Autor: Soriano, Manuel. 
 El PCE pide explicaciones del cambio del presidente de la Cámara. 
 Los Apoyos en el Congreso, punto flaco del Gabinete     
 
 Diario 16.    03/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El PCE pide explicaciones del cambio al presidente en la Cámara

Los apoyos en el Congreso, punto flaco del Gabinete

Manuel SORIANO

El objetivo del nuevo Gobierno de durar hasta la convocatoria de las nuevas elecciones está condicionado

por los apoyos parlamentarios que tenga. Las primeras previsiones indican que no sólo no le van a sobrar,

sino que le escasearán. El ambiente de amenaza golpista es su mejor aliado de hecho, aunque el sentido

de la responsabilidad de la oposición no lo hará invulnerable.

El PCE ya ha pedido explicaciones al presidente.

Madrid - El punto flaco del nuevo Gobierno será su inestabilidad parlamentaria, a juicio de las fuerzas1

políticas que se sientan en el Congreso. No tiene perspectivas de ser un Gobierno fuerte. Por la falta de

entusiasmo que ha suscitado en la oposición y por la permanente amenaza, todavía no conjurada, de

indisciplinas centristas.

La proximidad de las vacaciones parlamentarias jugará a favor del Gobierno. Será un periodo de reflexión

importante para las familias de UCD que se sienten perdedoras de la crisis —martinvillistas y

conservadores—. El chantaje de la indisciplina del diputado, en grupo o individualmente, es una espada

de Damocles que tendrá encima el Gobierno.

La plataforma

La gran incógnita es la actitud que mantendrá la plataforma moderada. El rechazo de Osear Alzaga y de

Miguel Herrero Rodríguez de Miñón de los Ministerios ofrecidos por Calvo-Sotelo les deja libre de

compromiso respecto a la política pretendidamente progresista que haga el Gobierno. No es previsible

que la treintena de diputados conservadores presten un apoyo incondicional.

Aunque la pérdida del poder en el grupo parlamentario de Miguel Herrero hará reflexionar a muchos

diputados a la hora de seguirle en nuevas aventuras contestatarias que debiliten al Gobierno. Cada vez hay

más voces de la plataforma que propugnan su disolución.

La incorporación de Soledad Becerril al Gobierno es previsible que produzca un distanciamiento de los

diputados liberales respecto a los democristianos. Si el movimiento conservador organizado en UCD se

disuelve, no es descartable que Fraga se beneficie de algunas fugas de centristas. Esta circunstancia y la

negativa, por el momento, de Calvo-Sotelo a pactar con Coalición Democrática, revaloriza la oposición

parlamentaria que ejercerá Fraga.

Tres temas

Tres grandes temas legislativos preocupan a la izquierda a la luz del desenlace de la crisis. Son los pactos

autonómicos, el acuerdo nacional sobre el empleo y la ley de Autonomía Universitaria.

Los responsables ministeriales de los tres temas son nuevos.

El cumplimiento del ANE a satisfacción de la izquierda no va a depender sólo de la actitud del nuevo

ministro de Trabajo, Santiago Rodríguez Miranda, que personalmente no es descalificado. Será

determinante la incidencia de la presión de la CEOE en el conjunto de la política económica. En periodo

preelectoral y a pesar de la amenaza golpista, socialistas y comunistas no tendrán más remedio que ser

beligerantes en este tema.

Los pactos autonómicos, y las normas legales que de ellos se derivan, podrían encontrar cauces de mejor

entendimiento entre el Gobierno-PSOE y los nacionalistas, a través del nuevo ministro de Administración

Territorial, Rafael Arias-Salgado.

Vascos y catalanes se entienden mejor con los suaristas que con Martín Villa. En cualquier caso, los

nacionalistas no van a apoyar incondicionalmente a Calvo-Sotelo si no se produce un acuerdo en torno a

la ley de Armonización del Proceso Autonómico (LOA-PA).

La suerte que pueda correr la ley de Autonomía Universitaria (LAU) y otras importantes leyes educativas,

como la de Financiación de la enseñanza, tras la salida del Ministerio de Juan Antonio Ortega Díaz-

Ambrona es otro de los motivos de preocupación de la izquierda. El nuevo ministro de Educación,

Federico Mayor Zaragoza, suscita gran desconfianza por la influencia que sobre él pueda ejercer el Opus

Dei. Más que el nombramiento ha preocupado el cese de Ortega, un hombre comprometido con la

izquierda a no hacer una legislación educativa ventajista para los intereses más conservadores.

Todas estas incógnitas se querrían ver despejadas en el Parlamento. Los comunistas han sido los primeros

que se han apresurado a pedir la comparecencia del presidente Calvo-Sotelo para que explique el alcance

y las consecuencias de la remodelación ministerial que ha llevado a cabo. Si la izquierda insiste, el

presidente difícilmente va a poder eludir este tipo de debate, sobre el que ya existe un precedente en

tiempos de Adolfo Suárez.

 

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