Cortes. La escasa asistencia de procuradores, problema político. 
 Una hora para un proyecto     
 
   29/01/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

CORTES

La escasa asistencia de procuradores, problema político

UNA HORA PARA UN PROYECTO

En una hora quedó dictaminado ayer por la tarde el proyecto de ley de Protección del Tráfico Marítimo

Internacional, en el curso de una reunión de la Comisión de Comercio, primera que se celebra en el

Palacio de las Cortes Españolas una vez reanudada la actividad de éstas en el año nuevo. El proyecto en

un principio se titulaba "Sobre medidas a adoptar contra los atentados a la libertad del transporte marítimo

internacional o a sus bases comerciales", abreviado después a iniciativa de la Ponencia.

Abrió la sesión el presidente de las Cortes, don Alejandro Rodríguez de Valcárcel, que habló para

agradecer su saludo al señor Rídruejo y elogiar las tareas de la Comisión, asi como la presencia del

ministro de Comercio.

Habló después el ministro de Comercio, señor Fontana, para explicar las motivaciones del proyecto de

ley, sobre el que dijo que no se trata de proveer al Gobierno de medidas agresivas para mejorar nuestra

situación dentro del mercado marítimo, sino de establecer medidas de defensa para que nuestra bandera

no sea atropellada unilateral-mente y nuestros buques puedan ofrecer sus servicios en las mismas

condiciones que los de los demás países.

Otra faceta de esta ley, añadió él ministro, es la de contar con los medios legales precisos para

defendernos también contra la pretensión de determinados Gobiernos que, excediéndose en sus derechos

de soberanía, reclaman información sobre actos comerciales en otros países, a efectos de fijar, según su

propio y exclusivo criterio, los fletes en unos servicios internacionales que no pueden ser sometidos a

decisiones unilaterales.

Comenzó seguidamente el debate del proyecto de ley. En primer lugar, el presidente señaló que apenas

había la necesaria concurrencia, para el quorum.Si éste no hubiera existido, indico que hubiera aplazado

reunión.

El señor Barcena pidió en primer lugar la palabra para quejarse de la inasistencia a las Comisiones.

"Creo—dijo—que ha llegado el momento de exigir el cumplimiento del Reglamento." El señor Ridruejo

aseguró que asi se haría.

Habló después el procurador señor Díaz Llanos, quien insistió en que lo fundamental no es la ausencia de

los procuradores, sino el motivo de la ausencia. Afirmó que se trata de un problema político. "Se trata de

que se acepten las enmiendas justas y se logre un diálogo más eficaz."

Luego, el señor Perfecto Palacios pidió permiso a la Presidencia para presentar una enmienda, "in voce" a

la totalidad del articulado. Basó su petición en el hecho de que no consideraba a la ley objetiva., y creía

necesario trae el Gobierno expusiera el porque de la ley. Manifestó el señor Ridruejo sus dudas acerca de

la enmienda "in voce", dudas corroboradas por el señor Díaz Llanos al estimar que la presentación de

dicha enmienda no se ajustaba al Reglamento. De acuerdo con la Comisión, la Ponencia decidió no

aceptarla.

El señor Ridruejo propuso después a la Ponencia que fuese aprobado el articulado del proyecto. La

propuesta fue aceptada por unanimidad.

En el artículo segundo se dice que "cuando los buques abanderados en España, los fletados al servicio de

intereses españoles o el transporte de mercancías o pasajeros realizado o a realizar por aquéllos sean,

objeto por parte del otro Estado de medidas contrarias a los principios de libre competencia, podrá el

Gobierno español aplicar medidas análogas con carácter recíproco".

El artículo tercero acoge, en lo esencial, la enmienda presentada por el señor Aznar, quedando con la

siguiente redacción: "Cuando por otro Estado se adopten medidas o prácticas que atenían a la libertad o

las bases comerciales en que se fundamenta el transporte marítimo internacional, podrá el Gobierno

español, a propuesta del ministerio de Comercio, oponerse a esas medidas o actuaciones y aplicar las que

resulten más adecuadas a las defensas de los intereses navieros nacionales."

El artículo cuarto queda redactado asi: "El ministerio de Comercio podrá prohibir a toda persona física de

nacionalidad española o extranjera residente en España, y a las Sociedades españolas dedicadas a las

actividades mercantiles marítimas, que proporcionen a las autoridades extranjeras informaciones o

documentos relativos a operaciones realizadas fuera del país que los reclame. Igual prohibición podrá

formularse respecto a las Sociedades extranjeras que operen en España acerca de las actividades que

realicen en nuestro país cuando la información exceda de los limites señalados por los usos y Convenios

internacionales y pueda implicar perjuicio para los intereses navieros españoles."

Finalmente, en los artículos quinto y sexto se aprobaron por unanimidad sendas enmiendas del señor

Bernal Sánchez.—Europa Press.

 

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