Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Pleno de las Cortes Españolas. 
 El ministerio de Hacienda presentó los Presupuestos Generales del Estado para 1974     
 
 ABC.    19/12/1973.  Página: 29,31-33. Páginas: 4. Párrafos: 39. 

ABC

PLENO DE LAS CORTES ESPAÑOLAS

EL MINISTRO DE HACIENDA PRESENTO LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO

PARA 1974

El ministro de Trabajo defendió la ley de Convenios Colectivos. («Quiere dar a empresarios y

trabajadores un grado de mayor autonomía, de participación y de confianza en la determinación de las

condiciones de su trabajo

EL MINISTRO DE COMERCIO RESPONDIÓ A LA INTERPELACIÓN DE UN

PROCURADOR SOBRE LAS INVERSIONES EXTRANJERAS

(La ley de Negativa a la Prestación del Servicio Militar fue aprobada

MADRID. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) La comparecencia de tres

ministros ante el hemiciclo basta para rodear de expectación una sesión plenaria. Mucho más cuando dos

de ellos se presentan por primera vez ante los procuradores. Y más aún cuando se trata de defender leyes

tan Importantes como la de Presupuestos Generales del Estado y la de Convenios Colectivos de trabajo o

de responder a una interpelación —hecho poco frecuente todavía en nuestras Cortes— sobre un tema, tan

interesante siempre, como las Inversiones extranjeras en España. Todas esas circunstancias, unidas a la

petición de votación Individual en torno al proyecto de ley sobre negativa a la prestación del servicio

militar constituían motivos sobrados para que este primer Pleno del nuevo periodo legislativo iniciado

tras las vacaciones estivales, fuera esperado con un especial interés.

La concurrencia de procuradores fue elevada, y en las tribunas destinadas al público había también

numerosos espectadores cuando, poco después de la diez y media de la mañana, el presidente de la

Cámara legislativa, don Alejandro Rodríguez de Valcárcel, acompañado en el estrado por todos1 los

componentes de la Mesa de las Cortes, declaró abierta la sesión. En los escaños del banco azul reservado

al Gobierno se encontraban con el presidente, almirante Carrero Blanco, los titulares de los distintos

Departamentos, excepto el del Ejército.

Aprobada el acta de la sesión anterior y leídas las excusas de asistencia, así como las modificaciones

producidas en la lista de procuradores, subieron al estrado los últimamente elegidos o designados para

prestar el Juramento reglamentarlo en la forma acostumbrada, y puestos en pie todos los asistentes al acto.

Son estos nuevos procuradores don Francisco Bernalte Bernardo, don José Caso González, don Manuel

Diez Ordás, don Enrique Fernández Caldas, don Vicente Gandía Gomar, don Miguel Ángel García-

Lomas y Mata, don Francisco García Roméu, don Enrique Gutiérrez Rioz. don Enrique Masó Vázquez,

don Eduardo Olano Gurriarán, don Justo Pastor Ruperez, don José Luis Pérez Ugena y Sintes, don

Modesto Piñeiro Ceballos, don Antonio Pol González y don Miguel Ramón Izquierdo.

El procurador don Antonio Gómez Picazo, que formó parte de la Ponencia encargada de informar el

proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 1974, ocupó seguidamente el podio de los

oradores para hacer la presentación de este proyecto: «Una ley importante —dijo— en un • momento

igualmente importante.» Destacó la repercusión que toda ley de Presupuestos Generales del Estado tiene

en nuestros días por los múltiples efectos de diverso tipo que lleva consigo. Hizo historia del Derecho

presupuestario español y destacó las dos innovaciones más sobresalientes Incluidas en la ley ahora

sometida a aprobación: es una la Introducción de un nuevo artículo ordenando al Gobierno que presente a

las Cortes, con anterioridad a la ley de Presupuestos para 1975, un proyecto de ley de normas básicas

presupuestarlas; la otra Impone al Gobierno, a partir de 1974, unir a la cuenta general del Estado una

Memoria ´justificativa del coste y rendimiento de los servicios públicos y un resumen de las inversiones

públicas efectivamente realizadas y localizadas territorialmente.

