Autor: Godoy, Luis. 
 1979: año récord de inversiones extranjeras. 
 El capital extranjero sigue prefiriendo a España     
 
 Diario 16.    31/08/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

1979: Año récord de inversiones exteriores

El capital extranjero sigue prefiriendo a España

Luis Godoy

Tal como se preveía, el monto de las inversiones extranjeras en España continúa aumentando y en el

primer semestre de este año alcanzaron la cifra de 31.805 millones de pesetas; previéndose que serán

largamente superadas los totales registrados el año pasado.

Este crecimiento, que se opera sin que aún se hayan liberalizado totalmente las condiciones para las

inversiones extranjeras, condiciones más obstruyentes que las vigentes en el resto de los países de Europa,

permite afirmar que España sigue siendo mercado preferencial para capitalistas externos.

Ya en 1973, momento culmine de las inversiones de las multinacionales en España, el capital extranjero

dominaba directa o indirectamente sectores enteros de producción; pero desde la primera enfermedad de

Franco —en el verano de 1974— se registró una retracción sólo superada a partir del año pasado, cuando

el régimem político español entró en vías de consolidación y pudo observarse con claridad cuáles —y con

qué programa— partidos de izquierda accedían al Parlamento, para que -se recuperase la confianza

inversora.

Invierten las multinacionales

Pero encima de lo que demuestran las cifras, conviene indicar que en nuestro país, el 78,7 por 100 de las

inversiones extranjeras lo realizan empresas multinacionales.

Por ejemplo, de los 14.054 millones de pesetas invertidos por Estados Unidos en 1978, 3.640 millones

procedieron de la IBM y otros 1.840 de la ITT.

Salvo algunos sectores, como hostelería o construcción, los datos son similares y explican porqué

prácticamente todos los sectores económicos del país están en manos de empresas multinacionales, sin

ningún tipo de control regulante. Salvo, claro está, la Banca. Por ahora.

Las empresas españolas con participación de capital extranjero con ventas superiores a los 800 millones

de pesetas eran 310 en 1977. Agrupaban en conjunto a 450.000 empleados que representan el 3,4 por 100

de la población activa, y en ese año realizaron ventas por 1.800 millones de pesetas.

De ese total de empresas, 80 tienen el 100 por 100 de capital extranjero; 141 igual o superior al 50 por

100 y el resto es inferior a la mitad del capital social. Pero además conviene tener en cuenta que la cuarta

parte de la producción total de las 600 mayores empresas industriales españolas está controlado por

empresas con participación mayoritaria extranjera, y otro 54 por 100 por empresas con participación

exterior igual o inferior al 50 por 100.

Brevemente, el 80 por 100 de la producción industrial española está dominada total o parcialmente por

capital extranjero, del cual la mayor parte proviene de empresas multinacionales.

Bajo nivel tecnológico

Para los parámetros que maneja esté capital para decidir inversiones en tal o cual país, España sigue

siendo conveniente, barato en relación al resto de Europa, con un buen mercado consumidor y muchas

facilidades para la exportar ción, beneficios fiscales de todo tipo, repatriación sin trabas de las ganancias

y, sobre todo, por el bajo nivel tecnológico que determinan esas inversiones.

Ese bajo nivel está dado, por un lado, por la inversión en sectores que no necesitan en absoluto de

tecnología extranjera, ejemplo de lo cual es el de alimentación, qué a su vez es uno de los más dominados

por empresas multinacionales, y, por otro, por la escasez de investigación española y la absoluta

desconexión entre nuestros pobres centros de ensayo .y los centros industriales que deberían aplicarlo.

La falta de control estricto sobre la tecnología traída y aplicada por empresas extranjeras ha hecho que en

España no se cumpliese uno de los beneficios clave que las inversiones exteriores tienen en cualquier

país: avanzar en la explotación tecnológica.

En España se solicitan anualmente cerca de 12.000 patentes, de las cuales el 82 por 100 son extranjeras

—y de ese porcentaje la mayor parte norteamericanas— y en términos generales aportan muy poco a la

industria española.

Hacia la CEE

Este elemento es importante teniendo en cuenta, además, que, según algunos estudios, España seguirá

siendo, al menos durante la década de 1980, un país preferido por los inversores extranjeros.

Para ello influye su acercamiento paulatino a la Comunidad -Económica Europea" y la situación

privilegiada española en relación a los mercados latinoamericanos. Y para esa década —en realidad, para

siempre, pero analicemos, sólo esa década— tendremos ya operando en España a los grupos más

poderosos de la Banca extranjera.

A su vez, corno ocurrió en su momento con muchos otros sectores, encuentra a la Banca española en

condiciones difíciles, al punto que se estima que en el próximo trienio se reducirán a 75 los actuales 110

bancos. Si uno de los problemas clásicos de la industria —o de los industriales— españoles y que

favoreció la monopolización de" muchos sectores en manos de compañías extranjeras fue el financiero,

aun en épocas en que disponía de todo tipo de facilidades para enfrentarlo, la competencia-dependencia

con la Banca extranjera puede conducir a una nueva oleada de ventas y participaciones en los distintos

sectores industriales.

Y como, además, hay coincidencia en la necesidad de participación de las empresas extranjeras en el

mercado español, no quedará alternativa que regular su misión y fijar claramente las condiciones.

 

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