Autor: Cuevas, Sebastian . 
 Andalucía. 
 La Asamblea de Parlamentarios que debate el Estatuto se inicia en un clima de concordia     
 
 El País.    09/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

La Asamblea de Parlamentarios que debate el Estatuto se inicia en un clima de concordia

SEBASTIAN CUEVAS, Córdoba

Ayer se reunió en la Diputación Provincial de Córdoba la Asamblea de Parlamentarios andaluces, para

debatir el texto de Estatuto de Autonomía, tomando como base el anteproyecto redactado previamente por

la ponencia designada por los partidos políticos. El anteproyecto tiene el consenso previo de ION grupos

que forman la Asamblea en un 90% de su articulado. La Asamblea la componen 91 parlamentarios de los

que 45 pertenecen al PSOE; 32, a UCD; siete, al PCA y cinco al PSA. Los diputados Clavero y García

Pérez intervienen como independientes, si bien el primero representa a Unidad Andaluza.

A la entrada en el salón de Plenos del presidente del Congreso, Landelino Lavilla, diputado por .,;én, y de

Rafael Escuredo, un aplauso cerrado de la Asamblea subrayó el recuerdo y desagravio de los últimos

acontecimientos golpistas.

El presidente de la Diputación de Córdoba, el ucedista Diego Romero, resaltó la doble relevancia

histórica del momento y su coincidencia con el 28 de febrero, al dar la bienvenida a los parlamentarios.

«Puede y debe ser la Asamblea de la unidad», dijo, y exhortó a los reunidos a un acuerdo previsible entre

quienes «habiendo sido ultrajados recientemente, y a través de ellos el pueblo andaluz, deben dar con el

Estatuto respuesta a los ultrajes».

Los representantes de AP, asistentes como invitados, al carecer su partido de representación parlamentaria

en las ocho provincias andaluzas, entregaron un escrito al presidente de la Mesa en el que mostraban su

deseo de colaborar en la redacción del Estatuto. Este escrito no tuvo respuesta pública. A la Mesa

definitiva se presentó una sola candidatura, suscrita por los cuatro grupos políticos, que aprobó por

unanimidad la Asamblea. Estaba formada por Rafael Escuredo como presidente, Carmen Pinedo denia y

como secretarios, Antonio Ojeda, del PSOE, por Jaén; Alfonso Soler, de UCD, por Almería; Fernando

Pérez Royo, del PCA, por Sevilla, y Emilio Rubiales, del PSA, por Cádiz.

Alejandro Rojas Marcos, portavoz del PSA. explicó que 48 años atrás Blas infante asistió a la asamblea y

que por primera vez se redactó un texto base pura Andalucia. «Los pueblos no los inventamos nosotros.

Existen y tienen su historia, y hoy», señaló, «vamos a continuar la historia de Andalucía con un Estatuto

que configure su identidad y que sea el instrumento de poder capaz de sacar la región de la situación

económica y social en que se encuentra». Rojas Marcos anunció que el PSA va a ser muy exigente en los

debates y que no cederá por precipitación o por emociones a que se consensué un Estatuto inferior a las

exigencias que el pueblo demanda.

Por el PCA, su secretario general, Felipe Alcaraz, aludió a los problemas planteados al pueblo andaluz,

tales como el paro, la emigración, las necesidades de industrialización, agricultura, educación y cultura.

Tras felicitarse de la conquista por el pueblo de la autonomía por la vía del artículo 151 de la

Constitución, proclamó la necesidad de unidad. «Defender a Andalucía», dijo, «es un emblema que nada

se aparta de defender a España en libertad y justicia».

Soledad Becerril, portavoz de UCD, retomó el recuerdo de Blas Infante y calificó el proyecto de Estatuto

como un derecho constitucional y un instrumento que puede dotar a Andalucía de instituciones vivas,

dinámicas, estables, sólidas y próximas a los ciudadanos. Señaló que ello debe conseguirse dentro del

marco constitucional, que es el único limite al desarrollo del Estatuto. Para UCD, el Estatuto a elaborar

debe ser un instrumento de la democracia y la concordia.

Como portavoz del PSOE cerró el turno de intervenciones el secretario general, José Rodríguez de la

Borbolla, que calificó el 28 de febrero como «la fecha en que el pueblo andaluz consiguió arrancar la

victoria a quienes no creían en ella». Dijo que había que conseguir e! mejor Estatuto posible. «Hoy»,

señaló, «debe ser un día de transacción, de acuerdo; lo importante», según Rodríguez de la Borbolla,

«será la matizado» para que todos los partidos se encuentren a gusto en el texto que se apruebe, que debe

redactarse tomando como base, no a los objetivos del pasado, sino a la Constitución y sus máximos

lechos, ia voluntad de Andalucía de llegar al nivel de otros pueblos de España y el mandato recibido en la

asamblea por el pueblo andaluz con carácter imperativo».

«En el momento en que unos pocos han querido poner al pueblo de rodillas, desde Andalucía hay que

decir no solamente que existe la voluntad de permanecer en pie, sino de caminar hacia delante en pos de

un nuevo futuro».

Las diputaciones, punto de discrepancia

Terminado el pienario de la Junta de Parlamentarios, los distintos grupos políticos se reunieron para poner

a punto sus líneas estratégicas sobre los temas más conflictivos, entre otros el papel de las diputaciones y

la composición numérica y circunscripcional del futuro Parlamento andaluz.

Pérez Royo, del PCA, se mostró contrario a una corriente detectada en varios microbios de UCD sobre la

conveniencia de prolongar a la próxima semana los debates de la Asamblea, «a fin de no atropeltar las

negociaciones que los últimos acontecimientos nus han impedido afinar». El profesor Clavero señaló

también ia improcedencia de un apresuramiento.

Las diferencias fundamentales entre la postura del PSOE y de UCD, grupos mayoritarios de los que en

definitiva depende el tenor del Estatuto, se centran en el papel de las diputaciones. A última hora, el

PSOE parece mostrar su acuerdo a aceptar una redacción similar a la del Estatuto gallego, en la que,

manteniendo el estado actual de las diputaciones, les concede facultades delegadas y centralizan en la

Junta el presupuesto que las engloba. UCD aceptaría esto siempre que se redactara una disposición

transitoria que aplazara el procedimiento durante una o dos legislaturas.

El tema de la composición del futuro Parlamento parece tender a una composición entre 107 y 110

miembros. Mientras que inicialmente UCD solicitaba cinco por provincia y el resto en proporción a las

poblaciones respectivas, un acuerdo puntual de última hora entre PSOE y PCA parece que situará entre

dos y tres la representación provincial y dejará el resto hasta los citados 107 en proporción al censo. Sobre

este tema parece coincidente el criterio de que en algunas provincias, como Almería y Huelva, la ley

proporcional haría imposible la representación del tercer partido si no se eleva el fijo de salida

independientemente de la proporción poblacional.

 

< Volver