Al referirse a los aspectos más destacados de estos Presupuestos para 1974 señaló primero los sustantivos

o de fondo y luego los formales o de orden, para concluir haciendo una minuciosa crónica de lo actuado

por la Comisión de Presupuestos en tomo al informe de la Ponencia. La Intervención del señor Gómez

Picazo fue premiada con cálidos aplausos.

KISSINGER SE ENTREVISTO CON FRANCO Y CON EL PRINCIPE DE ESPAÑA

DISCURSO DEL MINISTRO DE HACIENDA

1974 LLEGA EN UNO DE LOS MOMENTOS SINGULARMENTE DESCONCERTANTES DE LA

HISTORIA ECONÓMICA MUNDIAL

España es uno de los ejemplos más rotundos de progreso que el mundo conoce

SOSTENER ESE PROGRESO ES UNO DE NUESTROS MAS GRAVES COMPROMISOS

El mantenimiento de la expansión no es posible sin un margen de estabilidad suficiente, sin moderar el

grado de inflación y sin desarraigar sus fundamentos

El ministro de Hacienda, don Antonio Barrera de Irimo, cuya actuación primera ante un Pleno de la

Cámara legislativa era esperada con auténtica expectación, ocupó luego el estrado. Con voz serena, casi

sin inflexiones que alteraran el tono de su exposición, logró prender, desde sus primeras palabras, el

interés del hemiciclo. Iniciada su exposición justificativa de los nuevos Presupuestos sometidos a la

aprobación de la Cámara, recordó la presentación en Cádiz, en 1811, de un presupuesto de 1.200 millones

de reales «que exigía la actividad pública de aquella hora». Destacó la existencia de una España distinta

de aquélla, «que ha acelerado el ritmo de su tiempo económico sobre el transcurso de su tiempo

cronológico». Buena prueba de ello es el presupuesto de 551.000 millones que ahora se somete a la

consideración de las Cortes y que entraña «todo un comportamiento económico de las actividades

públicas para crear positivamente nuevas condiciones que favorezcan la continuidad en el espectacular

progreso social y económico de España y para prevenir, hasta donde nuestras fuerzas alcancen, las

injusticias o los desequilibrios que pudieran perturbar nuestra marcha».

«1974 —dijo el ministro de Hacienda— llega en uno de los momentos singularmente desconcertantes de

la historia económica mundial. La crisis del sistema monetario internacional, la escasez de materias

primas, la inflación universal y la perplejidad energética han despertado bruscamente la incertidumbre

sobre un mundo que, por su experiencia reciente, confiaba seguro, en su capacidad de crecimiento

ilimitado y en su conquista progresiva del bienestar. Sin dejar de reconocer nuestros defectos, España

constituye, en sus tiempos recientes, uno de los ejemplos más rotundos de progreso que el mundo conoce.

Mantenerlo es uno de nuestros más graves compromisos. Por eso hemos de ser profundamente realistas

para valorar las dificultades y fijar nuestros objetivos en esta grave circunstancia.»

Expresó luego su aspiración a que el comportamiento de todos —sector público y sector privado— se

mueva en la certidumbre y en la confianza. Porque conocemos nuestros objetivos —dijo— habremos de

ordenar con energía todos los Instrumentos de que el Gobierno dispone, junto a la colaboración que los

españoles habrán de proporcionarle. Enjuició luego el Presupuesto como documento que transmite una

Información, que utiliza unos medios que por ser escasos deben administrarse con exigencia y que es. a la

vez. Un medio por el que la sociedad trata de conquistar los objetivos a los que aspira y de organizar el

tipo de convivencia que desea. «Lo que da su dimensión auténtica al Presupuesto de un país —afirmó—

es, en definitiva, la ética política a la que trata de servir.»

Se refirió luego a los gastos públicos para 1974 y a los gastos de funcionamiento de la Administración y

los de capital, para destacar la proporción notoriamente elevada que, en relación con otros países

desarrollados, suponen los 164.000 millones destinados a inversiones.

