Comercio exterior. 
 El comercio exterior con la OPEP, una sangría     
 
 Diario 16.    16/03/1978.  Página: VII. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El comercio exterior con la OPEP, una sangría

Dado el gran volumen de nuestro déficit en el sector exterior con los seis países de Oriente Próximo,

exportadores de petróleo, que sumó la considerable cifra de 230.000 millones de pesetas en 1976, cabe

preguntarse si este mercado es ya un mercado perdido.

Efectivamente, si la política comercial exterior con los países de la OPEP (Organizacion de Países

Exportadores de Petróleo) nos ofrece este balance, podemos empezar a dar por casi perdido este mercado.

Ya se han cerrado tres ejercicios económicos desde que estalló la crisis del petróleo y nuestra dinámica

exportadora no se ha adaptado aún a la nueva relación de fuerzas del mercado. Las compras realizadas

por España a este grupo de países: Arabía Saudí, Irak, Irán, Libia, Kuwait y Argelia, representaban un

10,2 por 100 de nuestras i m p criaciones antes de la crisis petrolífera.- Pero, desde entonces, han

experimentado un brusco aumento, hasta elevarse al 22,8 por 100 de la importación total española, según

el informe de coyuntura financiera de RUMASA.

Por su parte, nuestras exportaciones a estos países apenas han logrado añadir un punto porcentual de

participación en las ventas totales al exterior en el citado periodo, Durante el ultimo año, mientras qus las

exportaciones totales españolas crecieron en un 32,2 por 100, las dirigidas a este grupo de países sólo

consiguieron un incremento del 11,3 por 100. Si a esto se añade que, por él lado de las importaciones,

nuestras compras a los seis países del grupo se vieron incrementadas en casi un 50 por 100, se comprende

la preocupación por eí creciente déficit comercial español con_ el área del Próximo Oriente, de donde

importamos el 80 por 100 del petróleo consumido en nuestro país.

La evolución del sector exterior de España con los seis países citados ha sido, en los últimos años, la que

figura en el cuadro.

De esta forma se explica que las importaciones realizadas de Arabia Saudí únicamente hayan sido

superadas, en el último año, por las que provenían . de Estados Unidos y Alemania occidental. Teniendo

en cuenta, por una parte, que nuestras ventas al citado país árabe sólo cubrieron un 3,4 por 100 dé las

importaciones —aun a pesar de haber crecido en casi un 100 por 100 sobre las del año anterior—, no es

de extrañar que Arabia haya pasado a ocupar el primer lugar,en cuanto a magnitud del déficit comercial

español.

Sólo Argelia es favorable lía situación con relación al resto de Ips países de! grupo no es tan

desequilibrada, tanto porque las importaciones, de petróleo son inferiores como porque la penetración

comercial en casi todos ellos ha sido tradicionalmente mayor.

Solamente con uno de los seis países señalados, Argelia, el saldo que arroja el comercio exterior en los

dos últimos años es favorable a nuestro país, en cuanto tan sólo un .año antes la cobertura de las

exportaciones no llegaba al 50 por 100. La causa no se encuentra en un incremento de nuestras venías,

sino en una reducción de las importaciones. Pero para el conjunto de países, hoy por hoy, .esta no es una

solución que pueda aplicarse. Y esto es debido a que nuestras importaciones dirigidas a este grupo son, en

su mayor parte, de productos petrolíferos.

En este sentido, no hay que olvidar que entre los seis países de Oriente Próximo acaparan más del 70 por

100 de la producción petrolífera de la OPEP. Por tanto, una reducción de las importaciones dirigidas a

estos países no sería más que una desviación del comercio hacia otras zonas.

Las ocasiones perdidas

A la vista de los resultados, está claro que no se ha podido —o no se ha sabido— aprovechar la capacidad

consumidora de los «nuevos ricos» del petróleo para introducir nuestros productos. Y esto se muestra de

una forma tan latente que, según datos de la OCDE, las exportaciones españolas a la OPEP, que en el

periodo 1971-1973 representaban un 1,7 por 100 del total de ventas de la OCDE a este grupo de países,

suponían sólo un 1,5 por 100 de este total para el primer semestre de 1976.

En esta pérdida de posiciones relativas pueden haber influido varias causas. Algunas son intrínsecas a la

economía española y otras son debidas a las características de aquellos mercados. A su vez, no se puede

descartar un tercer grupo, que tiene que ver con las economías de nuestros competidores.

Desde el punto de vista de nuestra economía, aparte de las estructuras comerciales han influido la menor

competitividad tecnológica de nuestros productos y la fuerte inflación de los últimos años, superior en

varios puntos a la media de la OCDE, Entre los productos exportados por España al grupo de países

estudiados y que tienen- mayor importancia —dentro de la poca que de hecho, tienen—, se encuentran los

siderúrgicos, textiles," vehículos, c e me n t o s hidráulicos y —entre los alimenticios— los aceites

vegetales.

Otro campo en el que se está abriendo camino a la exportación es el de la construcción y venta de

fábricas, llave en mano. En cuanto a la construcción, Argelia es un mercado que tiene . «n futuro

prometedor.

Las materias primas y ei déficit comercial

En ios últimos años, las materias primas han venido desempeñando un peso muy elevado en el

incremento del valor de nuestras importaciones totales. Especialmente, a partir del «boom» de los precios

de los años 1972 y 1973.

Dentro del conjunto de materias primas, ninguna viene condicionando tanto el desarrollo económico del

mundo occidental como el petróleo. Y en el caso de España, este producto, que ha representado en 1976

una cuarta parte del valor de nuestras importaciones, es el que ocupa un lugar más destacado en el déficit

de nuestra, balanza comercial.

 

< Volver