Autor: Daudet, Elvira. 
 Tierno Galván: aún no hemos llegado a la recta final. 
 Estamos en la última vuelta del camino  :   
 Hacia la democracia. 
 Pueblo.    04/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 31. 

TIERNO

GALVAN:

Aun no hemos llegado a la recta final

ESTAMOS EN

LA ULTIMA

VUELTA DEL CAMINO

• La derecha defiende lo que tiene; la izquierda no tiene nada y debe conseguirlo

• Yo no creo en las dos Españas

• Lo que más trabajo cuesta a mis amigos de izquierdas es que no abandone la cortesía, la

corbata y el chaleco

• Es probable que en unas elecciones las derechas nos venían

El día 28 de marzo de 1965, el profesor Tierno Galván termina de dar. pausadamente, la que, sin él

saberlo, habría de ser su ultima clase en la Universidad de Salamanca en muchos años. Ese mismo dia,

tras una historica asamblea. Cuatro mil estudiantes, encabezados por los profesores Aranguren y García

Calvo, se dirigen en manifestación ordenada al Rectorado para presentar una lista de peticiones. La

Policia interviene. Al día siguiente el profesor Tierno llega a Madrid para patentizar personalmente en la

Universidad su solidaridad a sus compañeros. A la salida, unos estudiantes It explican que va a celebrarse

una asamblea magna y no encuentran ningún profesor que la presida. La Facultad está sitiada por la

Policía y le piden que sea el garante del orden. El profesor accede. Concluida la asamblea los estudiantes

no se atreven a salir y afrontar a las fuerzas del orden. Yes Tierno el que sale y se ofrece como rehén al

teniente que manda las fuerzas, y como tal se queda hasta que el último estudiante abandona la Facultad.

Como consecuencia de este acto. Tierno Galván es expedientado por subversión y condenado con

Aranguren y García Calvo a abandonar su cátedra.

—En mi caso concreto, yo fui el que me metí en el problema sin que nadie me llamara, y por tanto pocas

excusas tengo. Des pués de aquel acto volví a Salamanca y no me dejaron entrar en la Universidad. Yo

forcé las cosas y pedí al rector que me permitiera despedirme de mis alumnos.

—Profesor, aquel día usted se despidió de sus alumnos invitándoles a luchar por la libertad y la

democracia. Han pasado once años y usted vuelve a su cátedra, pero, ¿en qué situación, a qué distancia

estamos de esos dos objetivos? ¿Realmente hemos llegado a la recta final, que diría monseñor Casaroli,

de la democracia?

—Ya no lo aseguraría. Yo sustituirla esa imagen por la de que estamos en la última vuelta del camino y

hay que llevar el vehículo sabiendo que tenemos una curva peligrosa y que hay que salir de ella. Es decir,

manejando al mismo tiempo los frenos y el acelerador.

—El profesor Aranguren me comentó extrañado que «El País» había dado la noticia de que usted iba a

tomar posesión de su cátedra...

—No tengo que tomar posesión de algo que me pertenece y de lo que tomé posesión en su día. hace

muchos años. Mucho me han perseguido, pero no creo que lleguen a obligarme a hacer lo que. no hacen

los demás.

—Usted ha afirmado recientemente que el pueblo es e1 motor del cambio. El pueblo español es uno de

los mas inteligentes, honestos y sacrificados ¿por qué es tan difícil para nosotros la democracia?

—Tropezamos con el inconveniente de siempre, Lo que llamamos clase política ha sido siempre una

oligarquía, que propende más a cuidar sus propios intereses que el bien del pueblo. Mientras esto siga asi

el pueblo estará siempre entre el peligro de la explotación y la tentación de la rebelión.

—Siempre me ha sorprendido la capacidad aglutinante de la derecha. Al margen de tener en sus manos

los hilos del poder, un lenguaje acuñado y cuarenta años a sus espaldas de ejercicio y organización, la

derecha tiene la virtud indiscutible de la unidad. Recientemente he tenido ocasión de constatar que los

argumentos de la razón de una minoría de izquierdas son muy débiles ante la fuerza arrolladora de 1a

derecha unida. ¿Por qué la izquierda no polencía la razón con la unidad? —No hay que sorprenderse ...

Son cuarenta años de vida en la oscuridad, en la clandestinidad, acostumbrados a una unión muy fácil que

es la del no. Con decir no, bastaba para las izquierdas. Las derechas de un modo u otro han estado

siempre vinculadas por los intereses económicos. Y nada hay que una más, que los consejos de

administración o los negocios comunes. Las izquierdas mantienen los principios de libertad y justicia y,

aparte de ellos, en ellas predominan los intereses ideológicos. La derecha defiende lo que tiene: la

izquierda no tiene nada y debe conseguirlo y hay muchos puntos de vista y tácticas sobre cómo, Es decir,

estamos de acuerdo en los fines, pero no en como llegar a ellos.

—¿Que diferencia hay entre el documento Ollero y su contraproyecto?