Dijo "de los gastos de transferencia o redistribución que alcanzan un 23 por 100 del presupuesto y qué

con ellos se Incrementan las rentas de las familias, se atiende a los Ingresos de los agricultores a través

del F. O. R. P. P. A. y también a la Seguridad y Asistencia Social, Protección al Trabajo, empresas

subvencionadas y Corporaciones locales.

Recalcó el contenido social del Presupuesto, subrayando que sólo los gastos de Educación aumentan en

más del 24 por 100, sin olvidar la vivienda, la sanidad y las clases pasivas.

«La conquista de un Presupuesto más sistemático, más claro y eficaz —anunció luego el señor Barrera de

Irimo—, habrá de exigir sucesivas acomodaciones en la contabilidad pública y una nueva actitud jurídica

que espero puedan formular éstas Cortes con ocasión de la ley de Administración y Contabilidad que, en

los próximos meses, se someterá a su conocimiento.»

TRES CARACTERÍSTICAS IMPORTANTES

El ministro de Hacienda recalcó seguidamente tres características esenciales de los nuevos Presupuestos:

frente al temor al déficit, son equilibrados; en cuanto al coste de su financiación, no se prevé la emisión

de deuda, pues se financia, en su totalidad, con ingresos ordinarios, de los cuales el 87 por 100 es de

origen tributario. Y en cuanto a la distribución de la carga fiscal, se mejora sensiblemente la significación

de los impuestos directos sobre el total.

Combatiendo toda idea de aislacionismo económico, el ministro subrayó luego que el dinamismo de

progreso de España se funda precisamente en su inserción agresiva en la economía internacional. Destacó

el crecimiento de la exportación española, del turismo, del aprovisionamiento internacional de nuestra

Industria y la atracción de capitales, factores que influyen hoy —dijo— junto con la emigración «de

forma decisiva en el nivel de actividad, en los precios, costes y financiación de la economía española».

Señaló que esta progresiva Internacionalidad coincide con la compleja situación mundial de 1973. en que

el mundo ha vivido, «de un modo sospechosamente universal» los más altos ritmos de expansión y un

grado de inflación desusado en las economías desarrolladas. Mientras el P. N. B de la O. C. D. E. crecerá

en 1973 cerca de un 6,5 por 100, el grado de inflación ha alcanzado ritmos superiores al 10 por 100. Se

refirió luego a algunos perfiles especiales como la crisis monetaria internacional, el déficit de la balanza

de pagos de los EE. UU. y los tipos de cambio flotantes, las deficiencias de algunas producciones

agrícolas y el alza incontenible de las materias primas en el comercio internacional, lo que fue motivo de

políticas restrictivas o de contención para restablecer el equilibrio, en distintos países, en lucha

generalizada contra la inflación, lo que permitía prever un año 1974 con una fuerte contención en el ritmo

de crecimiento y una relativa moderación en los precios, cuando la crisis del petróleo ha venido a

introducir un grave factor de incertidumbre

LA INFLACIÓN, LIMITACIÓN AL CRECIMIENTO

«No es aventurada la conjetura —dijo luego— de que en 1974 los precios mundiales decaerán

ligeramente y la expansión y nivel de actividad se reducirá en mayor medida. La economía española ha

participado plenamente y aún con ventaja de este clima de expansión de 1973. El P. N. B. crecerá en algo

más de un 8 por 100, ritmo superior al de los países de la O. C. D. E. al de España a largo plazo (7 por

100) y sostenido con un vigor sin precedentes desde 1962. Las reservas exteriores españolas terminarán el

ejercicio con un aumento de más de 1.000 millones de dólares y un valor total dé 6.700. Han sido, como

en todo el mundo, los precios los que han protagonizado el desequilibrio, con un movimiento desusado en

la última década, que sitúa el coste de la vida en un 13,8 por 100 de aumento sobre noviembre de 1972.

Una vez más, la inflación aparece como una limitación al crecimiento. El caso español, aunque con

diferencias sensibles, se asemeja así al internacional: alta expansión y fuerte grado de inflación,

netamente superiores ambos a la media europea».

