Autor: Massip Izábal, José María. 
   España recibirá de Norteamérica sesenta y nueve kilos de uranio enriquecido  :   
 Se aplicarán a la fabricación de elementos de combustible para los reactores experimentales. 
 ABC.    12/10/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ESPAÑA RECIBIRÁ DE NORTEAMÉRICA SESENTA Y NUEVE KILOS DE URANIO

ENRIQUECIDO

SE APLICARAN A LA FABRICACIÓN DE ELEMENTOS DE COMBUSTIBLE PARA LOS

REACTORES EXPERIMENTALES

LAS ARMAS NUCLEARES ESTARAN PRONTO AL ALCANCE DE VARIOS

PAÍSES

Washington II. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Con destino a dos reactores experimentales

tipo "Argonauta", de Bilbao y Barcelona, la Comisión americana de Energía Atómica anuncia hoy el

envío a la Junta española de Energía Nuclear de sesenta y nueve kilos de uranio enriquecido "U. S.-6".

En su comunicado, la Comisión subraya que el envío de "U. S.-6"—hexafluoruro de uranio"—es el más

grande realizado hasta ahora por Estados Unidos a un país extranjero. La transferencia se ha efectuado

bajo las condiciones de arrendamiento previstas en los acuerdos relativos a reactores nucleares

experimentales y producción de electricidad, firmado entre este país y España en febrero de .1958. Dicho

material fue embarcado el pasado viernes en Nueva York a bordo de la motonave "Covadonga", y llegará

al puerto de Bilbao el 17 del corriente. El "U. S.-6" se aplica a la fabricación de. elementos de

combustible para los reactores experimentales, y se calcula que añade un potencial supefiór al 20 por 100

al uranio enriquecido» "U. 235" tratado en los laboratorios de Madrid por los técnicos de la Junta es-

pañola de Energía Nuclear.

El envío americano expande considerablemente la capacidad física y las posibilidades técnicas de

investigación experimental de la Junta española, y subraya el interés que las futuras necesidades de

energía atómica, aplicada a la industria y a la electricidad, merecen a las autoridades nucleares

norteamericanas. La posesión del referido tipo de hexafluoruro de uranio permitirá a la Junta entrar en

una nueva fase de investigación a efectos industriales en la producción de combustibles para sus reactores

y su contribución a nuevas fuentes de energía.

La política de ´´átomos para la paz", iniciada por la Administración Eisenhower hace cinco años, es decir,

la cooperación (de las, grandes potencias nucleares con el resto del mundo a los efectos de la expansión

de su energía industrial, acaba de subrayarse con el excepcional cargamento de sesenta y nueve

kilogramos de "U. S.-6" enviado a la Junta Nuclear de Madrid.

El envío coincide hoy en esta capital con la información—confirmada—de una nueva patente alemana

para la separación dé los isótopos del mineral bruto de uranio y su purificación. La patente se basa en un

sistema centrífugo, hasta ahora descartado por los técnicos americanos, que abarataría

extraordinariamente el costosísimo procedimiento gaseoso empleado por Estados Unidos hasta el

presente.

El proceso centrifugo, estudiado por los expertos americanos durante la segunda guerra mundial, fue

descartado en favor del procedimiento gaseoso de difusión. El objetivo de ambos procedimientos es

idéntico: separar el uranio atómico "235" del uranio .bruto "238" y obtener así los isótopos indispensables

a la reacción nuclear. El altísimo costo del procedimiento de difusión gaseosa empleado actualmente en

las tres grandes plantas atómicas de Estados Unidos —Oak Ridge, Paducah y Portsmouth—ha hecho

financieramente imposible a las naciones del mundo participar en la carrera de las armas atómicas. La

inversión del Estado norteamericano en las tres citadas plantas supera los tres mil millones de dólares.

Según el "New York Times" de hoy cada una de ellas requiere un volumen de energía eléctrica igual al

necesitado por la ciudad de Nueva York.

Según informes en poder de la Comisión de Energía Atómica, tres modelos de la patente centrífuga

alemana han sido ya vendidos a países extranjeros: dos, a Brasil, y uno, a una empresa industrial

norteamericana. Según el senador Gore demócrata, miembro del Comité de Energía Atómica del

Congreso, las compañías alemanas productoras de la nueva patente están tratando de registrarla en varios

países, por lo menos en trece.

Aun cuando la Administración americana no ha dicho oficialmente nada sobre las patentes alemanas, los

círculos gubernamentales no ocultan esta tarde su inquietud ante la situación que puede producirse en el

mundo si la nueva técnica, atómica, por causa de su relativa economía, se expande ya a través de ventas

directas o de la explotación de las patentes alemanas en ,los mismos países interesados.

Desde luego los círculos diplomáticos alemanes de esta capital no han desmentido ninguna de las

referidas versiones, y, por su parte, la Comisión de Energía Atómica, por todos los indicios, conocía

desde hace tiempo los progresos de la técnica de la Alemania occidental.

Días pasados, el candidato presidencial demócrata, John Kennedy, se refirió a la necesidad de mantener la

moratoria de explosiones experimentales atómicas y realizar nuevos esfuerzos en Ginebra en busca de un

acuerdo de prohibición y control de la producción de armas nucleares. El senador, al hacer su importante

declaración en este sentido, dijo que consideraba el acuerdo .de extremada importancia por el hecho de

que "los nuevos avances en la técnica atómica han puesto,las armas nucleares al alcance de varias

naciones más".

Las informaciones sobre la patente alemana dan a las palabras de Kennedy un valor político nacional e

internacional que no podrá ser ignorado. No lo será en la Asamblea general de la O. N. U., ni podrá serlo,

desde luego, por el candidato presidencial republicano, Richard Nixon, por no, hablar ya del mismo

Gobierno de la Alemania occidental, cuyos técnicos parecen haber dado con el terrible secreto de

producir armas atómicas baratas.

En los días inmediatos pueden esperarse declaraciones importantes sobre esta nueva fase de la trágica

carrera de los armamentos atómicos, en dramático contraste con la carrera de los átomos para la paz,

simbolizada por el reciente envío de 69 kilos de "U. S.-6" americano a la Junta Nuclear de Madrid.—,José

María MASSIP.

 

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