Autor: Sarasqueta, Antxón. 
 Raúl Morodo (Secretario gebneral del PSP). 
 La mayor dificultad para conseguir la unidad de los socialistas españoles han sido los alemanes     
 
 Gaceta Ilustrada.     Página: 31-34. Páginas: 4. Párrafos: 52. 

DIALOGO LIBRE

"La mayor dificultad para conseguir la unidad de los socialistas españoles han

sido los alemanes"

El Partido Socialista Popular (PSP) gastará en esta campaña electoral, que de

hecho ya ha comenzado, una cifra próxima a los cien millones de pesetas, según

confesó su secretario general, Raúl Morodo.

(Otras fuentes han quintuplicado esta cifra.)

Con el gallego de El Ferrol, 41 años catedrático de Derecho y dirigente del PSP

junto con Tierno Galván desde su fundación en 1966 (entonces Partido Socialista

del Interior), hablamos de las interferencias alemanas en la unidad del

socialismo español, del próximo y nuevo Parlamento, de Suárez, de Fraga, y de

las tácticas y estrategias de Felipe González.

—Hace algún tiempo, Willy Brandt habló de la importancia de la unión del

socialismo español...

—Bueno... yo diría que la mayor dificultad para conseguir esta unidad han sido

los propios alemanes. La Internacional Socialista tuvo en su momento una gran

oportunidad al poder decidir como una especie de tribunal quién era el

interlocutor válido. Entre los tres grupos que existían —PSOE del interior, PSOE

del exterior y PSP— pudo haber adoptado una fórmula como la que adoptó la

democracia cristiana con un reconocimiento múltiple en forma de equipo, una

especie de confederación. Si esto se hubiera hecho así, y nosotros lo propusimos

en la Internacional, el problema hubiera quedado resuelto.

Pero desde el momento que reconocen a un solo grupo (PSOE renovado) creyendo que

este grupo puede realizar la unidad, se ha demostrado que a partir de esa

decisión, el fraccionamiento del socialismo en España ha aumentado. Los grupos

regionales socialistas no existían antes, era una polémica entre tres; ahora se

han sumado los grupos regionales socialistas que tienen mucha importancia como

los de Andalucía, Cataluña y Canarias, etcétera. La decisión de la Internacional

Socialista —que el mismo Willy Brandt me dijo en México había sido adoptada, no

tras hacerse un análisis a fondo, sino de una forma totalmente burocrática— fue

un grave error, un error de precipitación.

«Ahora, después de estos años no van a cambiar su postura, pero sí puedo decir

que después de hablar con muchos de estos dirigentes de la Internacional

Socialista, que están muy preocupados no solamente por la unidad socialista

orgánica y porque no ha habido ni hay ningún grupo que pueda realizarla, sino

también por el problema de la no alianza electoral que repetiría el modelo

italiano en España, y esto es algo que no interesa a la mayor parte de los

países europeos. Lo que no estoy seguro es si es esto lo que le interesa a la

República Federal Alemana.

—¿Quiere esto decir que en la Internacional Socialista la opinión de la social

democracia alemana difiere de la del resto de los partidos socialistas?

—Sí. Entre otras razones porque la moneda alemana tiene distinto valor que las

otras monedas.

—¿Existe en este caso también una influencia norteamericana?

—En todo caso, la influencia norteamericana suele realizarse por vía alemana.

La unidad, a plazo fijo

—¿En sus constantes viajes al exterior y en las reuniones con los partidos de la

Internacional Socialista

intentan que estos partidos presionen al PSOE para facilitar la unidad

socialista?

—No, de ninguna manera. Creemos que las presiones de este tipo no se deben

producir. Únicamente informamos.

Nuestras conexiones internacionales son más con los países del Tercer Mundo que

con los de la Internacional Socialista, y lo que hacemos es informar un poco y

exponer cuál es la situación española y los problemas que hay planteados en este

período de transición.

—¿Es o ha sido Felipe González una dificultad para llegar a un entendimiento con

el PSP y la Federación de Partidos Socialistas (FPS)?