Esta es —dijo el ministro— la situación internacional y nacional en que resultaba indispensable formular

una opción para el Presupuesto y con ella para toda la política económica de 1974. Manifestó su postara

contraria a provocar una nueva estabilización, pero agregó que el mantenimiento de la expansión no es

posible sin un margen de estabilidad suficiente, sin moderar el grado de inflación, sin desarraigar sus

fundamentos. Anadió que «cualquier política capaz de dar respuesta a esta inquietad desborda con creces

las posibilidades de la acción presupuestaria». Así se justifica la razón del decreto ley de 30 de noviembre

pasado, en el que se pretende «ordenar la acción de la política económica española para 1974, bajo la

doble idea de reducir en 4 ó 5 unidades el grado de inflación y mantener en torno al 6 por 100 el

crecimiento del Producto Nacional. Objetivo posible, si las medidas adoptadas son objeto de estricto

cumplimiento y si no sobrevienen graves alteraciones en el cuadro de la presente previsión».

Se refirió luego el ministro a la nueva política de precios, a la política riscal, a la regularización de

balances y demás medidas adoptadas que «no agotan —dijo— el cuadro de la acción que el Gobierno

proyecta utilizar». Destacó también el ministro la revaluación de la peseta «que al amparo de la evolución

monetaria internacional ha recuperado desde su nivel más bajo en el año, en el mes de julio, más de un 10

por 100 de su valor, frente a las monedas de la Comunidad Europea. Su impacto en el menor coste de las

importaciones es un importante elemento de estabilidad».

1974, UN AÑO DE RETO ESPERANZADOR

Destacó luego el carácter neutral y la financiación equilibrada del Presupuesto, para añadir: «1974 puede

ser, avoque difí-ci1, un año de reto esperanzador para seguir acortando distancias frente a los países más

desarrollados y para consolidar el camino de la continuidad en nuestro progreso. Esta es la hora de pensar

en el largo plazo, de programar las ambiciones de cuantos creemos en el futuro de España por encima de

los riesgos que pudieran amenazar la acción inmediata».

Junto al crecimiento sin más, Junto a la razón de magnitud —dijo el ministro poco después— asoma la

inquietud de un crecimiento en calidad, al servicio de una transformación de la sociedad que nuestra

presente posición hace ya posible. Es esa plataforma de la madurez ya conquistada la que nos da

oportunidad para enriquecer nuestra política económica.)»

Se refirió más adelante a la distribución de los beneficios del progreso, al dinamismo de nuevos grupos

sociales, al equilibrio regional, a la problemática de la contaminación del tráfico y de la criminalidad.

El señor Barrera de Irimo destaró luego que «el gran peligro que amenaza a la vida presupuestaria de un

país es la inercia, el inmovilismo. Sólo la definición previa de una política presupuestaria, puede

movilizar la energía suficiente para variar el contenido anual del presupuesto y orientar el rumbo de sus

partidas de ingresos y gastos en el sentido de realizar los objetivos a cuya realización aspira la sociedad.

Tras aludir a «las lecciones del pasado» hizo un breve repaso a la historia presupuestaria española y sus

fallos.

SECTOR PUBLICO Y PRIVADO

Exaltó la capacidad empresarial del español y dijo que el sector público debe tratar de propiciarte y

potenciarla en todo momento como la mejor garantía de la existencia de una sociedad dinámica, abierta al

cambio y portadora del progreso. La empresa española compone esa otra vertiente de nuestro futuro sobre

la que la política de ahorro y financiación y los estímulos fiscales deben hacer recaer mayores

oportunidades para poner en juego el sistema de iniciativas y eficacias que encierra. La relación entre los

dos sectores público y privado de la economía no se plantea hoy en términos de alternativas. La

responsabilidad social es patrimonio de todos, la eficacia una común exigencia y ambos desempeñan

funciones que mutuamente se necesitan.

