Autor: Crespo de Lara, Pedro. 
   Decreto-ley contra el terrorismo     
 
 ABC.    23/08/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

MERIDIANO NACIONAL

Decreto - ley contra el terrorismo

HECHO.—El anunciado decreto-ley antiterrorismo fue, como se esperaba, aprobado. Ya es un hecho, a

la espera de que sus dos años de vigor comiencen con su publicación en el «Boletín Oficial». Según el

titular del Departamento responsable, el señor Sánchez Ventura, el decreto-ley afectará en corta medida a

los periódicos —por medio de un artículo, el 21, que ojalá no llegue a hacerse tan famoso como el

segundo de la ley de Prensa—; no entorpecerá en medida alguna a la evolución política del país, y

constituye, pura y simplemente, un instrumento de defensa social contra la brutal agresión a la

convivencia pacífica y a la seguridad de todos los españoles

ANÉCDOTA.—Según los expertos en la mecánica de los «consejillos», la kilométrica duración del

celebrado el pasado jueves, preparación del decisorio de ayer, estaría relacionada con aspeólos jurídicos

del ya citado decreto-ley, por su rango, en relación con determinados artículos del Fuero de los Españoles.

Sin embargo, para los que piensan que su confección haya podido pecar de precipitada vale la anécdota

—al parecer cierta— surgida del discurso del presidente Arias, el pasado 24 de junio, ante las Cortes. En

su intervención, el presidente habló de una futura ley «anticomunista». Algunos comentaristas intentaron

explicar el posible alcance que cabría a la misma. Pero todo indica que se trató de un error de

transcripción, que don Carlos Arias se refería, realmente, a la ley antiterrorismo.

PESCADILLA.—Pese a ello, en las conclusiones provisionales del fiscal militar, en la causa qué se sigue

contra los cinco acusados del asesinato del policía don Lucio Rodríguez, se establece que el Ilegal y

cobarde F, R. A. P. es una rama de acción del partido comunista. Con lo que el mentado error de

transcripción, al confundir terrorismo con comunismo bien pudiera responder a motivaciones más

concretas. Son muchos los que, en España, con razones o por puro instinto identificaron ambos términos.

Es, en suma, la pescadilla que se muerde la cola. El decreto-ley es contra el terrorismo y contra la

subversión.

REPERCUSIONES. — Con oportunidad, numerosos corresponsales en el extranjero, con noticias

pararías —preparación de leyes antiterrorismo, potenciación de normas jurídicas, aceleración de

procedimientos y fortalecimiento de penas— están ofreciendo una imagen de acompañamiento, por parte

de diversos países, para !a decisión de! Consejo de Ministros. Aunque a nosotras nos haya tocado ahora

vivir una época con terrorismo en fuertes dosis, no hemos llegado, afortunadamente, al triste nivel de

otras naciones.

Otras repercusiones del decreto-ley éstas de carácter interno, han sido esbozadas también por el ministro

de Justicia. De un lado, que es de desear que, con su aplicación, las circunstancias político - sociales

permitían la promulgación de un decreto de indulto. Del otro que de! citado indulto no podrían

beneficiarse los condenados por delitos de terrorismo. Se abre un periodo de expectación. Nadie duda de

la firmeza del Gobierno en este terreno. Sin paz social sin erradicación de los agentes del terror, no es

posible nigerio de los desarrollos Se ha elegido un camino: e! de actuar con la Ley como instrumento

primordial; seguramente el único.—Pedro CRESPO

 

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