Autor: Fuente Lafuente, Ismael. 
 Entrevista exclusiva para ABC con el Ministro de Justicia. 
 El decreto-ley no pretende ser un instrumento de defensa del gobierno frente a sus adversarios políticos  :   
 Se trata de salir al paso de quienes dirigen, estimulan u orquestan los actos de terror para impedir la evolución política del país. 
 ABC.    23/08/1975.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

ABC. SÁBADO 23 DE AGOSTO DE 1975. PAG. 11.

ENTREVISTA EN EXCLUSIVA PARA ABC CON EL MINISTRO DE JUSTICIA

«EL DECRETO-LEY NO PRETENDE SER UN INSTRUMENTO DE DEFENSA DEL GOBIERNO

FRENTE A SUS ADVERSARIOS POLÍTICOS»

«Se trata de salir al paso de quienes dirigen, estimulan u orquestan los actos de terror para impedir la

evolución política del país»

La Coruña, 22. (De nuestro redactor enviado especial, por teléfono.) Poco después de finalizado e¡

Consejo de Ministros celebrado esta mañana en el Pazo de Meirás bajo la presidencia del Jefe del Estado

y unas horas antes de que el ministro de Información y Turismo recibiera a los periodistas en la sede de la

Delegación de su Ministerio en La Coruña, para facilitarles la ampliación de lo tratado en el mismo, el

ministro de Justicia, don José María Sánchez Ventura, tuvo la gentileza de conceder unas declaraciones a

A B C. El señor Sánchez Ventura, periodista y notario, fundador y primer presidente de la Mutualidad

General de la Abogacía, ex subsecretario de Información y Turismo, abordó en las mismas, entre otros

temas, el del decreto-ley contra el terrorismo que hoy se ha sometido a la consideración del Consejo de

Ministros.

• DECRETO-LEY ANTITERRORISMO

—¿Puede decirme cuándo se concibió la idea de hacer el anteproyecto de ley antiterrorismo, cuál ha sido

su desarrollo y quiénes lo han hecho?

—La escalada trágica de la violencia terrorista puso de relieve !a necesidad de una normativa especial

para contenerla y atajarla. La preparó una comisión de juristas y expertos.

-—¿Ha sido exclusivo de! Ministerio de Justicia?

—No ha sido exclusivo del Ministerio de Justicia, pues han colaborado representantes de otros

Departamentos.

—¿Eran Insuficientes tanto el Código Penal y el Código de Justicia Militar como para tipificar estos

nuevos actos de carácter terrorista?

—En algún sentido, si. En otro caso carecería de sentido la preparación del decreto-ley.

• INCIDENCIA EN LA PRENSA

—¿En qué modo va a afectar el decreto-ley a la Prensa?

—Afectará en corta medida. Mejor dicho, no afectará en nada, pues las medidas penales y disciplinarias

que el decreto-ley establece para el supuesto de que a través de los medios de comunicación llegase a

darse publicidad a cualquier manifestación apologética del terrorismo o de sus secuaces, es una previsión

que estoy seguro no llegará a realizarse. Al contrario, tengo la seguridad de que como hasta ahora la

Prensa colaborará ardientemente en la defensa social contra la violencia terrorista.

• EVOLUCIÓN POLÍTICA

—Señor ministro, ¿no entorpecerá este decreto-ley en alguna medida a la evolución política del país?

—Al contrarío, precisamente una de las finalidades del decreto-ley es la de salir al piso de ese propósito

que indudablemente está en la mente de quienes dirigen, estimulan u orquestan los actos de terror:

radicalizar posturas e impedir la evolución política del país.

—¿Distinguirá el mismo entre actividad política y actividad terrorista?

—Indudablemente. El decreto-ley no pretende ser un Instrumento de defensa del Gobierno frente a sus

adversarios políticos. Es pura y simplemente un instrumento de defensa social contra la brutal agresión a

la convivencia pacífica y a la seguridad de todos los españoles.

PROBLEMAS DEL DEPARTAMENTO

—¿Cuáles son los problemas con los que se enfrenta ahora su Ministerio?

—Hoy mismo, a pregunta semejante, he contestado que mi Departamento afronta actualmente muy

importantes problemas, entre los que destacan el de la preparación del texto articulado de la ley Orgánica

de la Justicia, la acomodación del Derecho privado al principio de igualdad de derechos de la mujer y

otras reformas legales que ocupan ahora la atención de la Comisión General de Codificación; la reforma

del sistema penitenciario, especialmente en cuanto a la extensión del régimen de prisiones abiertas, cuya

aplicación ha tenido un éxito sorprendente en cuanto a la reincorporación social y rehabilitación de los

penados; la modernización de las instalaciones penitenciarias; la reorganización de loa servicios de

Protección de Menores y dotación de medios y adecenta-miento de las instalaciones judiciales a lodos sus

niveles.

• RELACIONES IGLESIA-ESTADO

—¿Cómo están las relaciones Iglesia-Estado de cara a las negociaciones para la renovación del

Concordato del 53, según el ministro de Justicia?

—En excelente grado de comprensión mutua y voluntad de entendimiento, si bien la complejidad de las

materias no permiten un pronóstico de inmediata conclusión de los acuerdos.

—¿Han podido entorpecer los encarcelamientos de algunos sacerdotes y las multas a algunos de ellos?

—En modo alguno. Desgraciadamente, en todos los tiempos personas eclesiásticas han tenido que ser

sometidas a la acción de te Justicia. Esto es muy doloroso para todos. Pero es así. Lo que nadie pone en

duda es la rectitud e Imparcialidad de los jueces y tribunales, la efectividad de las garantías Judiciales y la

seguridad de un juicio Justo. En este concepto, esos episodios, por lamentables que sean, no afectan ni

pueden afectar a las relaciones Iglesia-Estado.

• REFORMAS PENITENCIARIAS

—¿Puede adelantarme en qué van a consistir las próximas reformas penitenciarias?

—También hoy he contestado a esta misma pregunta diciendo que en lo referente a la reforma

penitenciaria —ya hemos aludido antes— se trata de acomodar el sistema a los métodos más depurados

para la rehabilitación y reincorporación social del penado, modernizar las instalaciones y dotarlas de los

medios necesarios.

•—¿Cómo ve el actual momento político el ministro de Justicia?

—Con muy grande ilusión y confianza en el futuro.

—Comparado con otros países, ¿es alto el índice de reclusos en España?

—Poco más de quince mil reclusos por todos los conceptos nos coloca en situación muy privilegiada en la

estadística mundial y aun dentro de los países de la más escasa población penal.

•—¿Podría decirme algo sobre el indulto y la amnistía?

—Como ya he dicho en otras ocasiones es de desear que las circunstancias político-sociales permitan la

promulgación de un decreto de indulto del que, naturalmente, no podrían beneficiarse los condenados por

delitos de terrorismo. Ismael FUENTE LA-FUENTE

 

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