ESPAÑA. EN LA FASE DE CONSUMO DE MASAS

El ministro afirmó también:

«España ha superado esa primera y dura etapa en el crecimiento económico de cualquier país que se

caracteriza por la necesidad de lograr un volumen de Inversiones suficiente para garantizar la continuidad

del desarrollo de la producción.» A medida que la renta por habitante se ha ido elevando, iban

despertando demandas de bienes públicos. Todos los indicadores atestiguan que España ha entrado en esa

fase que se designa como de consumo de masas Aludió a las exigencias de estructura industrial, a las

necesidades de vivienda, a la reclamación de inversiones publicas importantes, de las que dependía el

bienestar de los consumidores y la continuidad del desarrollo. Se refirió asimismo a la explosión de las

necesidades educativas de la población, a la humanización del progreso económico con demandas para

mejorar el nivel de vida de la población jubilada, de gastos de beneficencia, y para asegurar las grandes y

vitales rúbricas que atiende la Seguridad Social. España ha entrado ya en la era de la satisfacción de las

necesidades públicas de su población. Destacó, además, que «se trata de conseguir un reparto más

equitativo de renta y de riqueza, asegurando en un futuro que no está muy distante, un mínimo nacional

que dé garantía al ciudadano de su inserción en la sociedad en la que vive y del firme compromiso que

contrae con sus exigencias.»

El ministro aludió más adelante a la realización de actuaciones que abarcan los sectores tradicionales

de los transportes y las comunicaciones, a las grandes transformaciones en el aprovechamiento de los

recursos naturales, a los gastos de educación y otras áreas que piden inversiones públicas mayores. La

economía de mercado —afirmó— necesita de un concurso público eficaz y creciente. Por eso la agenda

del Sector Público se encuentra poblada de abrumadores deberes en los momentos que vive la sociedad

española, pera dar sentido humano al desarrollo conseguido y para apoyar y fortalecer la probada

capacidad de organización de nuestros empresarios.

PERFECCIONAMIENTO DEL SISTEMA TRIBUTARIO

Agregó que la financiación del gasto público habrá de modificarse mediante el perfeccionamiento del

Sistema Tributario y definiendo una política de Deuda Pública que permita cooperar a la necesaria

financiación del Sector Publico y facilitar el proceso de reforma tributaria. Insistió en la creación de una

conciencia social, un comportamiento por parte del cuerpo social «que permita superar con éxito las

inevitables actitudes de resistencia que se oponen a todo cambio. Y esa nueva conciencia social no puede

surgir de modo instantáneo y automático». Señaló toes acciones paralelas que pueden facultar esos

cambios necesarios en la sociedad: «motivar el cambio del papel del Sector Publico; ampliar los cauces

de participación ciudadana en las tareas de Gobierno y acentuar la economicidad de la acción pública».

Entre los caminos abiertos para la consecución de estos fines, señaló «el adecuado funcionamiento de los

mecanismos de intervención y control, que deben mejorarse, actualizarse y extenderse a todo el campo de

actuación del Sector Público». «La nueva Ley de Adminisaración y Contabilidad debe ofrecer el apoyo

oportuno para conseguir estas finalidades en toda su extensión». «La descentralización del gasto público

—dijo también— en la medida que no violente su eficacia, constituye una alternativa que debe merecer la

atención debida».

Agregó el ministro que ser preciso abordar «el perfeccionamiento del Sistema Tributario». Y dijo: «Tres

grandes fines mueven a la tronsformación de los impuestos españoles: la consecución de una justicia

mayor en el reparto de la carga tributaria, que debe lograrse merced a un gravamen generalizado y

progresivo de la capacidad de pago; la contribución al desarrollo de la economía, favoreciendo aquellas

actividades privadas más en consonancia con el progreso, y la utilización del Sistema Tributario para

conseguir la estabilidad económica, lo que supone modificar su configuración y funcionamiento». El

logro de estos tres grandes fines —añadió— necesita operar sobre el realismo de los tipos de gravamen, la

determinación de las bases fiscales con más aproximación a las bases económicas, la conciencia de

valores económicos y contables que permitan operar a los contribuyentes dentro de un cuadro de

veracidad y la potenciación y mejora de la Administración tributaria, que haga posible el enriquecimiento

de so información y el mayor control de las actividades gravadas.

