El nuevo horario es otra faceta del reajuste económico: un paso más de la libertad, de acuerdo con el interés general  :   
 Dentro de las normas dictadas por la superioridad, dejaría que cada uno eligiera su momento de trabajo. 
 ABC.    15/06/1961.  Página: 59-60. Páginas: 2. Párrafos: 37. 

A. B. C. JUEVES 15 DE JUNIO DE 1961. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 59

EL NUEVO HORARIO ES OTRA FACETA DEL REAJUSTE ECONÓMICO: UN PASO MAS DE LA

LIBERTAD, DE ACUERDO CON EL INTERÉS GENERAL DENTRO DE LAS NORMAS

DICTADAS POR LA SUPERIORIDAD, DEJARÍA QUE CADA UNO ELIGIERA

SU MOMENTO DE TRABAJO

La necesidad obligará al comerciante pequeño a organizarse mejor

La jornada más amplia es mejor servicio al público y mayor reactivación económica

DECLARACIONES DEL DIRECTOR GENERAL DE COMERCIO INTERIOR

Un redactor de A B C ha visitado al director general de comercio interior para hacerle una serie de

preguntas que aclaren la situación creada por el nuevo horario en aquellas profesiones en que se ha,

implantado, y los efectos actuales y futuros que tendrá en la vida española. He aquí, reducida a preguntas

y respuestas, la conversación que nuestro redactor mantuvo ayer en el despacho del director general de

Comercio Interior:

Pregunta. — El nuevo horario, que, al parecer, ha producido una intensa conmoción, en la vida del país, y

principalmente, en su, comercio, no ha sido objeto de comentarios por esta Dirección General, quien

tampoco dictó normas, sobre el particular, cosa que extraña ´a los comerciantes que tal vez esperaron

instrucciones directas de la Dirección.

Respuesta del director general de Comercio Interior.—En efecto, el impacto ha sido fuerte, y es lógico,

por cuanto, supone una modificación y cambio en las costumbres, aunque uno y otro sean tan leves como

los que se han producido.

La disposición se refiere al límite de término de las actividades del trabajo en el comercio, ya que de los

otros: industrias, oficinas, etc., no son de mi competencia, y por ello no entraré a comentarlos.

LIBERTAD DE HORARIO HASTA UN LIMITE INDICADO

He leído, una hoja sin firma dirigida al "comerciante .inedia y modesto", de Madrid, en la que su autor

dramatiza, a mi juicio en exceso, sobre la nueva situación creada con motivo ´del horario. De paso he de

decir que la nota—aunque exagerada en su expresión—es respetuosa y,. hasta ciento punto , correcta, lo

que indica una buena fe y no quita para que encierre manifestaciones´ erróneas, siendo la más importante

la afirmación de que el comercio medio y modesto,´ como, el autor lo califica, se vea obligado a cerrar sus

puertas cuando otros pueden tenerlas abiertas. Esto no es cierto en modo alguno, pues todos los

comerciantes pueden abrir cuando tengan por conveniente y sólo están obligados a cerrar. a, las siete de la

tarde, aunque .sería aconsejable que esto se hiciera por gremios o barrios, pero en último extremo .hay

libertad absoluta para que cada uno haga lo que estime conveniente en este .orden; en suma, existe

libertad, de´ horario hasta el límite que queda indicado.

La Dirección Gcncral.de Comercio Interior ha sido consultada y ha participado en la preparación .de la

orden dictada por el Ministerio de la Gobernación, por acuerdo del Consejo de .Ministros,, lo cual quiere

decir que están solidarizados con ello todos los Departamentos a quienes afecta el. problema,, y la

competencia de todos incide en quien la tiene de manera directa; el Ministerio de la Gobernación, a través

de sus gobernadores civiles.

En lo que se .reitere al comercio, que opta por jornada más amplia, .no se pretende más que el mejor

servicio al público, y también se sigue en la línea de una mayor reactivación en la economía, permitiendo

al comerciante que, sin más aumento de sus gastos generales, tales como tributación, alquileres, etc.,

tenga posibilidad de efectuar un mayor volumen de ventas con la consiguiente repercusión en la industria

y demás elementos de la producción, que recibirán mayores pedidos, y ésta es una medida para favorecer

el aumento de consumo.

