Autor: Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 Fernando Abril, ante el pleno del Congreso. 
 La economía está mejor que cuando celebramos las primeras elecciones  :   
 El vicepresidente del Gobierno habló durante cincuenta minutos sobre el programa a medio plazo. 
 ABC.    26/09/1979.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

FERNANDO ABRIL, ANTE EL PLENO DEL CONGRESO

«LA ECONOMÍA ESTA MEJOR QUE CUANDO CELEBRAMOS LAS PRIMERAS ELECCIONES»

El vicepresidente de! Gobierno habló durante cincuenta minutos sobre el programa a medio plazo

El ´vicepresidente del Gobierno para Asuntos Económicos, Fernando Abril Martorell; explicó ayer ante el

Pleno dei Congreso dé los Diputados, a propósito de la comunicación del Ejecutivo sobre el programa a

medio plazo de la economía española, aue seguimos padeciendo muchas dificultades, pero la situación es

hoy mejor aue cuando este país celebró sus primeras elecciones generales, «a pesar —añadió— de que los

precios del petróleo nos hayan asestado, ,entre tanto, un nuevo y grave golpe».

«La democracia ha dado respuesta más satisfactoria a los problemas económicos que el régimen anterior»

Fernando Abril Martorell consumió cincuenta minutos, en una intervención que se caracterizó por una

pormenorización de la situación económica nacional y las acciones que el Gobierno llevará a cabo, a la

vez que hacía hincapié en los logros obtenidos. La Cámara, con escasos claros en los escaños siguió con

atención el parlamento del vicepresidente, al igual que el presidente Suárez, que entró en él hemiciclo

escasos minutos después de haber empezado la sesión.

Al inicio de ésta, el titular de la Cámara, Landelino Lavilla, pronunció unas palabras de condena por el

asesinato del gobernador militar de Guipúzcoa, expresando el dolor del Congreso ante estos sucesos.

«Esta Cámara —dijo en determinado momento— ofrecerá su mejor ejemplo al cumplir responsablemente

su función, sobreponiéndonos al dolor.» En medio de un gran silencio concedió la palabra al señor Abril

Martorell. Detrás del estrado presidencial fue colocada ayer la bandera constitucional —dos franjas rojas

y una amarilla de doble tamaño que la primera y sin escudo—, fruto del acuerdo suscrito en su día por le

Mesa y Junta de portavoces.

ALCANCE DE LA CRISIS.—La visión del Gobierno —comenzó diciendo el señor Abril— sobre el

panorama de la economía mundial posee la lucidez suficiente para permitirle evitar el pesimismo

escatológico de algunos de sus críticos que anuncian el derrumbe próximo de la economía occidental, con

el mismo espíritu animoso con que otros, antes que ellos, vienen anunciándolo desde el año 1848. «La

inflación —dijo— tan firmemente combatida durante varias años, ha vuelto a levantar cabeza en todas

partes. Hace un año se preveía que los países industriales situaran su tasa media por debajo del siete por

ciento, pero ahora ¡puede decirse que difícilmente cerrarán el año por debajo, del once por ciento.»

Tras señalar el esfuerzo mundial por controlar la inflación, destacó que estos hechos negativos no afectan

eólo a los países de economía occidental, sino tambtén a los socialistas. «El Gobierno —añadió— no

exagera lo adverso de esos hechos, y lo difícil de esos problemas en busca de justificaciones que no cree

necesitar; pero cumple con su deber de señalar, una y otra vez a la sociedad española, una realidad, cuyos

aspectos desagradables no vamos a eliminar por ocultarlos1, y sólo podremos superar si loa afrontamos

con valentía y lucidez.»

A continuación, el vicepresidente para Asuntos Económicos afirmó que_vivimos una tercera gran crisis

de la economía mundial, sucesora de las que/azotaron el mundo en 1873-1894 y en 1929-1939. «Es bueno

—dijo a renglón seguido— que esto lo comprendan, en primer lugar, esos grupos nostálgicos que. por

ingenuidad o por malicia, prebenden colgar nuestras dificultades económicas a la democracia y tratarlas

como un pasivo de nuestra transición política. A quienes por ingenuidad tal hacen, hay que pedirles, una

vez más, que afronten la realidad de los hechos y no busquen en la nostalgia la huida de la realidad. Pero

a aquellos que con malicia imputan al nuevo sistema los actuales) males económicos he de decirles algo

más: que la democracia, con cuantas limitaciones se le quieren imputar, ha sido capaz de convivir con y

dar respuesta a los problemas económicos de esta década de un modo más satisfactorio que lo hizo el

régimen anterior.»

HERENCIA RECIBIDA.—Seguidamente, el señor Abril enumeró la herencia —según dijo— que a este

respecto recibió la democracia:

1. Un ajuste energético pendiente, porque nadie se había atrevido a arrostrar la impopularidad de mostrar

al país la verdad de la nueva situación.

