Autor: Bertrán Mendizábal, Fernando. 
   Un modelo económico europeo     
 
 ABC.    27/07/1978.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

UN MODELO ECONÓMICO EUROPEO

Por Fernando BERTRÁN MENDIZABAL

Secretario general del Circulo de Empresarios

En un momento como el actual, en el que se realizan las negociaciones políticas correspondientes para la

integración de España en la Europa de los «Nueve», y en el que, por otro lado, se reiteran la necesidad de

acomodar las leyes españolas a los modelos europeos, ofrece un gran interés ei examen detenido de

alguno de los puntos fundamentales que contiene un reciente documento elaborado por la Unice (Unión

de Industriales de la Comunidad Europea) . Se trata de una declaración de principios en materia

económica, industrial y social, que ha hecho llegar esta organización a los medios políticos ante el hecho

inminente de la elección del Parlamento Europeo, por sufragio universal y directo.

Los industríales de la Comunidad ofrecen unas líneas que pueden inspirar, en su momento, la realización

de una política común a todos los países miembros. Política que, con el paso de no mucho tiempo, nos va

a afectar si, como es previsible y desable, España se constituye en miembro de pleno derecho del

Mercado Común.

un primer plano fundamental del informe es aquel que hace referencia a la empresa como base del sistema

de economía de mercado. La empresa juega un papel fundamental en la sociedad, aportando una

contribución decisiva al progreso económico y social. La libertad de empresa está indisolublemente unida

a las libertades fundamentales, y allí donde Ja libertad de empresa ha sido suprimida, los principios

democráticos han sido, al propio tiempo, aniquilados. La función dé la empresa va más allá de la simple

contribución a la riqueza nacional, ya que participa de forma decisiva en la mejora general del nivel de

vida de la población. Ello no impide reconocer el papel económico que corresponde al Estado, asumiendo

sus propias responsabilidades.

Aunque el estudio ofrece una toma de postura sobre política económica, monetaria, comercial, industrial,

energética, social, etc., yo quiero hoy ceñirme » dos aspectos que en los días presentes parecen constituir

el eje de las preocupaciones económicas en España: la política económica y monetaria y la política social,

con el deseo de arrojar un poco de luz sobre algo que forma parte de lo que en Europa se entiende como

modelo económico.

Para, los industriales de la Comunidad, la idea fundamental de una política económica y monetaria radica

en que la inversión es la base del crecimiento, para lo que se plantean tres objetivos muy concretos: la

urgente disminución del paro, que no puede sino convertirse en el detonante de una explosión política y

social de mantenerse a un nivel tan elevado como el actual; el incremento de las inversiones, como

elemento motor del crecimiento económico « indispensable para la mejora de la situación de empleo, y la

redución de la inflación, pues el éxito de esta acción condiciona la estabilidad del crecimiento.

Estos tres objetivos no se alejan de otra idea fundamental: el beneficio empresarial, seriamente afectado

en estos últimos años. Para poder invertir, las empresas no sólo deben operar en un clima favorable, sino

que han de disponer de expectativas de beneficio y de los medios financieros necesarios. Para que los

beneficios se restablezcan a un nivel satisfactorio, los industriales de la Comunidad coinciden en señalar

unas vías claras en la moderación de los costes de las cargas, a las que las empresas deben hacer frente, y

en la revisión de los sistemas fiscales, de forma que se tienda, a fomentar las inversiones, a evitar la doble

imposición y a adaptar los sistemas contables, teniendo en cuenta los Índices de inflación.

Incide el Memorándum de Unice en los mismos objetivos cuando aborda la política social comunitaria. El

problema prioritario de la Comunidad, en la hora actual, es el empleo. Ahora bien, la Unice destaca que

una mejora durarera del empleo depende, en primer lugar, de un retorno al crecimiento económico; el

progreso social descansa en el progreso económico.

La tarea más importante coincide, por lo tanto, en contribuir al restablecimiento de un nivel elevado del

empleo. En este contexto, la moderación de los costes y de las cargas, a las que las empresas deben hacer

frente, debe de ser destacada, pues ello es necesario para permitir el restablecimiento de la rentabilidad de

las empresas. La Comunidad Económica Europea empieza a considerar si la protección social no puede

llegar a poner efectos negativos sobre el empleo, pues unas elevadas indemnizaciones por paro,

desaniman en la práctica a la búsqueda de un nuevo puesto de trabajo. Por ello, convendría, plantearse si

las sumas afectadas a la

 

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