REPERCUSIÓN SOCIAL

En el orden social—como dice muy bien la aclaración que con fecha 29 de mayo de 1961 hace la orden

del Ministerio de la Gobernación—no existe injerencia alguna en la jornada laboral, facultad que

corresponde en absoluto al Ministerio de Trabajo, y por tanto, nada hay de pérdida en el logro a que alude

la hoja que comentamos , del descanso del mediodía; y, por otra parte, existe un gran número de

trabajadores en la industria, comercio, burocracia, que han solicitado jornada continuada, para evitarse

doble desplazamiento en las grandes ciudades, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero que esto

supone.

Sí, tiene una repercusión social el nuevo horario, porque al permitir mayor número de horas de trabajo y

observar como principio el respeto más absoluto a la jomada laboral, forzosamente han de producirse

nuevos puestos de trabajo o retribuciones extraordinarias que. benefician al productor y, por ello, a la

economía general.

Pregunta.—Ha hablado usted de jornada intensiva o continuada. ¿Tendría la bondad de analizar estos dos

conceptos?

Respuesta.—Parece obvio señalar la diferencia que existe entre la jornada intensiva y la jornada continua.

La jornada, es única en toda su extensión de ocho horas y en ella están basadas la producción y el salario.

Esta jornada—que yo llamaría normal—puede ser continua o partida; según, convenga a los intereses de

las empresas y de sus trabajadores, y, por ello, cualquier combinación con el respeto absoluto al máximo

de las ocho horas, dentro de una retribución por este tiempo, es lo de desear en esta ocasión. Hay multitud

de ejemplos en los que se llega a un cómputo de horas semanales de trabajo, distribuidas a lo largo de los

seis días de labor; de nanera no totalmente regular, sino con el aumento en unos y disminución en otros,

lo que permite medio o un día de descanso dentro de la semana de trabajo, que produce siempre gran

satisfacción entre los que lo disfrutan. Además, la jornada intensiva puede suponer remedio para un

exceso de plantilla o remuneración insuficiente; y también, puede suponer un privilegio para quien la

percibiese sin justificación, y por ello, sería, en perjuicio de la economía del servició.

La jornada intensiva es de anormalidad. A mi juicio, solamente procede su implantación cuando existen

razones que lo justifiquen totalmente y sin pérdida del rendimiento en el trabajo, que en el caso del

comercio no es otro que el mayor volumen de ventas.

Pregunta.—¿Y cuáles pueden ser estas razones?

Respuesta.—Depende de diferentes circunstancias. Yo encontraría justificada una jornada intensiva, por

ejemplo, en caso de obras en las que es necesario disponer de un local libre de público el mayor número

de horas posible en el día, y esto justificaría plenamente una jornada intensiva, con reducción de las ocho

horas normales, sin pérdida de la retribución para el productor, que no tiene responsabilidad alguna en la

decisión de la empresa de realizar las obras indicadas, bien por voluntad o por otras causas ajenas,

siempre—naturalmente—que la naturaleza de las obras .permitiera este sistema provisionalmente.

El clima, rara vez puede ser causa plenamente justificada de ésta jornada. Existe identidad absoluta de

temperatura en muchas ciudades del mundo; ´en la misma linea. isoterma hay grandes capitales que no

sienten la necesidad de suspender el trabajo a mediodía, máxime cuando, al que menos afecta el problema

es al que está en un local que casi siempre permanece en ambiente más grato que la tempeartura del ex-

terior; tal vez, este fuera un caso de jornada continua, pero no de intensiva.

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PECULIARIDAD DEL TRABAJO EN EL COMERCIO

Por otra parte, encuentro más justificado el adoptar una jornada continua más .corta en trabajos distintos

al del comercio. En el comercio—salvo raras excepciones— el trabajo no es tan continuado como puede

serlo en la industria, Banca, Seguros, etc. El trabajo del comerciante es más variado y no. continuo; tiene

alicientes, como el trato con ´el comprador,, que, como toda relación humana normal, se suele .desarrollar

en un ambiente cordial y agradable, que mitiga en mucho el esfuerzo que todo trabajo representa, y, desde

luego, es mucho menor que el que supone el enfrentarse a solas con papeles y problcmas, siempre de

menos variedad que el de tener un interlocutor que, aunque trate del mismo objeto, lleva la faceta distinta

de la interpretación y deseo personal. ¿Qué duda cabe que un trabajo solitario de comprobación o

simplemente de clasificación es mucho más árido por su monotonía que el del trato directo con las

personas?

