Autor: Jiménez Blanco, José. 
   ¿Quién está aprovechando la tregua?     
 
 Informaciones.    16/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

¿QUIEN ESTA APROVECHANDO LA TREGUA?

Por José JIMÉNEZ-BLANCO

EN mi condición de «pobrecíto observador», encuentro el espectáculo de la vida política española de estos días fascinante. SI siempre ha tenido razón Julián Marías cuando afirma que España es uno de los pocos países divertidos —lo contrarió de «aburrido»— que van quedando en el mundo, en este momento hay que decir que tiene más razón que un santo. Mientras unos rediviven a Cónovas o a Maura, otros agitan el fantasma de Caetano. Hay quien pide asamblea constituyente. Los históricos del P.S.O.E. aprovechan la ocasión de poner el pie en el país, después de casi cuarenta años de exilio, para poner verde a Carrillo, en los mismos términos que lo hicieron ya en 1938. La «convención» ,de la Democracia Cristiana se Incorpora al grupo de los de «a mi Izquierda, nadie». Aunque las leyes vigentes no consienten sin reforma otorgar la amnistía pedida desda todos los rincones, algunos partidos políticos celebran reuniones a la luz pública sin que parezca que estos actos contravengan a las susodichas leyes vigentes, que sin duda prohiben tales reuniones. La televisión ofrece Imágenes de la no autorizada manifestación de Barcelona. En la misma televisión aparece declarando cosas Gil-Robles, como si nada hubiese ocurrido desde 1936. Girón se declara partidario de la reforma. El presidente del Gobierno pronuncia ante las Cortes un discurso que tiene la virtud de no contentar a casi nadie, mayormente por, su inconcreción, y en horas veinticuatro empieza a actuar con la celeridad que se echaba en falta en el discurso (grupos parlamentarios en las Cortes, comisión para la reforma constitucional, revisión de las normas anti-terroristas, etc.]. Sin olvidar la devaluación de la peseta, medida que —acertada o no— ya pudo ser anunciada en el mentado discurso. En una no Interrumpida catarata de declaraciones a la Prensa extranjera de algunos ministros, a ia vista de su contenido, el país se pregunta «I actúan «por libre» o tienen el consentimiento del presidente o del Rey.

Como se ve, no hay materia para aburrirse. Pero yo me pregunto, ante fa tregua «de facto» que se disfruta en el país, ¿quién la está aprovechando- efectivamente?

Permítaseme que, por encima de la crónica de los acontecimientos de las asociaciones, partidos y grupos da partidos —desde los gubernamentales hasta los de oposición— que están teniendo lugar en estos días, y de los que la Prensa nos está Informando puntualmente, yo Imaginé la gran operación de ajedrez político que «e está fraguando precisamente en estos mismos últimos días. Entiendo que los implicados en esta operación son los que efectivamente están aprovechándose de la tregua.

En primer lugar, contemplo la posibilidad de organizar desde el Gobierno actual un fuerte grupo político de centro derecha, capaz de competir con éxito en una futura confrontación electoral con la oposición o —por mejor decir— con la oposición «consentida». Ya sabemos que el Partido Comunista y los partidos separatistas, amén de los terroristas, han sido eliminados de cualquier legalización posible —al menos de momento—. Esta grupo de centro-derecha agruparía a fuerzas políticas que no han estado en la oposición durante el Régimen de Franco, que han participado en el Poder de manera desigual y, en cualquier caso, a título personal, aunque bajo la presunción de que representaban a grupos existentes en la sociedad española. No es necesario especificar nombres: basta con poner la atención en los ex ministros que ahora encabezan asociaciones políticas de las del Estatuto o sociedades anónimas, pero con la Intención manifiesta de convertirse en partidos cuando éstos se legalicen. SI bien, a primera vista, aparecen estos grupos como entes separados, ante la eventualidad de unas «lecciones cerrarán filas bajo una u otra forma, y el acuerdo se prolongará más allá del momento electoral. Las circunstancias actuales son otras, pero recuérdese que durante 4a II República se Intentó organizar desde el Poder un partido de centro que no llegó a cuajar; los Intentos de Miguel Maura y Pórtela Valladares, ambos ministros de te Gobernación —de soltera, «Interior»—, con Alcalá-Zamora, presidente, al fondo, fracasaron, y poco Importa que algunos analistas del proceso electoral de la II República, como Salvador de Madariaga, lleguen a la conclusión de que los españoles votaban efectivamente a los candidatos de posiciones centristas.

Lo cierto y probado es que el pais se polarizó en dos grandes frentes que acabaron en una guerra civil.

Desde el Ministerio de la Gobernación, cuyo titular no ha ocultado desde hace algunos años que quiere ser el líder de una formación de tipo centrista, se puede estar organizando ahora un «magma» político de centro-derecha, al que no le van a faltar clientes, si los análisis sociológicos de que disponemos son correctos. Los Instrumentos políticos que se están elaborando en el Ministerio de la Gobernación en este momento, tales como la ley Electoral, su sistema de representación, y la división en distritos, se puedan estar elaborando en función de esta operación centro-derecha. Independientemente de opiniones personales al respecto, esta operación pueda tener éxito ahora, precisamente por las mismas razones de tipo social-estructural que no lo hicieron posible en la II República. Ahora hay basé "sociológica para esa operación.

¿Y frente a este centro-derecha qué pasa con la oposición? Si la operación de ajedrez político que estoy casi adivinando, aunque tiene probabilidades de resultar cierta, la oposicion tendría que tener un signo pe juicamente de Izquierda. Esta oposición no solo tiene que ser da Izquierdas, sino además tiene que cumplir la función histórica de legitimar a! centro-derecha, y, en ultima Instancia, de legitimar toda la operación democratizadora de cara al interior y al exterior. ¿Dónde está esa oposición? ¿Qué sector de la oposición va a aceptar entrar en este Juego? De la familia socialista tendrá que salir este oponente que reclama mi partida de ajedrez. Antecedentes de colaboración con la Monarquía, en Incluso en régimen de dictadura, los tiene este partido. Así como el centro-derecha considero que tiene unas bases socio-estructurales bastante claras y fáciles ce movilizar, les bases sociológicas del socialismo en la actualidad ni están claras ni son fáciles de movilizar: me refiero, evidentemente, a la clase obrera. En todo caso, la única posibilidad de movilizar masas por parte del socialismo me parece que se encuentra en su aceptación del papel de «parte-nalre» del centro-derecha. Lo que no sé es cuál facción del socialismo aceptará este planteamiento. El que lo acepta obtendrá de un golpe masas obreras, legalización y presión —presión importante— sobre el Poder, cuando no e! Poder mismo, aunque si el centro-derecha se organiza, ello no será inmediato.

SI lo que efectivamente está pasando es lo que presupone mi partida de ajedrez, el centro-derecha y alguna facción del socialismo serán ios .que están aprovechando esta tregua «da facto"»´´qué disfruta él país: Desde el Gobierno se han pedido dos años de plazo para realizar |a operación demócratizadora —con las peculiaridades que yo le asigno o con otras—. Mi opinión personal es "qué esos dos años los está necesitando más la oposición que el Gobierno. En todo caso —supongo— hay que hablar claro al país:

sin perder ocasión, y pronto.

 

< Volver