Tierno Galván: Somos espectadores de nuestra propria destrucción  :   
 El Gobierno de concentración sería la última bengala. 
 Informaciones.    26/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Tierno Galván: «Somos espectadores de nuestra propia destrucción»

«EL GOBIERNO DE CONCENTRACIÓN SERIA LA ULTIMA BENGALA»

BILBAO, 26 (Resumen de LOGOS).

Tengo la penosísima sensación de que somos espectadores de nuestra propia

destrucción. El Gobierno de concentración propuesto por los comunistas está

apareciendo cada vez más como una necesidad», ha declarado al vespertino

«Hierro» don Enrique Tierno Galván, presidente del Partido Socialista Popular

(P.S.P.)

Al analizar la problemática económica del país afirmó: «Está pasando por

momentos muy difíciles. Hoy por lo que estamos preocupados es porque el país

recobre su confianza y su entusiasmo por la democracia. Avanzaremos muy poco y

mal, si el empresario vacila, sí el empresario medio duda en invertir, si las

grandes empresas permanecen a la espera, si el

trabajador ha perdido su fe en aquellos que tienen el deber democrático de

conducir al país. Hay que recuperar el entusiasmo y dar confianza a todos. Esta

es nuestra obligación. Si esto no se consigue, las decisiones políticas van a

quedar en el vacío. En un país sin confianza y sin entusiasmo en las

instituciones, las decisiones que se tomen suelen ser poco eficaces.»

SENTIMIENTO DE FRUSTRACIÓN

Más adelante pide que el Congreso discuta los grandes problemas nacionales:

«Hoy, las Cortes se han alejado del pueblo; hay un sentimiento de frustración

respecto a la esperanza que se puso en el Parlamento, como hay un cierto

sentimiento de frustración en lo que se refiere a los partidos, que deben

aproximarse al pueblo. Esto no se consigue con las minucias jurídicas ni con

casuismos de carácter político o de partido. Hay que tener en cuenta que la

opinión pública quiere soluciones y no solamente métodos para llegar después de

mucho tiempo a esas soluciones.»

Refiriéndose al papel político que puede jugar la Iglesia, afirmó que «puede

hacer mucho». «Aunque se habla de que en España ha disminuido el número de

católicos —agregó—, yo personalmente en esta cuestión no me meto; lo que creo es

que la Iglesia tiene un papel importante y muchos españoles siguen siendo

católicos, aunque no lo quieran ser, porque es algo que se lleva dentro. Los

consejos de la Iglesia van a tener trascendencia para la vida nacional. Confío

en que la Iglesia, que ha influido para que se diera el paso hacia la

democracia, ayude también a consolidarla.»

ÚLTIMA SOLUCIÓN

En torno a la última propuesta de los comunistas, un Gobierno de concentración,

el profesor Tierno puntualizó: «Lo que queremos como partido es que se gobierne

bien. Caben dos posibilidades eficaces: una, que los partidos mayoritarios

gobiernen juntos en un Gobierno de coalición, y como esto no va a llegar

probablemente, porque no quieren asumir la responsabilidad sus líderes, o porque

alguno de los partidos piensa que puede gobernar solo, lo que queda es la tesis

del Gobierno de concentración. Yo tengo cierto temor a ese Gobierno, porque es

la última bengala. Pienso que si el Gobierno de concentración fracasa, después

sólo queda el vacío. Por eso me parece que hay que esperar, y mientras tanto,

hay que estudiar si se puede gobernar sin llegar a tal tipo de coalición.»

«Sin embargo —añadió—, si las cosas continúan como van, y van mal, no quedaría

otra solución; más que nada con el propósito de repartir las responsabilidades a

todos los partidos, y también a los sindicatos.

El Gobierno de concentración sería la vía para que la clase trabajadora

organizada tuviese responsabilidad en el hecho del Poder. En tal sentido, si no

salimos pronto de la situación en la que nos encontramos, no habrá más remedio

que llegar al Gobierno de concentración, con la condición clarísima de que los

trabajadores estén representados en el Poder.»

 

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