—El documento del profesor Ollero es un intento de mediación entre Coordinación y los grupos que no

están en Coordinación, buscando una solución conciliadora. Tiene, pues, un carácter ocasional y se define

por la buena voluntad de la mediación. Sin embargo, nuestro contraproyecto es un modelo, mejor o peor,

de lo que pudiera haber sido una apertura del proceso constituyente, fácilmente aceptable, y pretende abrir

un debate nacional acerca de un proyecto de cambio institucional, en el que se exprese el mínimo común

múltiplo de la opinión pública española,

• NO SE PUEDE PEDIR A NADIE MAS DE LO QUE PUEDE DAR —Sin embargo, entre la

oposición se comenta que el documento es muy tierno, entendiendo al termino como débil, con perdón;

como contrapropuesta, y que solo habría tenido justificación si se hubiera hecho antes que el del

Gobierno, es decir, con carácter orientativo.

—Si se interpreta como una contrapropuesta negociable, el margen que se deja para la realidad es

mínimo. Sí se interpreta como el acicate para abrir una discusión, su importancia es máxima, a mi juicio,

porque es una respuesta razonable, concreta y constructiva. En el P. S. P. tenemos la idea de que hay que

pasar a lo concreto. En la abstracción, todos los gatos son pardos. Por otra parte, no queremos caer en

máximalismos infantiles u oportunistas, porque tenemos en cuenta ese supuesto que dice que no se puede

pedir a nadie más de lo que puede dar. cuando cabe un margen razonable de petición. Además, no

sabemos lo que va a pasar en el Consejo Nacional. en las Cortes. Y si algún sector de la oposición ha

criticado el contraproyecto, lo que es perfectamente admisible, otros muchos, y la opinión pública en

general, lo acogieron bastante bien. No hay que olvidarse de algo importante, y es que el perfil de la clase

polítia no coincide con el de la opinión pública. Y eso también lo tenemos muy en cuenta en nuestra

táctica.

—Hablando claro, su contraproyecto es un intento de pacto con el Gobierno? ;

—No, no. Como se dice en el preámbulo (el documento ha sido publicado muy reducido y estamos a

punto de publicar una gran tirada para ofrecerlo integro a la opinión pública), es el camino señalado por la

ruptura pactada, Lo que pasa es que éstos son conceptos que hay que acuñar en la práctica. Hoy. en

España, la praxis decide. Es un empujón más para llegar a esa ruptura pactada o, si usted prefiere. para

ampliar esa ruptura que se va a pactar.

(Estamos en la «sala de juntas» de las oficinas que el profesor Tierno Galván tiene en una céntrica calle

madrileña. Una sala modestísima con goteras. y un único cuadro en la pared, donde el profesor recibe a

sus visitas, clientes y periodistas, porque su despacho —según una simpática muchacha, secretaria,

alumna o militante del partido, vaya usted a saber— esta impresentable por las goteras. Caigo en la facil

tentación de recordar otros despachos con puertas secretas que esconden los tesoros de Ali Baba, códices

de! siglo XIII. lapices, cuadros. Porcelanas chinas de las mas lejanas y costosas dinastías. Tesoros que sus

dueños han pagado altamente, pero de los que no conocen sus nombres ni su historia, tesoros mal

amados.,. Y miro a este hombre, sentado frente a mi, con aspecto de funcionario de clases pasivas,

heredero en la Universidad de Salamanca del carisma entrañable de Unamuno, intelectual humano y

contestatario, profesor, querido profesor...) Alla por los años cuarenta, su casa. refugio de las ideas. se

convirtió en escueta de diplomaticos. .Podría drame algún nombre en candelero hoy de los muchos a los

que preparo para ingresar en la carrera diplomática?

Cuando sali de la tormenta de la posguerra, que sacudió a todos los soldados republicanos, por aquello

de que de algo hay que vivir me dediqué, efectivamente, a ayudar, por libre, a los que preparaban su

ingreso en la carrera diplomática, entre ellos al actual ministro de Asuntos Exteriores. Podría citarle

muchos más puestos de ministro o próximos, pero esto no significa nada. Estos alumnos

tienen hacia mi la deferencia natural a un profesor que ha explicado con honestidad y conocimientos, que

entonces excedían a los que toleraba el régimen.

—Usted fue amigo de Adolfo Muñoz Alonso, uno de los más importantes doctrinarios del 18 de Ju lio.

¿Tiene usted muchos amigos en el bunker?

— No, no, amigos no. Puede que tenga conocidos, pero amigos no. Aunque le he de decir también que

no conozco muy bien la topografia del bunker y a lo mejor resulta que tengo algún amigo. Yo no creo

en las dos Españas. Pero si entendemos el bunker por extrema derecha, sólo tengo algún conocido.

• EL PROFESOR Y CARRILLO

-Usted se define como marxista antiestalinista, pero para que no haya dudas añade siempre que cree en la

evolución del comunismo. ¿Qué piensa del eurocomunismo?

