Autor: Eynde, J. van den. 
 Presidente del Partido Socialista Popular. 
 No hay izquierda     
 
 El Imparcial.    21/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Presidente del Partido Socialista Popular

«No hay izquierda»

“El PSOE, en una coyuntura socialdemócrata.”

“Somos un partido pobre porque no pertenecemos a ninguna multinacional ni a

ninguna internacional”

“No estamos educados para la vida parlamentaria.”

De los grupos de socialistas que en los años sesenta intentaban entrar en

contacto con el PSOE, en su exilio de Toulouse, nace en 1967 el Partido

Socialista del Interior bajo la presidencia de Enrique Tierno Galván,

catedrático en Salamanca.

En 1974, cuando el PSOE comienza su introducción dentro del país, el PSI cambia

su nombre por el de Partido Socialista Popular. Bien se podría decir que el PSP

es el «viejo profesor». Enrique Tierno Galván.

—Profesor, ¿usted es un obstáculo para la unidad del socialismo?

—No sé quién dirá esto, pero no es cierto. Yo quiero la unidad del socialismo,

estamos siempre pidiéndola, lo que ocurre es que nunca se lleva a cabo. Nosotros

tenemos una comisión encargada de ir adelante en nuestras conversaciones con

otros partidos socialistas, pero los demás partidos socialistas, empezando por

el más fuerte, el PSOE, no han repetido ningún intento de aproximación. Esta

comisión la presido yo mismo, y no tengo ningún inconveniente en reunirme con

cualquier dirigente, siempre que no haya una diferencia de eslabón que haga

infecundas las conversaciones.

—¿Qué les separa del PSOE?

—El PSP mantiene una posición de izquierdas y ha hecho muy pocas concesiones,

quizá porque es un partido muy pequeño, en el orden programático, y que no

concibe un socialismo que no sea de izquierdas.

Los socialismos que no se comportan en la izquierda derivan hacia una

socialdemocracia. La socialdemocracia en España tiene a nuestro juicio poco

campo, porque hay una derecha que es prácticamente socialdemócrata y parte de

ella está en el Gobierno. Hablar aquí de socialdemocracia es

dividir la derecha en dos partes y esto significa muy poco, porque, en el fondo,

los intereses hacen que estas dos partes siempre se entiendan.

—¿Está usted acusando al PSOE de socialdemócrata?

—El PSOE, está hoy por hoy en una coyuntura socialdemócrata. Está en la II

Internacional, que es esencialmente socialdemócrata y limita, en algunos casos,

las posibilidades de la izquierda.

—¿Es el PSP un partido sin obreros?

— No es así. Tenemos bastantes campesinos, algunos obreros, no digo que muchos,

en el partido. Apelar a los obreros es hoy una táctica anticuada. En España lo

que hay, esencialmente, es trabajadores, y creo que el PSP está fundamentalmente

integrado por trabajadores. Lo que sí somos es un partido pobre porque no

pertenecemos a ninguna multinacional, o internacional, por lo tanto no

recibimos ayuda de ninguna multinacional.

—Sin embargo, la última crisis del partido ha sido por acusaciones de

socialdemócrata a Raúl Morodo.

—Es falso. Raúl Morodo no es un socialdemócrata, es un humanista marxista; es

decir, entiende el marxismo desde un punto de vista humanista, y eso es muy

licito. Es cierto que tenemos un sector muy radicalizado que cree que el Comité

Ejecutivo, incluyéndome a mi mismo, no es lo suficientemente

radical. Pero, no ha habido crisis, lo único que ha habido es que Morodo

necesita dedicarse plenamente a las Cortes y ha presentado su dimisión.

—Ustedes han presentado un proyecto de Constitución, ¿cómo es?

—Creo que no haremos una enmienda a la totalidad, se adelantaría muy poco.

Nosotros aspirábamos a una Constitución con un ejecutivo más fuerte. Un

ejecutivo dominado por completo por el parlamentarismo, en un país donde,

parece, no estamos realmente educados para la vida parlamentaria,

es el comienzo de una serie interminable de crisis.

—Alianza Popular dice algo parecido.

—No sé si coincidiremos o no. Estamos convencidos de que la democracia

«demoliberal» está completamente rebasada. Desde luego las posiciones

demoliberales que las mayorías están adoptando, es posible que esté bien para

UCD, pero como posición adoptada por el PSOE no lo acabamos de

comprender. Bien es cierto, que la socialdemocracia europea mantiene ese

criterio.

Nosotros queríamos que la estructura misma del estado democrático fuese una

estructura que aproximase la democracia a la vida democrática. Habíamos pensado

en otras instituciones: una cámara de las regiones, un gran consejo obrero, un

consejo de planificación económica, un poder judicial mucho más

activo y que tuviera una función de vigilancia, un «contralor», como dicen en

Latinoamérica, que velara por los procesos sociales, y dábamos al pueblo la

posibilidad de negar, en cualquier momento, siempre que recogiese las firmas

necesarias y estuviese de acuerdo el Tribunal de Garantías Constitucionales, la

confianza al diputado y retirarlo. Claro, este proyecto no va a tener éxito; es

un proyecto innovador en una sociedad en la que los partidos políticos tienen

una mentalidad arcaica. Esperemos tiempos mejores.

Aspiramos a una Constitución con un Ejecutivo fuerte.

—¿Dónde está la izquierda?

—En España no hay izquierda. Nos encontramos con un vacío en el espectro

político, no tenemos izquierda. Por razones tácticas, o de comodidad, o por

otras razones, la izquierda no funciona como izquierda, no exige como izquierda.

Esta ausencia es la que está condicionando mucho de los problemas

de que me quejo y que son evidentes.

J. VAN DEN EYNDE. (Foto: Raúl Cancio.)

 

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