Autor: Baró Quesada, José. 
   Pasillo de Las Cortes     
 
 ABC.    01/07/1968.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

1 DE JULIO DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 31.

PASILLO DE LAS CORTES

Una sesión plenaria más, pero con menos interés extramuros. La votación nominal se abordó para ese

tema siempre enigmático e incomprensible que se llama conceptos impositivos, y que animó la sesión en

lo que buenamente podía animarse. Un procurador pateó con entusiasmo digna de cualquier estreno de

cámara y ensayo. Eché de menos la presencia de mi querido y admirado compañero Lorenzo López

Sancho, crítico y jefe de la sección teatral de ABC, que con tanto acierto y tan fina hondura intelectual ha

tratado ese asunto apasionante de los pateos. El reventador de esta sesión de Cortes creyó, en una

confusión harto lamentable, que estaba presenciando una comedia. Espero que la sólida lectura del texto

en el periódico oficial le sacará de su bien intencionado error.

En el bar que regenta Perico Chicote se agotaron casi las naranjadas. Algunos procuradores tomaron

"whisky". Eran, acaso sin saberlo ellos mismos, los "aperturistas", los que con sus postulados

ultrapirenaicos llegan hasta, Escocia y más allá, incluido, claro está, el Polo Norte. Es cierto que no pocos

bebieron "whisky" segoviano. Mas no fue por patriotismo, se lo puedo asegurar a ustedes, sino por una

razón elemental de economía casera. Las Aislas no dan para más.

Lo más sabroso de la jornada fue el Plan de Ordenación Marisquera. Cierto sector recordó un

pantagruélico almuerzo, a base de cigalas y langostinos, en el vecino pueblo de Chinchón, recién

dictaminado el Plan. Otros sectores alargaron su pensamiento a las rías bajas gallegas y a las costas de

Castellón, de Málaga, de Huelva, de Cádiz.

En la calle de Floridablanca, un "castizo" de Embajadores, uno de esos impenitentes incrédulos que

aseguran estar de vuelta de todas las cosas, repetía lo mismo que otro "castizo", días pasados, en la plaza

de la Marina, ante el Palacio del Consejo Nacional, con motivo de la aprobación del régimen jurídico de

las asociaciones políticas y no políticas: "Bueno, y todo esto, ¿"pa" qué?" ¡Los hay exagerados!

La caballerosidad española no estuvo ausente de la jornada. Mientras Gibraltar pregona a los cuatro

vientos la renuncia de un pueblo a cumplir sus obligaciones históricas, a cuatro mil kilómetros de

distancia, en el litoral africano, un pedazo de tierra regado con nuestro esfuerzo y nuestra sangre dejaba

de ser español.—J. B. Q.

 

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