Reunión empresarios-partidos políticos. 
 Programas económicos: salvo matices, todos iguales     
 
 Diario 16.    07/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Programas económicos: Salvo matices, todos iguales

MADRID, 7 (D16).-. Las cuatro grandes formaciones políticas del país explicaron ayer a un numeroso

auditorio empresarial sus respectivos programas económicos en el curso de una reunión organizada en

Madrid por la Asociación para el Progreso de la Dirección y el Instituto de Analistas de Inversiones. «Me

da la impresión de que todos dicen lo mismo. Por ejemplo, entre el programa de la Coalición Democrática

y el del Partido Comunista la única diferencia que encuentro es que los primeros piden menos impuestos

y los segundos quieren una mayor presión fiscal», comentó en un descanso de la sesión de la mañana un

distinguido empresario.

«El empresario —dijo Antonio Garrigues, moderador de la reunión— se queja de una clase política poco

clara y poco coherente en materia económica. Al empresario le sorprende observar las renuncias al

leninismo, al marxismo, al derechismo moderado y al derechismo clásico. Con estos corrimientos

ideológicos, los empresarios piensan que los programas económicos de los distintos partidos políticos

sólo tienen dos diferencias básicas: el tipo de letra y el color de las tapas. En lo demás, todo el mundo

parece estar de acuerdo: economía social de mercado, nacionalizaciones muy concretas y limitadas,

relanzamiento de la actividad económica y eliminación del paro y la inflación».

Caída de tensión

Luis Solana, uno de los representantes del Partido Socialista en la reunión, había acusado a la UCD, en el

curso del almuerzo celebrado a mitad de las sesiones, de ser el culpable de la caída de tensión política que

se había registrado en el país en los últimos meses, aunque reconoció que el consenso era también parte

importante de ese descenso del interés por la cosa pública entre los ciudadanos. «Los empresarios —dijo

el ex diputado socialista— tendrán que ver lo que prefieren: si un programa de gobierno que no se ha

materializado en hechos concreto durante estos últimos meses y que ha mostrado ya su fracaso O un

programa nuevo como el que ofrecemos los socialistas. Si yo fuera empresario votaría al PSOE

clansimamente en las próximas elecciones.»

Uno de los asistentes le reprochó a Solana el carácter marcadamente marxista de las resoluciones del

XXVII congreso del partido, celebrado poco después de su implantación legal en el país. «El XXVIII

congreso —dijo Solana— no podrá renunciar a Marx, porque es indudablemente uno de los padres del

socialismo, pero está claro que no es el único y que en el próximo congreso trataremos de hablar de los

otros padres que tiene el marxismo.»

A propósito del descenso vertiginoso del excedente empresarial, Solana se mostró de acuerdo en la

necesidad de revitalizarlo, pero,«la recuperación del margen dé.explotación no debe hacerse solamente a

costa de. las limitaciones salariales. Hay otros costes disparatados contra los que el empresario debe

levantar la voz: los costes financieros, especialmente los derivados de la deficiente situación tecnológica

española, etcétera. Las centrales y los partidos de izquierdas estamos dispuestos a hablar seriamente del

tema de los beneficios empresariales y de hecho las centrales han aceptado ya implícitamente un

sacrificio sobre sus espaldas al aceptar las limitaciones salariales».

Ramón Tamames, del PCE, respondió a algunas acusaciones empresariales relacionadas con las

actuaciones de piquetes que, en opinión de uno de los asistentes, constituyen un atentado contra el

derecho al trabajo y la libertad de los trabajadores.«Los piquetes de Comisiones Obreras —señaló

Tamames— son informativos. Hay que distinguir bien entre los piquetes´ que se forman para acudir a los

centros de trabajo para informar a los demás trabajadores de los motivos de una huelga y los piquetes

violentos. En estos momentos hay en el país alrededor de dos millones de personas afectadas por diversos

movimientos de .huelga y no se ha registrado un solo incidente violento. La violencia no es obra de los

piquetes, sino de bandas delictivas, y las bandas ya tienen un tratamiento bastante claro en las leyes

vigentes como para que ahora se estudie la conveniencia de un tratamiento específico para ellos.»

Tamames criticó algunas manifestaciones que atribuyen a los empresarios el deseo de ver gobernado el

país por un Gobierno de centro-derecha.

Para Rafael Termes, presidente de la Asociación de Banca Privada, el hecho de que gobierne el PSOE o

la UCD no es relevante, aunque «a más largo plazo el panorama sea distinto. Creemos que la Banca

funciona mejor en un sistema de economía de mercado y la perduración de este sistema, con todas las

matizaciones y perfeccionamientos que se quieran poner, es lo que deseamos los empresarios. En honor a

la sinceridad, ir hacia una sociedad socialista, aunque se presente como un proyecto a largó plazo, nos

gusta menos».

Mariano Rabadán, presidente del Instituto de Analistas de Inversiones, se manifestó partidario de definir

mejor el espacio que ya ocupa el sector público, ya que se suelen avanzar porcentajes de presión fiscal

distintos según los políticos.

 

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