ESTÁN PENDIENTES NUMEROSAS RESOLUCIONES

Pregunta.—Creo, a través del informe obtenido en el comercio, que en realidad ha sido el único

estamento económico realmente modificado..

¿Qué opina usted, señor director?

Respuesta del director general de Comercio Interior.—Que, posiblemente, hasta el momento, si no, de

una manera absoluta, sea así, pero aún están pendientes un gran número de resoluciones por. parte de . la

autoridad gubernativa, lo que no permite hacer estas manifestaciones por lo que tienen de prematuras.

El comercio, vendedores y compradores, tiene influencia sobre un. volumen muy considerable de público.

Creo que, con el espectáculo, son la base de cualquier modificación en este orden, y vuelvo a dejar a un

lado a la industria y demás elementos de la producción, cuyo problema, al parecer, está resuelto, y aun lo

estaba con anterioridad a la orden ministerial.

El término de la jornada mercantil deja inactivos a vendedores y compradores; el de la del espectáculo

deja también a otro gran número de personas sin, un entretenimiento inmediato dentro de lo normal, que

ya no vacila en. entregarse al descanso. Si se quiere modificar la vida de trabajo hay que fundar cualquier

variación sobre estos dos puntos esenciales: la posibilidad de retirarse a descansar antes y no causar

perjuicio al espectáculo, teniendo entretenido al .público que .vende .y compra sin posibilidad de que

pueda disfrutar de una diversión honesta.

Creo que muy pronto las decisiones de la autoridad serán conocidas, y espero y deseo que lo sean en este;

sentido.

Pregunta.—Tengo entendido que usted fue el paladín de la vuelta al horario solar, v últimamente nada

ha dicho, sobre el particular. ¿Podría exponer su opinión del momento sobre el tema? Respuesta.—De

sobra conocida es mi opinión en este aspecto, y por,ello no considero prudente volver a hablar de la

cuestión, respetando así la. decisión de la superioridad.

LIBERTAD DENTRO DEL INTERÉS GENERAL

Pregunta.—¿Queda alguna idea general que exponer sobre el tema?

Respuesta.—Posiblemente, y como resumen, pudiéramos decir que ésta es otra faceta del reajuste

económico. Es un paso más hacia la libertad dentro del interés general.

El comercio vuelve despacio, pero sin pausa, a un libre juego de sus actividades; la competencia que esta

libertad lleva consigo,, también así se manifiesta: El comercio medio y el pequeño han de luchar en esta

competencia, como también han de luchar los grandes,. Unos y otros tienen ventajas a su favor. El trato

directo entre el comerciante individual .y su cliente no podrá ser ´nunca superado por las grandes

concentraciones comerciales; es otro procedimiento .distinto de .comercio, y creo que .hay sitio para

todos. La necesidad obligará al comerciante pequeño a organizarse mejor, a ofrecer mejor servicio:

tendrá que organizarse para muchos servicios en común, que de llevarlos individualmente resultarían

caros, quedándole un factor importantísimo, en el que no hay superación: la • especialidad. "En este

aspecto alcanzará metas a las que no puede llegar un gran establecimiento.

En muchas países—y no me gusta referirme al extranjero como ejemplo, aunque sí observarlos para sacar

consecuencias, como ellos las pueden sacar de nosotros—prácticamente no existe horario de comercio.

Por mi parte, y dentro de las normas dictadas por la superioridad, dejaría, que cada uno eligiera su

momento de trabajo, sin otro requisito que el colocar un letrero en su fachada, en sitio visible,

determinando con precisión las horas de servicio al público; por .respeto a éste, y para asegurar ante la

Inspección de Trabajo el cumplimiento de la jornada laboral. Con ello creo que se cumplen los dos fines

fundamentales : servicio a quien le mantiene y respeto del. derecho de los que trabajan.

 

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