Autor: González Echevarría, María Nieves. 
   Dos precisiones a una puntualización del señor Tierno Galván     
 
 ABC.    11/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Dos precisiones a una puntualización del señor Tierno Galván

Señor director: Como una española más entre los innumerables españoles anónimos

que soportamos con más que sobrada preocupación esta etapa política, doy las

gracias al señor Tierno Galván por intentar tranquilizarnos desde esta sección —

5 de mayo de 1977— negando que sus intenciones fueran amenazadoras al

pronosticar recientemente que no habría paz en España si triunfaba «Alianza

Popular».

Como no estoy aún afiliada a ningún partido y mi edad —sin estar

arteriosclerótica— me permite recordar la tormenta preelectoral de 1933, estoy

en condiciones aceptablemente objetivas de informar al jefe socialista de que no

sólo al señor Fernández de la Mora y al editorialista de ABC, sino que también a

mí, y dé por seguro que a infinidad de desconocidos españoles como yo, el

lamentable pronóstico nos hizo retroceder más de cuarenta años (así no hay

manera de que nos dejen olvidar nada) y escuchar remotas voces de ultratumba:

«A vencer el día 19 en las urnas y, si somos derrotados, a vencer el día 20 en

las calles al grito de "¡Viva la revolución social!"» (Indalecio Prieto, 29 de

octubre de 1933).

«Si los socialistas son derrotados en las urnas irán a la violencia, pues antes

que el fascismo —era calificado como fascismo la derecha demoliberal y

republicana que presidía Gil Robles— preferimos la anarquía y el caos» (Largo

Caballero, noviembre de 1933).

Y tras la victoria electoral de Gil Robles:

«Nuestra obligación reside en no atarnos a la democracia y al parlamentarismo y

en reafirmarnos en nuestra significación revolucionaria» («El Socialista», 5 de

diciembre de 1933).

Pido disculpas al profesor Tierno Galván por atreverme a parafrasearle desde mi

modesta condición de ciudadana-peatón, dirigiéndole «una advertencia en el

sentido de que cualquier programa o comportamiento que pretenda» resucitar «las

instituciones y modos de convivencia» del izquierdismo marxista de la II

República «no será tolerado por el pueblo y causará un continuo desorden si no

es utilizando la dictadura y el terror».

Porque si él cree dogmáticamente que el pueblo no está compuesto más que por su

partido, el del señor González, las huestes de Carrillo, los piquetes de huelga

y la C. N. T. (ahorro al linotipista algunas siglas indigeribles), tenemos que

deducir una de dos: o sufrió un acceso de destape revelándose desde un podium

dictatorial, considerando al pueblo español como una masa de ingredientes

exclusivos manipulable por las investigaciones más revulsivas, o el anciano

profesor está reconociendo implícitamente que por su izquierda —como a Besteiro,

a Saborit— están ya rebasándole a zancadas y zancadillas loa que piensan dejarle

en la cuneta.

Si esta segunda conclusión es la acertada, los señores Tierno y González tienen

la obligación de preocuparse mucho más por sus flancos izquierdos que por el

resultado electoral. Fueron esos flancos los que esterilizaron a Besteiro; y en

cuanto a Prieto, cuando quiso echar freno y marcha atrás era demasiado

tarde. Le sorprendió el diluvio.—María Nieves GONZÁLEZ ECHEVARRÍA.

 

< Volver