Según Manuel Martín, del Banco Popular. 
 La inflación no está todavía dominada     
 
 Diario 16.    02/11/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

ESPECIAL ECONOMÍA/LABORAL VIERNES

2-noviembre-79

Según Manuel Martín, del Banco Popular

La inflación no está todavía dominada

Las subidas de precios tienden a acelerarse en todos los sectores donde no interviene el Gobierno. Por el

contrario, los precios de los alimentos, un sector sometido a la intervención administrativa tienden a

mostrar un crecimiento de menor vigor. El informe de Manuel Martín, secretario general técnico del

Banco Popular, destaca que el programa económico gubernamental ha quedado en el terreno de las

intenciones, tras conocerse el aumento del déficit público previsto en los Presupuestos del Estado para

1980.

Madrid — El Gobierno sólo ha logrado reducir la inflación en los sectores económicos donde interviene

administrativamente, mientras en aquellos sometidos a los mecanismos de mercado la inflación se

mantiene y tiende a recrudecer.

Es ésta una de las principales conclusiones del último informe trimestral al Consejo de Administración

del Banco Popular, elaborado por su secretario general técnico, Manuel Martín.

La tesis de Martín, que muestra el carácter orgánico que está adquiriendo el fenómeno inflacionario en

España, se basa en la distinta evolución de los precios alimenticios y de los productos manufacturados.

No superado

Los precios están aumentados a una tasa anual del 16,3 por 100, según su evolución en el tercer trimestre

del año. Pero en el caso de los alimentos, el aumento sobre una base anual es del 1,5 por 100, para julio-

septiembre, mientras que en los precios de los productos no alimenticios su ritmo de subida es del 25 por

100.

«Éstos datos —señala Manuel Martín- abonan la interpretación de que el proceso inflacionista no sólo no

está superado, sino que se reduce allí donde funcionan los mecanismos de mercado, sin que ello se ponga

de manifiesto a nivel global debido a mecanismos de intervención administrativa en los precios

alimenticios.»

A mediados de año, los precios de los alimentos subían a un ritmo anual del 5,3 por 100, mientras en el

curso de las manufacturas y servicios la inflación era del 18,3 por 100.

La conclusión que se extrae del informe de Manuel Martín es que la Administración está conteniendo «a

presión» las subidas de precios, reflejándose esa actuación en los sectores sometidos a un régimen

intervencionista, como los alimentos.

Serían estos mecanismos los que habrían permitido que a nivel global se registre . una desaceleración de

la inflación a partir de agosto, pese al impacto alcista de julio provocado por la subida de los productos

energéticos.

El comportamiento del sistema monetario también ayudó a esta contención. El informe constata que en el

tercer trimestre el aumento del circulante como de los recursos de los bancos privados fue inferior al de

trimestres anteriores, mostrando una tendencia expansiva las reservas, en divisas, aunque con menos

vigor que en meses anteriores.

Nuevamente, superávit

La carta de Manuel Martín anticipa que este año la balanza por cuenta corriente —donde se contabilizan

exportaciones e importaciones de bienes y servicios— tendrá un superávit de 1.700 millones de dólares,

superando en casi 100 millones los resultados del año pasado.

El mantenimiento del superávit corriente y su ligero fortalecimiento responderían al buen compor-

tamiento de las exportaciones, con un incremento anual del 19 por 100, pese a la pérdida de competitivi-

dad derivada de la apreciación de la peseta. Las importaciones aumentaron en sólo 7 por 100, aunque en

julio muestran un incremento del 24 por 100 único síntoma —constata Manuel Martín— de un reaviva

miento de las inversiones.

Esta situación no parece que pueda repetirse el año próximo. El informe del secretario general técnico del

Popular anticipa un déficit corriente de 1.000 millones de dólares, aunque ésta sería la estimación más

pesimista.

Los Presupuestos Generales del Estado para 1980 son una muestra, en el análisis de Martín, de las

intenciones del programa "económico gubernamental no confirmadas en la práctica.

Manuel Martín destaca que en el cuadro del PEG no tiene sentido un presupuesto que prevé un déficit de

300.000 millones de pesetas en el sector público con gastos consuntivos que representan el 76 por 100 de

los gastos totales.

A la luz de esto, el informe puntualiza que «en España, aquí y ahora, no se dan las coordenadas sociales

necesarias para desarrollar una economía de mercado». Martín añade que «hay una permanente exigencia

de los derechos con olvido de los deberes; una inseguridad en cuanto a las reglas de juego y continúa

creciendo la acción suplantadora del Estado en el ámbito económico».

Concluye Martín destacando que, pese al debate parlamentario sobré el programa económico, no es la

economía la que concentra la acción gubernamental, sino los problemas políticos a corto plazo.

Evolución del Popular

A finales de septiembre, los depósitos del Popular ascendían a 296.146,7 millones de pesetas, con un

incremento del 13,4 por 100 desde principios de año. Manuel Martín destaca qué el grueso de ese aumen-

to fue en imposiciones a plazos de un año o más, repercutiendo así sobre los costes financieros del banco.

Los créditos otorgados por el Popular aumentaron en los primeros nueve meses del año en 7,2 por 100,

contra un 8,4 por 100 para el conjunto de la Banca. Él saldo acreedor del Popular al 30 de septiembre se

elevaba a 223.093 millones de pesetas.

Compás de espera

En su último informe semanal, el servicio de estudios del Banco Hispano Americano prevé que hasta

mediados del año .próximo las empresas se abstendrán de realizar nuevas inversiones.

Los economistas del Hispano puntualizan que hay una cierta recuperación de los beneficios

empresariales, pero aquélla «es aún demasiado aleatoria para que la situación desemboque en un aumento

de la inversión en bienes dé capital».

El informe añade que buena parte de las industrias gozan en estos momentos de una mayor liquidez y

confian en un mejor comportamiento de la demanda.

Esta mejor situación financiera sería aprovechada para un saneamiento de las empresas, lo que llevaría a

los industriales a darse cierto sosiego y, posteriormente, reemprender inversiones.

£1 documento del Hispano concluye que la aparición del PEG, en la medida que conforme las

expectativas empresariales, puede abreviar la duración de ese compás de espera. «No hay que olvidar,

dice el estudio, que las posibilidades de recuperación para 1981 deben ser establecidas en esta última

parte de 1979.»

 

< Volver