Autor: Miner Liciaga,José Manuel. 
   La Bolsa en 1977: otro año nefasto     
 
 Hoja del Lunes.    02/01/1978.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

¿a Bolsa en 1977: Otro año nefasto

La pérdida media supone un 32,71 por 100, la contratación efectiva en acciones ha bajado un 59

por 100

El grupo de inversión ha descendido un 46,3 por 100 y algo más del 40 por 100 los de construcción y

químico

Si, malo fue el ejercicio anterior, con una pérdida superior al 28 por 100, peor ha resultado el de 1977, al

alcanzarse un descenso medio del 32,71 por 100. Las constantes a lo largo de todo el año bursátil han sido

las de un paulatino deterioro de las cotizaciones, poca actividad y cortas cifras de negocio, con discretas y

aisladas reacciones de tipo especulativo, provocadas, como siempre, por los operadores más ágiles del

mercado. . En consecuencia, la Bolsa en 1977 ha sido una continuación del ciclo anterior, con el

agravante de una persistente caída de los cambios, que al tiempo de acentuar la inquietud de los

inversores ha servido para aumentar aún más la desconfianza del ahorrador en cuanto al mercado como

fuente de colocación de dinero.

El balance de la Bolsa ha sido negativo a todos sus niveles. Su continuo debilitamiento ha dado lugar al

abandono por parte de los inversores. La falta de ayuda oficial ha permitido que él mercado, se moviera

bajo unos parámetros más reales pero ni esta circunstancia ha servido pitra que los elementos de

rentabilidad o seguridad se tuvieran en cuenta a la hora , de la inversión, y eso que determinadas

sociedades, como las eléctricas o de teléfonos, por citar las de mayor alcance popular, han llegado a

rentabilidades muy interesantes y otras han presentado resultados parciales igualmente positivos. Ha

pesado más, sin embargo,.Ka desconfianza general del inversor por la situación económica y política del

país, y la Bolsa, a pesar de esos movimientos recuperativos aislados y coincidentes con hechos concretos,

como la celebración de las elecciones generales o e1 anuncio del programa de actuación económica, se ha

mantenido prácticamente durante los doce meses en línea descendente, hasta superar esa pérdida media

del 32 por 100 mencionada con anterioridad.

Resultados numéricos

Sin duda, el único suceso de tipo positivo que se ha producido en la Bolsa ha sido el aumento de la.

contratación ¿en obligaciones, cuyo crecimiento respecto a! ejercicio anterior es del 42 por 100, frente al

descenso en la negociación de accione» en un 59 por 100, Este traslado del dinero viene lógicamente

explicado en la seguridad que ha intentado buscar en todo momento el inversor, aún a costa de perder

dinero por la diferencia, con el índice del coste de precios al consumo, este año en torno al 27 por 100.

Los demás resultados van acompañados del signo negativo, tanto en el terreno de la actividad como en el

de las perspectivas, pasando por el. volumen de las ampliaciones de capital y el desenlace de las mismas,

ya que la mayor parte dé las sociedades han tenido que recurrir a las cuentas de reserva o de regulación

para llevar a .cabo los desdobles que permitiesen atender a las inversiones previstas y. proporcionar a los

ahorradores ciertos beneficios complementarios al dividendo repartido. De todas maneras, del

comportamiento del mercado en el año que ahora finaliza pueden sacarse conclusiones interesantes, como

las de pensar que la Bolsa no puede seguir la .trayectoria seguida eíi log .últimos años y que habrá de

cambiar tanto en su mecanismo interno como en su proyección al exterior.

Más realismo

Hay que pensar que las exageradas alzas de antaño, por el hecho de estar poco menos que prefabricadas,

no volverán a producirse y que de ahora en ade1ante será necesario mirar al mercado con más realismo,

que supondrá sin duda más moderación en todos sus movimientos. De la misma suerte que el país está

evo1ucionando con unos planteamientos más uniformes, así la Bolsa tendrá que moverse, pues las

´exageraciones ya hemos visto adonde conducen.

Finalmente puede añadirse que es preciso tener confianza en e] futuro del mercado de valores si se tiene

confianza en la resolución de los actuales problemas que tenemos planteados. El inversos, lejos de fijarse

en aquella.» altas cotizaciones, aunque a veces no tenga más remedio que hacerlo, porque a esos precios

compró sus valores, deberá, da ahora en adelante, tener, en cuenta que la prudencia y la moderación, sin,

olvidarse de la información de las propias sociedades y de un. asesoramiento adecuado, serán premisas

principales a considerar para la inversión en Bolsa.

J. M. MINER LICEAGA

 

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