Autor: Pulido, Antonio. 
   Millonarios en parados, o el más difícil todavía     
 
 El País.    04/10/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

TRABAJO

Millonarios en parados, o el más dificü todavía

ANTONIO PULIDO

Catedrático de Econometría en la Universidad Autónoma de Madrid

Cuando en nuestro país se trata del paro como del problema más grave de la realidad económico-social,

cuando ¡as cifras oficiales lo sitúan alrededor del millón de personas —es decir, por encima del 1% de la

población activa—, cuando el paro se ceba especialmente en determinadas regiones y grupos sociales,

cuando su solución se erige en el principal escolio de cualquier pacto social y político, parece obligado e!

que todos reflexionemos.

Se ha propuesto incluso la cifra de 200.000 puestos de trabajo anuales, es decir, un millón en el próximo

quinquenio, como objetivo de nuestra política económica inmediata. A pesar de considerar tal meta como

realista a la vez que alcanzable, en el contexto de un programa.estudiado de relanzamiento económico, un

análisis de las cifras disponibles me sugiere algunas consideraciones que pudieran tener algún interés

general. Me baso al respecto en las encuestas de población activa que el Instituto Nacional de Estadística

viene realizando trimestralmente en una amplia muestra de 60.000 hogares españoles, es decir,

recogiendo información de unas 240.000 personas. Sin considerar tales cifras como exentasde error, me

parece que procede de la fuente de información más fiable sobre el tema y que sustentan suficientemente

las siguientes conclusiones:

1° Las cifras de población potencialmente activa, es decir, de catorce y más años, muestran en el último

período un crecimiento constante de alrededor de las 80.000 personas. En otras palabras, en 1979 unas

320.000 personas adicionales estarán, en España, en edad de trabajar.

2º La población activa del país (otro problema es si encuentra trabajo o está en paro) está prácticamente

estabilizada alrededor de los trece millones desde hace-ya varios años. Naturalmente, con una población

en crecimiento, ello implica que casi tantas personas como ingresan en las fuerzas de trabajo, la abando-

nan. Estos trabajadores calificados frecuentemente como «desanimados», son aquellos que renuncian a

trabajar ante las dificultades de buscar empleo en circunstancias económicas poco favorables para el país

(amas de casa, estudiantes...). Puede estimarse, por tanto, desde los inicios de ta crisis económica que

veníamos sufriendo, en más de medio millón de personas los abandonos de las fuerzas de trabajo que

esperan tiempos mejores para su reincorporación.

3.° La crisis actual también ha frenado momentáneamente los deseos crecientes de trabajo por parte de la

mujer. Observando la evolución de las tasas de actividad Hasta 1974, hoy puede estimarse que se

encontraría por encima del 33% el porcentaje de mujeres que trabajarían entre los veinticinco y los 54

años. Sin embargo, por efecto de la crisis, la tasa actuales de sólo un 29%. lo que supone una disminución

de unos 250.000 trabajadores adicionales en cuatro años.

4.° Naturalmente, todos estos trabajadores «desanimados» sólo renuncian transitoriamente a su trabajo.

Precisamente por ello una de las críticas a la Administración Cárter en su plan de creación de puestos de

trabajo era la no equivalencia entre puesto creado y parado convertido en activo, por la existencia en Esta-

dos Unidos de, en aquellos tiempos —verano 1977—, de unos 800.000 trabajadores «desanimados», en

expectativa de mejora.

5.° Como consecuencia de los anteriores efectos «desalentadores», la población empleada (la que tiene

puesto de trabajo efectivo), va disminuyendo en España en cuantía similar a la del aumento del paro. Más

de medio millón de personas han perdido SU Dempleo desde finales de 1974 y aproximadamente la

misma cifra lia cedido la población empleada.

6.° El problema no es ya, por tanco frenar un nivel de paro en alza que ya afecta a más de siete

trabajadores de cada cien; es absorber una parte considerable de este millón de trabajadores en paro,

teniendo presente que, a tales efectos, tendría paralelamente que buscarse trabajo también a los actuales

(pero no futuros) trabajadores desanimados. El reto es, pues, sin considerar el paro fraccional,

prácticamente inevitable, crear en ios próximos años cerca del millón y medio de puestos de trabajo. Pero

ello con una población demográficamente creciente en más de 300.000 personas por año, lo cual podría

suponer la incorporación adicional, en circunstancias normales, de unas 150.000 personas/año.

Resumiendo nuestra posición en unas cuantas cifras fácilmente recordables, podríamos decir que desde

finales de 1974 se han producido medio millón adicionales de casos de paro, junto con el abandono

transitorio de más de otro medio millón de personas que buscarían trabajo.

Si 1979 fuera un año como los anteriores, ello supondría que aumentase en unos 100.000 el número de

parados y se desanimasen de encontrar trabajo más de 200.000 personas{incluidas las mujeres, que

hubieran deseado inicialmente trabajar), lo que supondría un déficit adicional de más de 300.000 puestos.

Con 200.000 nuevos puestos de trabajo, 1979 podría considerarse como un año importante de cambio de

tendencia. El paro podría empezar a reducirse, aunque mucho menos de lo que inicialmente pudiera

pensarse por la presión creciente de los trabajadores desanimados ante estas nuevas posibilidades de

trabajo. Más de 150.000 puestos son ya exigidos en circunstancias económicas favorables por el simple

crecimiento demográfico.

Realmente, para en un período de cinco años dejar reducido el paro a-Jos niveles de 1974 y absorber al

mismo tiempo a los trabajadores desanimados y al crecimiento demográfico del país, sería preciso crear

cerca de dos millones de puestos de trabajo, es decir unos 400.000 anuales. ´Las cuentas son inmediatas:

Por crecimiento demográfico (150.000 personasX 5 años) . 750.000

Por eliminación de paro (50% deí paro actual) 500.000

Por incorporación de desanimados (500.000 + 250.000 mujeres) ......... 750.000

Total puestos d« trabajo............ . 2.000.000

Desgraciadamente, la economía española no puede generar anualmente en las circunstancias actuales esos

400.000 puestos dé trabajo. Pero esa contradicción no puede ocultar la realidad de las cifras.

Al político, como artífice de lo posible, le corresponde marcarse ese objetivo deseable y realizable de los

200.000 puestos anuales. Al ciudadano raso le toca el recordarle que ese esfuerzo no es suficiente.

Exigirle el más difícil todavía.

 

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