2. Una inflación que venía acelerándose desde 1972.

3. Una balanza de pagos por cuenta corriente con un déficit muy fuerte y creciente, cuya financiación

había llevado a la aceptación de un endeudamiento en rápido aumento. (En este punto recordó las

condiciones de coste y garantía que calificó de «penosas», en que hubo de concertarse en la primera parte

de 1976 el préstamo al Reino de España por mil millones de dólares, hoy cancelado.)

4 .Una economía duramente afectada en su crecimiento, cuya más baja tasa de paro sólo indicaba que el

inicio de la crisis era aún relativamente creciente y que el seguro de desempleo —de acuerdo con sus

palabras— no funcionáis.

HECHOS REALES.—Con el mismo tono de vez en que empezó su disertación, Fernando Abril

Martorell, precisó que se ha realizado el ajuste de nuestra economía, pendiente desde la crisis energética

de 1973, sin temor a las consecuencias de una decisión desagradable, pero necesaria; se ha transformado

el déficit de la balanza de pagos´ por cuenta corriente, en un excedente apreciable que ha permitido

comtemplar con cierto margen de seguridad el nuevo encarecimiento de los crudos de petróleo; s« ha

cortado la aceleración del proceso inflacionista y reducido hacia tasas que son muy próximas a las

dominantes en promedio en los países industriales, y la situación de endeudamiento exterior ha cambiado

radicalmente.

«Quede, pues, bien claro frente a los nostálgicos —puntualizó—, sea cor ingenuidad o -por malicia, que

la democracia, más allá de los intereses políticos de un Gobierno concreto ha sido más eficaz y fecutada

en la resolución de problemas económicos que el régimen político anterior.»

EL AJUSTE DE ESTE AÑO.—En otro momento üe su Intervención, Fernando Abril pormenorizó el

programa económico del Gobierno a medio plazo, subrayando que no es lógico en absoluto que se

critique este programa con el argumento de que hay sectores ausentes o problemas que no se abordan en

él. «No es lógico —continuó— que se diga .que la agricultura está- ausente del programa cuando hace

escasamente tres meses que el Gobierno ha propiciado un debate parlamentario específicamente dedicado

al tema agrario, en el que se llegó a un amplio acuerdo sobre la política a aplicar en el sector.

El programa del Gobierno se abre con un ajuste del año en curso. Y se hace así —dijo el vicepresidente—

porque en este año se produce un hecho fundamental y al que es obligado referirse por mucho que aburra:

la subida de precios de la OPEP.

ECONOMÍA DE MERCADO. — El programa económico del Gobierno —siguió diciendo Fernando

Abril— lejos de pretender una planificación detallada de la actividad económica al estilo de los antiguos

planes de desarrollo,, lo que no significa que sea una mera declaración .de intenciones, tiene que

comenzar necesariamente afirmando la necesidad de establecer en nuestro país los mecanismos básicos

del sistema de economía de mercado. «La defensa del mercado y del orden de competencia es —añadió—

el trasunto en el terreno económico de la democracia pluralista que el pueblo español ha elegido como

camino de organizar su convivencia política.»

Después de poner el acento en señalar que la opción, de mercado no puede calificarse cerno una

.estructura reaccionaria," únicamente defendible por una línea política de derecha, puso de relieve que al

repasar nuestro pasado reciente no queda ninguna duda de que ha prevalecido una, línea de actuación

económica caracterizada por el intervencionismo y el control administrativo. «No puedo Imaginar que se

suspira por un pasado . -indicó—: qué es impensable en lo económico: e indeseable en lo político o gue se

apuesta por an futuro caracterizado par una estricta y detallada planificación ole la vida, económica y del

comportamiento de sus agentes, que con independencia de su dudosa eficacia económica es

absolutamente incompatible con un régimen de libertades.»

Fernando Abril Martorell terminó diciendo que «cuereónos profundizar en la democracia; pero de forma

que la dinámica que se genere sea responsable», y >tue el principal problema que tiene planteada la

economía, es el empleo.

INTERVENCIÓN DE GRUPOS PARLAMENTARIOS.—Una vez que concluyó su parlamentó el señor

Abril Martorell, el presidente de la Cámara anunció que Intervendrían. los grupos parlamentarios. En ese

momento, gran número de diputados abandonaron el hemiciclo, mientras que el presidente, del Gobierno

y el diputado socialista Felipe González se encerraban en la sala denominada «De Ministros» por espacio

de cuarenta minutos. Esta reunión polarizó la .atención de parlamentarios y periodistas, que montaron una

discreta guardia ante la puerta de la mencionada sala. A su término, Adolfo Suárez. con gesto

preocupado, pero dando muestras de tranquilidad, aseguraba, en medio de usía lluvia de «flashes» que ra-

zones de tipo interior le habían movido a aplazar el viaje al Continente americano. Luego, Felipe

González alabó la decisión que había tomado él presidente del Gobierno. J. M. FERNANDEZ-RUA.

 

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