--Es un tema que me parece muy inteligente en su estrategia global. Yo tengo muchos amigos

comunistas, y ello me permite hablar con conocimiento de causa. El comunismo en la estrategia

global no suele engañarse. No diría lo mismo en la estrategia parcial. El eurocomunismo, a mi

juicio, es un fenómeno de la estrategia global int e l i g e n t e y valiosísimo, porque el marxismo tiene

que adecuarse a las distintas comunidades, y lo mismo digo de su institucionalización. Me parece muy

bien un eurocomunismo que por la vía democrática espere confluir con el paso del tiempo con los

comunistas del Este, En este sentido no hay por qué alarmarse, ya que está dentro del

proceso de la historia. El marxismo, globalmente, tiene más dinámica que el capitalismo, porque

éste está siempre a la defensiva. El capitalismo ya se repite, y la repetición es la parodia viva de la

muerte. Carrillo es muy inteligente y muy buen amigo mío. Estoy deseando que vuelva a España,

porque creo que es su lugar natural. Me gustaría fumar con él un cigarrillo aquí y que nos

bebiéramos un vaso de vino juntos. acompañados por alguien de la derecha, cuanto más lejano

ideológicamente mejor, siempre que fuera de la derecha razonable y no violenta. Aunque, por otra

parte, comprendo que hay que vencer algunas dificultades hasta que esto pueda ocurrir.

¿Quiere fumarse un cigarro conmigo, aunque yo no sea Carrillo?

(Tierno que había iniciado un gesto de rechazo lo rectifica, aceptando Luego me entero que no fuma.)

—Propone usted las cosas de un modo que no hay quien se niegue.

— Profesor que obstaculos se oponen a la unidad socialista, son razones de

tipo ideológico o de tipo personal, como pueden ser la ambición a ocupar el primer puesto o el temor a su

personalidad?

—Yo no creo que tengan miedo a mi personalidad, como usted dice, porque la calidad más notoria que

tengo es la mesura. Es verdad que tengo, y retendré, una filosofía marxista de izquierdas, pero no aspiro a

que todo el mundo piense como yo. El partido en el que yo milito ha tomado varias veces la iniciativa, de

hablar con los demás y ver de llegar a la unidad. Yo también lo he intentado, invitándoles a ella en dos

artículos publicados recientemente. Realmente, estas iniciativas han caído en el vacio hasta ahora. Pero

parece que ante la posibilidad de unas elecciones, cabría la posibilidad de ciertas actividades comunes y

hasta ciertos frentes comunitarios, elásticos, para evitar que las derechas nos desborden. No ya que nos

venían, lo que es probable, sino que nos desborden. Todo depende del P. S. O. E. y de sus compromisos,

pero en esto no me quiero meter.

Hacia la democracia naturalmente. Nos bastaría con llegar a un acuerdo con los compañeros del P. S. O.

E, y de antisectores,

—U s t e d es uno de los hombres más respetados del país, por su honestidad e indiscutible valor

intelectual, moral y del otro; sin embargo, se le acusa de teórico falto de realismo. Cuando le ingresaron

para operarle de la vista aparecieron por Roma unos estudiantes de izquierdas y cuando les pregunté por

usted me respondieron con amarga ironia: «El problema del profesor es que en toda su vida había visto un

obrero. El otro día cayó en la cuenta y se fue a Entrevias, y fue tal el .shock«, que de la impresión tuvo un

desprendimiento de retina.»

—Usted sabe que eso es un chiste y el chiste no obedece a lo real. Entre otras razones, porque

desde el principio estuve con los obreros en CC. OO., cuando era un movimiento espontaneo, que no

pretendía formalizarse como sindicato. Mi experiencia en la guerra y después, tampoco está exenta de

contactos. Estos muchachos cayeron en eso tan español que es la tentación a la sátira. Los

españoles tendemos a sustituir la ironía por la sátira. Es un residuo más de nuestra cultura religiosa.

Probablemente serian amigos míos, el amigo suele ser la víctima a la que más queremos. SI me pregunta

usted las razones, le recordaré que entre nosotros no existe el •declasement». como en Francia. Una

persona puede ser un intelectual, vivir en un medio académico, tener conciencia de clase y defender los

principios de clase En este sentido, yo soy un «declasé y esto no no abandone la cortesía el rece que lo

que más trábajo les cuesta a mis amigos de izquierdas es que no abandone la cortesai, el respeto al

prójimo ni la corbata y el chaleco. Pero yo soy un obrero de la pluma y del magnetófono. Quizá lo

que querían decir mis amigos es que, al verme a mi mismo, a estas alturas, trabajando como cuando

tenía treinta años, me produjo por asombro y cansancio el desprendimiento de retina,

En el orden de lo táctico, yo creo que hay pocos políticos que tengan el pragmatismo que yo tengo. Nunca

alquilé ningún piso en ninguna torre de marfil. Por otra parte, una broma es una broma y no tiene mayor

importancia.

Elvira DAUDET Foto A. MOLLEDA

 

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