Autor: Tierno Galván, Enrique. 
   El socialismo digerido     
 
 Pueblo.    21/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

«EL SOCIALISMO, DIGERIDO»

Enrique Tierno Galván escribe en el primer número de «Socialismo y Discusión»,

revista del Partido Socialista Popular (PSP):

"Objetivamente, en Europa, el Socialismo está digerido por el enorme estómago

del Capitalismo. No obstante, para conservar su clientela política, mantiene

teóricamente sólo parte de sus principios y los expresa de tal modo que no

perjudiquen al proceso de digestión al que aludimos. Esto significa que el

Socialismo ha perdido el significado que lo define como una teoría viva y con

características propias en la práctica. De hecho, las diferencias entre

Socialismo, Social - democracia, Democracia-cristiana, etc., no existen, o sólo

existen en cuanto justifican las apariencias que permiten neutralizar cualquier

proyecto activo de sustitución del Capitalismo por lo que realmente es el

Socialismo.

Precisamente, lo que ha dado energía e impulso creador a la propia sociedad

capitalista, la utopía como supuesto contradictorio a la sumisión, a las

condiciones del presente, al desaparecer, ha inmovilizado a la cultura

occidental y la práctica política occidental, reduciéndolas a reiteraciones o

falsas novedades producidas por acumulación. Los socialistas debemos recuperar

el perdido motor utópico por dos razones: porque fundamentalmente el Socialismo

es una utopía que se realiza en la práctica de acuerdo con la Historia, y, en

segundo lugar, porque la cultura, en cuanto objetividad de la posible

perfectibilidad del Hombre, se ha detenido o destruido en Europa por la falta de

utopismo. Me refiero al utopismo que conquista día a día una posibilidad más en

la vida práctica.

De aquí que empiecen estos cuadernos teóricos para la formación de los

militantes en supuestos que pueden parecer utópicos, pero que se realizan

lentamente por el esfuerzo que impone saber que la utopía se está convirtiendo

en realidad cotidiana cuando luchamos por ella. Un Socialismo que no se

diferencia sustancialmente de las teorías que defienden directa e indirectamente

los supuestos capitalistas es algo innecesario. En estos casos, sería lo honrado

dejar de llamarse socialistas, no hacer de la política una carrera y no engañar

al ciudadano, que conserva imaginación, impulso y sinceridad pana entender que

la Historia aún no ha acabado."

 

< Volver