Autor: López Moraleda, Rosa. 
 Santiago Carrillo tranquiliza a los empresarios. 
 La llegada de los comunistas al poder no está próxima     
 
 Diario 16.    30/04/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Sábado 30 abril-77/DIARIO 16

ECONOMÍA/11

Santiago Carrillo tranquiliza a los empresarios

"La llegada de los comunistas al poder no está tan próxima"

Rosa López Moraleda

MADRID, 30 (D16).—"La. llegada del Partido Comunista de España al Poder no está tan próxima; eso

no debe preocuparles", dijo ayer el secretario general del PCE a un concurrido grupo de empresarios,

asistentes a las Jornadas pertenecientes a la Semana Informativa de los Partidos Políticos, que se celebra

en Madrid.

"Creo muy útil —comenzó Carrillo su exposición—, que los diversos partidos políticos expongamos

nuestros puntos de vista sobre los graves problemas económicos actuales. También nosotros —dijo—

podemos y debemos aprender de los empresarios, aunque estén muy alejados de nuestras concepciones."

Pasar de la dictadura a la democracia en un clima de reconciliación nacional y restablecer plenamente las

libertades y la soberanía popular, estimamos debe ser nuestra primera tarea", añadió más adelante.

Santiago Carrillo, quien estuvo acompañado por miembros del Ejecutivo, entre los que se encontraban

Ramón Tamames y Manuel Azcárate, hizo a continuación un detallado examen de la situación política y

económica por la que atraviesa España, en medió de un ambiente de tenso interés y expectación.

"Nuestra segunda tarea —añadió— consiste en bus car soluciones a la crisis económica, que no es

simplemente coyuntural y refleja a la vez, una nueva situación en la economía mundial y las

insuficiencias y contradicciones del crecimiento económico español de los últimos años."

A la idea de "pacto social"

—señaló Carrillo—, que con espíritu mimético algunos esgrimen como máxima panacea, lo que entraña

sacrificios para la clase trabajadora, nosotros oponemos nuestra concepción de pacto para la libertad.

Esto presupone —dijo a continuación— libertades y democracia, y junto a éstas, soluciones económicas

convenidas por todos los sectores interesados, repartiendo sacrificios y ventajas, de forma que no vayan

siempre en perjuicio o en favor de los mismos.

Estimamos también —añadió— que dada la diversidad nacional y regional de España se impone una

forma del Estado descentralizada, que a nuestro juicio, la más apropiada sería un Estado federal, en el que

difícilmente se producen los fenómenos agudos de dispersión centrífuga a que nos ha llevado el brutal

centralismo burocrático español.

El PCE—indicó Carrillo— se pronuncia por la defensa de los derechos de la familia, por su planificación

voluntaría, el derecho al divorcio civil, la atención suficiente a los minusválidos, la creación de guarderías

y escuelas para que las madres puedan trabajar y de servicios sociales en pueblos y barrios que aligeren

las tareas del hogar.

Tras propugnar una urgente transformación democrática de la educación y la democratización de todas las

expresiones culturales, Santiago Carrillo, reclama en nombre del PCE la inmediata supresión de la

censura.

No a las medidas coyunturales

En cuanto a los problemas económicos —dijo Carrillo—, los comunistas estimamos

que no pueden ser resueltos con simptes medidas coyunturales, ni con los reguladores clásicos para

detener la inflación. No sólo la experiencia española, sino otras europeas, demuestran que hoy esos

remedios resultan totalmente insuficientes.

Es necesario —añadió— un plan de medidas económicas, que podrían extenderse a cuatro o cinco años

para intentar hacer frente a la actual crisis y que abordara los problemas de fondo: la alimentación, la

energía y la selección rigurosa de aquellas industrias cuyo desarrollo debe ser favorecido como son los

textiles y el calzado.

El paro, la inflación —"hoy ya graves y en peligro de tornarse agobiantes"—, la vivienda, las

construcciones escolares y sanitarias y la protección del medio ambiente, fueron también puntos de

máximo interés en la exposición de Carrillo.

La transformación que propugnamos —añadió finalmente— demanda, una política de inversiones y

créditos, que haga disminuir nuestras importaciones y logre la modernización de la agricultura y la

ganadería, para tender al autoabastecimiento del pais.

Socialdemócratas: A apretarse el cinturon

La congelación de precios y salarios, el incremento de los precios públicos y los impuestos y superar la

inflación fueron, en líneas generales, la política de actuación para salir de la crisis expuesta ayer por el

secretario general de la Federación Social Demócrata, José Ramón Lasuén.

"Hay que apretarse el cinturón radicalmente, y esto ha de ser en igual medida para todos", añadió Lasuén.

" Habrá —añadió— que crear empleos en la construcción, en el sector turístico, en los servicios públicos,

e ir a la congelación de inversiones en grandes proyectos, para lo cual se hace imprescindible

reestructurar el crédito oficial."

"Nuestro programa parte —dijo Lasuén— de tres condicionantes básicos: implantar la democracia —"la

que tenernos ahora está a bofetadas"—, introducir el delito fiscal, estadístico, contable público y privado,

y que de las nuevas Cortes salga un Gobierno de coalición que saque al país de la crisis más grave vivida

durante, éste siglo.

"La Social Democracia —añadió— es socialismo democrático, que aspira a 1a igualdad de los sectores

y las regiones, creando una amplia clase media." Junto a José Ramón Lasuén estuvieron también

presentes en el acto Antonio García López (Partido Socialista Democrático Español), Manuel Murillo

(Partido Socialista Obrero Español, sector histórico) y Manuel Cantarero del Castillo (Reforma Social

Española).

Pacto con los ausentes

Antonio García López propugnó asimismo un pacto, "como final de la confrontación posible, mediante la

participación del 90 por 100 de los españoles que estuvieron ausentes durante casi dos siglos en el

Gobierno del país".

 

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