Autor: Medina Cózar, Francisco. 
   Mitín del PSP: La izquierda vuelve a los ruedos     
 
 Gaceta Ilustrada.     Página: 1. Páginas: 34. Párrafos: 9. 

Mitin del PSP: La izquierda vuelve a los ruedos

Muchos asistentes de muchos partidos llenaron, el sábado por la noche, la plaza

de toros de Vista Alegre. Era un mitin, según el propio Tierno, convocado por el

PSP, pero de toda la izquierda.

"TIERNO, Tierno, presidente del Gobierno". La gente que abarrotaba el sábado por

la noche la plaza de toros de Vista Alegre, en Madrid, aplaudía y aplaudía al

"profesor", que iba a dar una clase de crítica marxista, aunque al final «por

las demasiado reiteradas adhesiones —dijo— sólo voy a hacer una breve

semblanza». Y comenzó la lección. Los veinticinco mil alumnos aplaudieron todo,

convencidos de que las palabras del catedrático de Derecho Político eran la

quintaesencia de la verdad de la doctrina... Aplaudieron incluso cuando se les

criticó que aplaudieran tanto.

«Fuera sillas, todos en pie que cabemos más»

Pero es que la gente estaba identificada con el acto: «Es la primera vez que un

partido de izquierdas hace en cuarenta años una convocatoria tan multitudinaria

», dijo uno de los oradores, y los asistentes se daban cuenta de ello. Los ocho

mil asistentes de las gradas y las ocho mil sillas que se instalaron en el ruedo

eran totalmente insuficientes. Un cuarto de hora antes de empezar el acto, se

cerraban por primera vez las puertas del coso: estaba todo lleno. Periodistas,

algunas televisiones extranjeras, miles de personas quedaban fuera. Protestas,

envites contra los grandes portones que cerraban el paso y se abrieron de

nuevo las puertas. La misma escena se repitió tres veces, a petición de los que

estaban dentro; en la última ocasión incluso se calló a Raúl Morodo, que

iniciaba su discurso, con gritos: «que en tren, que entren».

«Fuera sillas todos en pie que cabemos más«, y los que estaban fuera pudieron

entrar a la plaza. Banderas de muchos partidos, del Polisario, pancartas

pidiendo la unidad de los socialistas...

El acto comenzó con música; un conjunto cantaba una canción sobre la unidad;

después, por los altavoces comenzó a sonar la Internacional. Cuando aún no había

concluido el himno, aparecieron los líderes del PSP. Alonso Bono, Donato Fuejo,

Morodo, Tierno... Todos levantaban el puño, menos los grandes, que han entrado

haciendo con sus dedos la «v». En seguida aplausos, gritos: «Unidad, Unidad,

«Viva el socialismo»... Incluso el profesor grita por su micrófono, aunque

discretamente. Comienzan a leerse las adhesiones. Primero del PSOE sector

histórico —muchos silbidos por el sector de la izquierda de la mesa de los

oradores, la Alianza Democrática Albacetense—. La más aplaudida por el sector

que estaba a la derecha de los oradores fue la del Partido Comunista de España,

que fue recibida también con gritos de «unidad, unidad». Del PSOE no se leyó

ninguna nota.

«Alianza Popular», preocupación para los oradores

Y comenzaron los discursos. Tras la presentación de José Bono, presidente de la

Agrupación Madrileña, inició su discurso Donato Fuejo. Hizo un examen de la

situación económica, y planteó los puntos sobre los que después volvieron sus

compañeros: unidad socialista, legalización de los partidos políticos y las

centrales sindicales..., y «esa alianza que se llama "popular"». La gente, al

tocar el orador este tema, comenzó a gritar «Fuera, Fuera», «El pueblo unido

jamás será vencido». —Tierno levantó por única vez el puño, Morodo no lo hizo ni

una sola vez—, «Fraga, el pueblo no te traga».,. Donato Fuejo concluyó:

«Sólo si en las próximas elecciones conseguimos los votos necesarios lograremos

dar a la sociedad el cambio que queremos».

Tras el médico madrileño, habló José Alonso, el líder del PSP, representante del

sector obrero, que según se dice, es la gran falla del partido. «Compañeros,

podemos asegurar que la política no ha muerto en España —comenzó diciendo el

miembro del secretariado nacional de Comisiones Obreras—. Hoy las izquierdas

hacen su primer mitin político.» Durante la actuación del líder sindicalista se

produjo uno de los pocos enfrentamientos entre los asistentes al acto. Un sector

comenzó a gritar: «Viva Comisiones», y al momento otro grupo gritaba: «Viva la

UGT». Se gritó fuerte el nombre de las dos centrales sindicales, más fuerte que

los tímidos «unidad, unidad». Devolvió la calma José Alonso, que explicó cómo el

PSP no impone a sus militantes ninguna central, sino que les da absoluta

libertad de afiliación, las iras del respetable se volvieron después contra él

cuando insistió pertinazmente en hablar del Tribunal Supremo, y aunque intentó

arreglarlo quedó muy frío el ambiente ya hasta el final de su intervención.

Después volvió a errar; «Nosotros acusamos al PSOE si en las elecciones los

votos socialistas quedan muy divididos». El sector de su izquierda prorrumpió en

silbidos y gritos de desagrado, tan fuertes que se le puso mala cara al

profesor. Al final con una estrofa de la Internacional y pidiendo tres «síes»

para los trabajos de los pensionistas, los periodistas, y los campesinos se

reconcilió con el público, y recuperó en parte todo el calor que se había

perdido.

Queremos el voto a los dieciocho

Raúl Morodo redundó sobre los temas que ya se habían tratado, añadiendo uno más:

«Es injusto que una juventud que tiene el "derecho" de ir a la cárcel y va, no

lo tenga para votar». Los jóvenes, que eran la gran mayoría de los asistentes,

pidieron: «Queremos el voto a tos dieciocho».

Y concluyó el profesor, el único que realizó un esbozo del programa y las

intenciones del PSP: revolución cultural, socialismo mediterráneo, «imaginación

al poder»... Pero también dedicó su espacio a las elecciones: «Me sorprende que

haya personas que puedan hoy hablar a veces razonadamente, cuando han estado

tantos años en el seno de la irracionalidad». No quiso especificar a quién se

refería. Tras el acto, fuera, todo era calma. Ni manifestaciones ni

enfrentamientos, la policía no apareció ni al principio ni al final.

Francisco Medina

 

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