—No. Creo que los problemas son porque se trata de partidos con identidad

propia. Hay problemas a nivel de base, de organizaciones locales, etcétera, y

esto lleva algún tiempo arreglarlo. Durante toda esta etapa del franquismo, y

durante estos dos últimos años, ha habido un aumento casi espectacular en todos

los partidos políticos y se han creado identidades de partido. Intentar de

pronto disolverlos, creando uno solo, es todo un proceso que hay, pues, que

graduar y marcar unas etapas.

—¿Existen problemas de personalismo entre usted y Felipe González, que

dificultan la unidad socialista?

—No, yo creo que no. El problema es más profundo. Y repito lo de las identidades

de partido, que con el transcurso del tiempo afectan más incluso a los sectores

intermedios que a los de la base o la cúspide.

—Sus declaraciones recientes en el sentido de que las ejecutivas de los tres

partidos socialistas citados —PSOE, FPS y PSP— deberían dimitir en el caso de no

conseguir un acuerdo de unidad, cayeron mal.

—Sí (dice riendo), sobre todo en las ejecutivas. Hoy las bases socialistas en

España quieren la unidad y entonces nos culpabilizan, en parte con razón, de que

esto no se articule. Entonces, como una manera de revulsivo en este tema, vamos

a proponernos conseguir la unidad a plazo fijo, para que nos obligue a que

esta unidad se cumpla y, mientras tanto, hacer por lo menos una alianza

electoral. Si no hay una alianza electoral, evidentemente Alianza Popular se va

a consolidar y va a crearse un vacío político muy grande que será ocupado, sobre

todo, por la derecha.

Cien millones para la campaña

—¿Cuál es el presupuesto del PSP para la campaña electoral?

—Todavía no sabemos cuál será, aunque si sabemos lo que estamos gastando y que

es mucho.

—¡Pero cómo no van a saber el presupuesto a estas alturas! ¿Va a ser superior a

los cincuenta millones de pesetas?

—Algo más.

—¿Cien millones? Algo menos. ¿Cómo se financia el PSP?

—Nos autofinanciamos con las cuotas de los militantes y aportaciones de

simpatizantes.

—¿Qué papel ocupa la reforma fiscal en el programa del PSP?

—En esto coincidimos fundamentalmente con el PSOE, en que hay que hacer un pacto

constitucional. Estas elecciones no son para tomar el poder ni para hacer

cambios socioeconómicos profundos. Creemos que el objetivo de estas elecciones

es estabilizar una democracia. En este caso vamos a coincidir con casi todos los

partidos de izquierda e incluso con algunos del centro. Prioritariamente estas

elecciones van a dar una nueva constitución y aunque la ley de reforma política

no dice que van a ser unas elecciones constituyentes, de hecho lo van a ser.

Sabemos que no vamos a ganar las elecciones, pero nos interesa ser un elemento

importante en el proceso de cambio, estabilizar una democracia pluralista, y a

partir de ahí, iniciar los cambios oportunos.

La candidatura de Suárez depende del Centro y de la Alianza

—¿Cree usted que el presidente Suárez se presentará finalmente a las elecciones

u optará públicamente por algún grupo determinado?

—Depende de si Alianza Popular se robustece. Si esto ocurre, Suárez se

presentará, porque Suárez tiene que tener un fraccionamiento muy grande para que

pueda seguir manteniéndose en su puesto, y aunque estas Cortes no presentan la

cuestión del Gobierno, evidentemente si hay un grupo muy mayoritario va a

condicionar una remodelación gubernamental e incluso un cambio. Entonces yo creo

que la idea de Suárez hasta hace poco era no presentarse, pero estos últimos

días se lo está planteando sobre la base de si el Centro Democrático se diluye,

si es demasiado heterogéneo y sí no hay coincidencias en la presentación de

candidatos electorales; lo que puede provocar un cambio. En este caso, Suárez

irá a las elecciones, lo que no estaría mal tampoco si es que Alianza Popular

sube mucho.

«Desde que Suárez ha llegado a Primer Ministro, y teniendo en cuenta que aunque

tenía un talante liberal su "curriculum" no era evidentemente para pensar que

íbamos a tener la democracia, creo que en ese sentido ha sorprendido a casi todo

el mundo, y positivamente. Esta política de apertura o distensión no la

hubiera hecho nunca Fraga.

—¿Con la legalización del PSOE histórico cree que Suárez ha engañado a Felipe

González?

—Bueno... es que yo creo que Felipe González es más táctico que estratega, ¿no?

