estatuto de los Trabajadores y la ley Básica dei Empleo. Y aquellas tutelas paternalistas deben

ser consideradas en el análisis de! desempleo como un factor importante que ha desalentado:

a las empresas la contratación de nuevos trabajadores.

La gravedad del problema del paro no resulta e,ndos.áb!é´.én?,fexc!yaíyá.aTu´ná determinada

política económica, y en.estos momentos concretos a la aplicación del PEG. Los orígenes del

problema se sitúan en una etapa anterior a la democracia e incorporan todos los sectores

sociológicos que resultan propios de una sociedad que camina hacia su modernización en

medio de una crisis económica de magnitud histórica.

Las escasas tasas de crecimiento económico que se pueden conseguir a corto plazo en un

contexto internacional adverso, unidas a las necesidades de adaptación de nuestro aparato

productivo a las tecnologías y pautas de comportamiento económico propias de nuestro

entorno, hacen pensar que las tasas de desempleo se van a seguir manteniendo a niveles

relativamente elevados durante los próximos años.

Este es un dato comúnmente aceptado al margen del debate político, y su solución transcurre

por !a vía de la sociedad en su conjunto, permitiendo con sus comportamientos la salvaguardia,

renovación y fortalecimiento de nuestras empresas que son ías que generan empleo en último

término.

La política económica tiene que .crear el marco de condiciones para que el.- esfuerzo requerido

resulté positivo, y aún cuando la crítica resulta necesaria para impulsar las decisiones de una

Administración económica que resulta. perceptible la utilización desenfadada- cíél espejo del

paro,qué son sus estadísticas, sin situaría en el marco de las responsabilidades colectivas,

puede dar lugar a que el informe del Banco de España de 1985 vuelva a insistir en e!

agravamiento reciente del desempleo y en nuevos factores explicativos de orden histórico que

abarcaría. Jos momentos, que hoy vivimos.-Luis ESCAURIAZA.

 

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