Autor: J. N. P.. 
   Almería y la exportación de sus frutos     
 
 ABC.    24/11/1959.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. MARTES 24 DE NOVIEMBRE DE 1959. EDICIÓN DE

ALMERÍA Y LA EXPORTACIÓN DE SUS FRUTOS

Almería 23, (Servicio especial.) La exportación de frutos almerienses alcanza su punto culminante cuando

se enlazan las campañas uvera y naranjera. Ultimada ya la primera, el pasado día 9, el vapor "Rene" cargó

la primera partida de naranjas con destino al mercado holandés, y desde entonces los embarques se han

sucedido sin interrupción y con tal actividad, que hasta la fecha van exportadas 150.000 cajas, contra

77.263 durante el mismo período del año anterior. La cosecha de "Castellanas", nombre que se da a la

naranja cultivada en esta tierra, se calcula en unas 45.000 toneladas, y las perspectivas ofrecen muchas

posibilidades para la colocación total de esta cantidad a buenos precios, principalmente en los mercados

holandeses y alemanes. La demanda es fuerte, y ello repercute, naturalmente, en el campo, donde los

precios oscilan entre 4,25 y 4,75 pesetas kilo sobre árbol. Desde luego, la mayor parte de la cosecha, un

90 por 100 aproximadamente, está en manos de los exportadores, y las cantidades aún disponibles para la

venta se agotan rápidamente. El éxito de esta naranja se ve mermado en parte por la carencia de medios

de transporte. Las inspecciones del S. O. I. V. R. E. se llevan a cabo rigurosamente, asegurando al

importador la excelente calidad del fruto que se le envía, y no permitiendo la salida de fruta que por una

u otra razón pudiera desacreditar el buen nombre de la naranja española. Las cotizaciones obtenidas en los

distintos mercados, últimamente, son las siguientes: Londres, 50 a 56 chelines por caja. Rotterdam, 26 a

30 florines por caja. Hamburgo, 24 a 30 marcos por caja.

Desgraciadamente, la situación para las uvas cambió radicalmente desde principios de octubre, debido a

dos factores principales: mala condición del fruto a su llegada a los mercados extranjeros, ocasionada por

una epidemia de "mildiu larvado", a consecuencia de los fuertes calores habidos durante las épocas de

floración y cuaje, y una inexplicable baja de cotizaciones para la uva de Almería en todos los mercados

consumidores. Ambos hechos requieren una breve explicación: el "mildiu", en su estado larvado, es

imposible de advertir hasta pasados varios días de cortado el fruto de la parra. La epidemia se ha

desarrollado principalmente en las zonas bajas; en cambio, en las zonas altas, en las montañas, el fruto se

ha mantenido sano. De todos modos, la calidad de la uva está dejando mucho que desear en esta campaña,

a causa de adversidades de orden climatológico. El exportador, por su parte, ha hecho todo lo posible por

mantener la buena condición del fruto, utilizando en muchas ocasiones, pese a un coste mucho más

elevado, barcos frigoríficos. Sin embargo, el mercado británico, que es el que rige las cotizaciones en

los demás mercados extranjeros, no ha reaccionado, y las ventas se hacen hoy lentamente a precios bajos,

10 a 11 chelines por bandeja de cinco kilos neto. Paradójicamente, la demanda ha sido buena durante toda

la campaña por parte de los importadores, que esperaban, sin duda, una favorable reacción de los

mercados. La consecuencia lógica de todo era una caída vertical de los precios en el campo, y, sin

embargo, los pagados al cosechero no sólo no han perdido su nivel anterior, sino que, por el contrario,

muestran a través de la campaña una tendencia al alza. Actualmente se pagan 215 a 220 pesetas por

"peso" (cantidad de fruta necesaria para llenar un barril de 21 kilos neto).

Por otra parte, puede decirse que casi toda la cosecha ha salido ya. Hasta la fecha se han enviado

aproximadamente unos 500.000 barriles por vía terrestre y unos 600.000 barriles por vía marítima, aparte

de importantes cantidades enviadas a Murcia, Valencia, etc. Así, pues, el objetivo de colocar la cosecha se

ha logrado, y aun cuando en esta campaña ha habido lotes que se han vendido a buenos precios, los resultados

como promedio distan mucho de ser satisfactorios.

Parece indispensable una revisión de los costes de materiales de confección, transporte, impuestos,

arancel, etc., si se quiere evitar que el comercio exportador de uvas de Almería se convierta en una

preocupación más.—J. N. P.

 

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