Lógicamente, no ahora, pero sí hace unos meses, podía representar para el

Gobierno un gran aval ante Europa, pero hay que darse cuenta de que esto no

duraría siempre.

En la situación actual, Suárez tiene una credibilidad externa e interna —sobre

todo externa— de un cierto reformismo aceptado y por el que la correlación de

fuerzas con el PSOE no iba a ser lo mismo ahora que antes. Más que engañar, yo

creo que es un problema de no distinguir entre táctica y estrategia. Una cosa

es la coyuntura de momento y otra los planes a largo plazo... En todo caso,

parece que al PSOE renovado le ha sorprendido mucho la legalización del PSOE

histórico.

—¿Cree que en un futuro próximo se planteará a debate el sistema de Estado,

monarquía o república?

—En las elecciones creo que esto no se va a plantear. Después tal vez se haga en

el Parlamento. Dependerá un poco del resultado electoral. Si la izquierda está

realmente integrada en este proceso de cambio y en las propias Cortes

Constituyentes, es más fácil que acepte el «statu quo». Si por el contrario

la izquierda está poco integrada, lógicamente tendrá que acudir a otros temas, y

éste quizá se podría plantear.

España, entre América, Europa y África

—¿En las relaciones internacionales, qué opina el PSP del papel que propugna el

presidente Pérez de Venezuela para España, que ésta haga de puente entre los

intereses de Europa y Latinoamérica?

—El planteamiento de Venezuela (cuyo partido en el poder —Acción Democrática—

está integrado en la Internacional Socialista) ha variado y es importante. Antes

Venezuela tenía una política muy regional, ciñéndose a Latinoamérica, y ahora

quiere tener una política de aspecto internacional y tiene unas condiciones

económicas para afianzarse, sobre todo por el petróleo. Tiene también que jugar

un papel de independencia respecto a los Estados Unidos, entrar en otros

mercados y mantener conexiones. La desaparición física de Franco ha facilitado

las relaciones en este sentido con España y lógicamente tanto Venezuela como

México están interesados en que España pueda jugar un papel más independiente o

de bisagra entre América, África y Europa. Por ejemplo, las inversiones

españolas en Venezuela ahora son enormes; dentro de Venezuela se están creando

muchos Bancos, dan muchas facilidades a las empresas españolas, estatales y no

estatales. Todo esto a nosotros nos interesaría solamente a nivel de partido,

como partido socialista, sino también a nivel de Estado. Si se hace esta bisagra

con Africa-Europa-América el beneficio será a nivel de Estado y a nivel de

izquierda.

No a un Mercado Común neocapitalista

—¿Cuál es la postura del PSP respecto al Mercado Común europeo?

—Nuestra posición es favorable, aunque reconocemos que no va a ser rápido ni

fácil entrar en la CEE como se está viendo en el caso de Portugal. Cuando se

resuelvan los problemas políticos, vamos a descubrir que hay otros problemas

técnicos y económicos bastante profundos.

—Hasta ahora, cuando en España se habla del Mercado Común, se hace generalmente

en términos de alta política o de tratados comerciales e industriales de difícil

alcance para el hombre de la calle, por lo menos en su justa medida; que es ni

más ni menos que saber hasta qué punto puede mejorar o deteriorarse su

economía casera, así como su concreta participación en las cuestiones de índole

social y políticas comunitarias o la de los europeos en las españolas...

—El PSP ha sido desde su origen un partido europeísta. Lo que pasa es que en los

años cincuenta, el tema de Europa estaba mitificado y además era un arma de

política interior. Evidentemente, esto hizo que el análisis preciso que tú

pides, no se efectuase. La oposición consideraba que había que alzar esta

bandera porque las instituciones europeas eran tan distantes, tan diferentes a

las del franquismo, que invalidaban a las del franquismo. Ahora, ya, con una

situación más normal queremos ir a una Europa que no esté dominada ni por las

multinacionales ni por los grupos de presión. Es decir, mantenemos una postura

europeísta crítica. Resulta evidente que España tiene un comercio orientado

hacia Europa y es evidente que tenemos que llegar a un arreglo, y el más

satisfactorio sería no sólo el acuerdo preferencial, sino entrar en las

Instituciones europeas.

