La clase obrera necesita centrales serias. 
 Redondo pide a CCOO que profundice en la negociación     
 
 Diario 16.    02/11/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

2-noviembre-79/Diario16

«La clase obrera necesita centrales serias»

Redondo pide a CCOO que profundice en la negociación

Barcelona - «La clase obrera necesita centrales sindicales serias y que no cambien de criterio cada día»,

manifestó ayer Nicolás Redondo, secretario general de UGT, durante su intervención en el acto inaugural

del I Congreso Federal de Hostelería del sindicato socialista.

Haciendo una clara alusión a CC 00, Redondo manifestó que «ha pasado de la huelga general a la mesa

de negociaciones y nosotros nos alegramos que hayan aceptado nuestra propuesta de un convenio marco

confederal, pero no dejan de ser preocupantes sus movimientos pendulares». Añadió que era falsa la

disyuntiva entre negociación y presión, pero que sólo había que recurrir a la huelga cuando es

absolutamente necesario y respetando el criterio de los trabajadores y la situación de las empresas.

Esfuerzo de la hostelería

Sobre el sector de la hostelería, el secretario general de UGT manifestó que requería un gran esfuerzo,

porque «este sector y el de servicios en general contarán con mayor número de trabajadores. Vuestra

ventaja es la de ser la primera fuerza sindical del ramo y el inconveniente de tener enfrente a la patronal

más reaccionaria».

Nicolás Redondo finalizó su intervención refiriéndose al Estatuto del Trabajador, del que dijo que «aún es

pronto para hablar mal o bien de él. Hay que esperar a ver cómo se desarrolla, pero si los comités de

empresa, tal y como dice el Estatuto, van a tener el protagonismo, se acabará el sindicalismo de clase en

este país».

Pacto social en Navarra

Según la Cámara de Comercio e Industria de Navarra, urge lograr un pacto social de ámbito navarro para

1980 entre empresarios y trabajadores si se quieren alcanzar unas condiciones de estabilidad laboral para

1980.

La propuesta viene dada a tenor de los últimos sondeos de los que parece desprenderse que las expectati-

vas empresariales han adquirido «si no un matiz positivo, si al menos cierta madurez», si bien el grado

medio de capacidad industrial se sitúa alrededor del 75 por 100. La concreción de unas bases realistas a

nivel de sector que permitan una negociación colectiva sin conflictos a medida que concluya la vigencia

de los actualmente en vigor, parece como una exigencia ineludible para la Cámara de Comercio navarra.

En este sentido los entes públicos ferales, Parlamento y Diputación, «deben secundar sin suplantación»

esta iniciativa usando de la autonomía tributaria que Navarra detenta y disponga mediante una política

fiscal compensatoria quede mejorada la capacidad adquisitiva de salarios y rentas, «pues ninguna otra

posible inversión pública parece ser, en las actuales circunstancias, tan positiva».

Esfuerzo común

Por otro lado, después de haberse establecido ya los contactos entre Diputación y sindicatos para crear

una cámara de encuentro donde solucionar todos los conflictos laborales, ayer fue la UGT quien ha hecho

llegar al Parlamento Foral la necesidad de crear un órgano foral de encuentro. Dicho órgano quedaría

compuesto por Diputación, asociaciones patronales, centrales sindicales y seis departamentos de consulta

permanente, realización de estudios, dinamización de empleo, promoción de fórmulas evolucionadas de

empresa, fiscalización de gasto público en Navarra y ordenación del destino a sus funciones especificas.

Las razones de .la UGT señalan las necesidades derivadas del nueve marco autonómico, la actual crisis, el

paro y la necesidad de un esfuerzo común para la rápida adaptación al nuevo ámbito que se abrirá con la

entrada de España en el Mercado Común.

Huelga minera en León

Por otra parte, unos 4.000 trabajadores de la antracita de León iniciaron ayer un paro de dos días de

duración en protesta por la marcha de las negociaciones del convenio colectivo.

Los empresarios del sector ofrecieron pagar los atrasos una vez que el Gobierno incremente el precio

político del carbón, mientras que los trabajadores exigen plazos concretos.

Además, la parte empresarial intenta establecer un sistema de penalización del absentismo laboral que

podría suponer hasta un 5 por 100 del sueldo.

 

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