NUEVAS BASES DE "ENTENDIMIENTO CON EL CONTRIBUYENTE

«Necesita la Administración Fiscal —añadió— nuevos esquemas de pensamiento y nuevos modos de

acción para establecer sobre el actual sistema deteriorado por el fraude y la insinceridad recíproca nuevas

bases de entendimiento con el contribuyente. Espero que los estudios que proyecten el tiempo y modo de

esa evolución podrán ser pronto conocidos.»

«Deberán introducirse las modificaciones en la imposición en tres grandes direcciones: generalizando el

impuesto personal sobre la renta, acomodando a todos los matices que en el presente exige la realidad de

las empresas «1 impuesto sobre el beneficio de sociedades y adecuando a la nueva configuración de las

corrientes de gasto el gravamen sobre las transacciones. Con ello también será posible determinar con

estabilidad suficiente las fuentes tributarias asignadas a las Corporaciones locales para darles la capacidad

y oportunidad que a todas luces necesitan».

El ministro de Hacienda, en la última parte de su trascendental exposición, dijo, entre otras cosas:

«El difícil horizonte de 1974 sólo podrá ser alcanzado con el esfuerzo solidario, perseverante y diligente

de personas y colectividades. La sociedad española ha conquistado la madurez necesaria para liberarse de

los rígidos limites impuestos por la escasez. El desarrollo no es una marcha hacia la abundancia, sino la

construcción de una sociedad. Nuestra economía ha de ser fiel a todas las consecuencias de tres de sus

postulados básicos: el respeto a la persona humana; la afirmación de la solidaridad social y la definición

de la convivencia, como un marco donde se defina un nuevo balance social, el del equilibrio deseable

entre las necesidades individuales y las necesidades colectivas. Para conseguir este horizonte será preciso

cubrir con resolución cada etapa. Así, la del año próximo, que asoma difícil y hace Incierto el rostro de la

economía. Frente a él, el Gobierno está dispuesto a emplear con firmeza cuantos medios sean necesarios

para asegurar, si preciso fuera, el empleo, la producción y el progreso de la economía de España. Esta es

la tarea de la hora presente».

Una larga, cálida, unánime ovación acogió las palabras finales del discurso del ministro de Hacienda,

señor Barrera de Irimo. Los aplausos insistentes le acompañaron mientras se retiraba a su escaño en el

banco azul y continuaron largo rato, obligándole a corresponder varias veces a una de las más vibrantes

ovaciones escuchadas en el hemiciclo de la Cámara.

Sometida, a votación la ley de Presupuestos fue aprobada con sólo seis votos en contra.

LA VOZ DE UN TRABAJADOR

Tuvo a su cargo la presentación del proyecto de ley de Convenios Colectivos don José Alcalna Caballero,

que había formado parte de la Ponencia informante. El señor Alcaina es un procurador sindical.

Trabajador del Sindicato del Metal tiene auténticas condiciones de líder, voz vibrante, pasión y entrega.

En su primera actuación ante el Pleno hizo alarde de aplomo, de lenguaje claro y expresivo y tuvo

expresivos elogios para unas Cortes que- permiten el acceso directo de los trabajadores sin más ayudas

que los votos de sus compañeros. Subrayó la importancia de esta nueva ley de Convenios que viene a

perfeccionar y a mejorar la de 1958 que abrió el camino de la negociación colectiva sindical, la

institución —dijo— que más posibilidades ha abierto a la mejora del nivel de los trabajadores.

Expuso minuciosamente la labor realizada en tomo a este proyecto por los enmendantes, la ponencia y en

las deliberaciones de la Comisión destacando que, en 370 escritos se formularon 970 enmiendas. Artículo

por artículo reseñó las modificaciones principales introducidas en el texto del Gobierno, para terminar

señalando: «La ley que aquí traemos avanza sobre la experiencia anterior, corrige defectos, da nuevas

funciones y tareas a trabajadores y empresarios y abre, en fin de cuentas, nuevos caminos de futuro.» Fue

muy largamente aplaudido y felicitado al final de su Intervención.

 

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