Queremos estar en Europa junto con otros países en nuestra misma situación y con

la izquierda, con el fin de confeccionar una Europa que no sea neocapitalista y

que no cierre el paso a una Europa socialista.

Pero, y aquí voy a tu pregunta, no solamente hay que hacer una verdadera

información sobre Europa y estudiar los pros y los contras; hay factores en la

política de la Comunidad que son claramente inflacionistas como es el caso de la

política agrícola, determinándose el nivel de precios de los productos agrícolas

en Europa por el precio más alto, el francés. Y la entrada de España en la CEE

de forma indiscriminada, sin garantías y sin reservas, sin escudo frente a

Europa, sería probablemente meternos en una inflación brutal. Por otra parte,

nosotros tenemos una industria que es infantil y que debemos proteger hasta

cierto punto.

—¿...?

—El PSP va a pedir como partido, que se efectúe un debate nacional sobre el

Mercado Común, porque creemos, entre otras cosas, que esto puede robustecer la

posición negociadora de España; no sabemos si hará falta un referéndum; es

posible que sí y la prueba es que países socialdemócratas como Inglaterra,

Dinamarca y Noruega lo han hecho. En el referéndum nosotros apoyaremos una u

otra decisión, dependiendo de los términos que obtenga España de la CEE. Por

otra parte, el referéndum es lo único que legitima para pedir el sacrificio a

aquellas empresas que se sientan dañadas por la entrada de España en el

Mercado Común, que son bastantes. Los sectores contrarios tienen derecho a que

su voz sea oída, porque habrá sectores e industrias muy protegidas que

defenderán la no entrada en la CEE y también tienen derecho a hacer campaña. En

lo que se refiere a los ajustes de precios y salarios, serán muy delicados y es

imprescindible debatirlos a escala nacional.

—¿La postura del PSP sobre la OTAN?

—Pedimos también un debate nacional sobre el posible ingreso de España en la

OTAN. En principio creemos que hay cuatro errores sobre este planteamiento. El

primero, decir que es imprescindible entrar antes en el Mercado Común para

pertenecer a la OTAN; esto no es cierto porque, por ejemplo, no pertenece a la

Comunidad, pero está en el seno del área defensiva de Occidente. El segundo

error de perspectiva es que puede ser que la Alianza no sea un sustitutivo de la

alianza con los Estados Unidos.

Esto hay que estudiarlo y demostrarlo, ya que es posible que lo que haga la OTAN

sea reduplicar nuestros condicionamientos con los Estados Unidos. El tercer

error, que muchas veces no se dice pero se piensa, y otras veces se dice

confidencialmente, es que en ingreso en la OTAN sería la manera de civilizar al

ejército y de hacerlo más democrático.

Pero tampoco esto es cierto; Portugal pertenecía con su régimen salazarista a la

Alianza Atlántica y tenía un ejército absolutamente fascista que hacía una

guerra de genocidio en África y cuando el ejército se civilizó o se democratizó,

no fue por la influencia de la Alianza, sino muy al contrario, por tendencias

opuestas a la OTAN. Y además, el Ejército español no es ni más ni menos civil

que el resto de los ejércitos del mundo, porque da la casualidad que en el

Ejército español hay entre la oficialidad un mayor número de licenciados

universitarios que en cualquier otra parte del mundo. En cuarto lugar, la OTAN

no cubre militarmente los conflictos y tensiones que tiene España, porque España

está suficientemente cubierta con la garantía USA por razones ajenas a la

existencia de las bases, pues España está dentro de la zona de cobertura

norteamericana.

Pero ni la Alianza Atlántica ni los acuerdos con los Estados Unidos nos

garantizan la defensa de Ceuta y Melilla ni de Canarias, que son los posibles

escenarios de tensión que tenemos a la vista.

EI PSP no va a tener una postura dogmática respecto a la OTAN, pero queremos un

debate sobre el tema; que no nos lo den como un hecho consumado. Teniendo en

cuenta el desequilibrio hacia la derecha que va a haber en la composición de las

Cortes nosotros exigimos que este tema no solamente sea debatido en un esquema

parlamentario, sino a nivel nacional.

—¿Por qué circunscripción se presenta Raúl Morodo como candidato?

—Por Madrid.

Antxon Sarasqueta

 

< Volver