Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Lapsus magistral     
 
 Informaciones.    06/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LETRAS DEL CAMBIO

LAPSUS MAGISTRAL

Por Jaime CAMPMANY

Escribo aquí el nombre de don Enrique Tierno Galván con el profundo respeto que

le guardo desde los ya lejanos años en que yo —seguramente torpe discípulo—

escuchaba las lecciones de Derecho Político que él —sin duda sabio maestro—

impartía en un aula de la Universidad de Murcia. Añado a ese respeto una

admiración siempre creciente y un afecto jamás disminuido. A falta de algunas

glorias que les sirvieran de honra, creo que he conservado siempre para mis

maestros una ancha y noble parcela de cariño y gratitud.

En el caso del profesor Tierno ese cariño y esa gratitud permanecen indelebles a

pesar de la lejanía del trato y de que ni siquiera la casualidad me ha

proporcionado la alegría de un reencuentro.

Perdón por el preámbulo, pero necesito decir esto antes de acercarme

públicamente a mi viejo maestro para disentir de él. Si estas líneas valieran

para recibir una nueva lección suya, la aceptaría inmediatamente, no ya con

resignación, sino con alborozo.

El profesor Tierno afirma que si Alianza Popular ganase las elecciones, el

pueblo volvería a la lucha en la calle, en el taller o en la fábrica. Es una

afirmación inquietante —quiero extremar la moderación hasta la suavidad—, al

menos, inquietante. Podría remitir al lector al editorial que ayer publicaba

«Ya» sobre este tema, porque lo suscribo, A la salida de La Zarzuela, el señor

Tierno ha manifestado que aceptaría presidir un Gobierno de la Monarquía. Pero

creo que eso comporta la disposición para permitir, sin romper la baraja, que

otros gobiernen si ganan; Alianza Popular o cualquier otro grupo político que

respete los derechos fundamentales de la persona. Me parece que en eso consiste

la democracia que vamos a estrenar.

Aquí terminaría mi comentario si no fuese porque el señor Tierno ha explicado en

«A B C» da ayer sus palabras en el sentido de que no suponen una amenaza, sino

una advertencia. ¿Y qué más da? ¿Quiere decirse que el sector popular al cual

aspira a representar el señor Tierno se halla en ese estado de ánimo?

¿Y lo usa como advertencia en vísperas de una confrontación política? ¿Cómo se

puede afirmar, desde la democracia y desde la coherencia, que el pueblo va a

rechazar con violencia lo que la mayoría de ese mismo pueblo ha elegido?

Hasta el más sabio yerra. Y creo que es más sabio quien más claramente

rectifica. Quizá la rectificación del señor Tierno es tímida e insuficiente.

 

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