La reforma del horario del comercio en Madrid  :   
 Al implantar la jornada continua serían empujadas las demás actividades hacia un horario más temprano. 
 ABC.    16/11/1958.  Página: 103-104. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

ABC. DOMINGO 16 DE NOVIEMBRE DE 1958.

LA REFORMA DEL HORARIO DEL COMERCIO EN MADRID

"AL IMPLANTAR LA JORNADA CONTINUA SERIAN EMPUJADAS LAS DEMÁS

ACTIVIDADES HACIA UN HORARIO MAS TEMPRANO"

Consideraciones finales de la Cámara Oficial de Comercio en torno al problema

Insertamos a continuación un resumen de las conclusiones finales recogidas en el estudio de la, Cámara

Oficial de Comercio de Madrid acerca de la reforma del horario del comercio, y cuya primera parte

dábamos en nuestro número de ayer:

"Dadas las condiciones actúales de Madrid, el horario vigente no parece básicamente desacertado. Las

rectificaciones podrían afectar al comercio de uso y vestido y de lujo, en el sentido de retrasar el cierre.

Sin embargo, es un hecho que existe un ambiente adverso al mantenimiento del horario actual, pues de

otro modo no se plantearía el problema. Este ambiente se concreta en tres posiciones:

a) Actitud de la dependencia, una parte de la cual se inclina a favor del horario continuo.

b) Aspiración de la clientela a disponer de un tiempo fuera de las horas de oficina para poder comprar,

aspiración que se extiende con igual legitimidad al propio personal del comercio (empresarios y

dependientes).

c) Por lo menos algunos sectores comerciales, especialmente del comercio del centro y quizá de las

pequeñas empresas familiares, desearían una prolongación del horario de. la tarde, para captar cierta clase

de clientela, o incluso un sistema de libertad o de atención horaria, que para aquellas últimas carece de

problema laboral.

Examinemos ahora, como cuestión más importante, la del horario continuo. Ante todo, comprobamos que

esta solución gana terreno en la conciencia pública. Es un indicio de que está cambiando la tónica general

de la sociedad española, y, en particular, de la madrileña.

Lo primero que debemos hacer es precisar algunos conceptos que parecen evidentes por sí mismos y no lo

son tanto. Así, conviene distinguir horario continuo del comercio de jornada continua del personal.

Teóricamente al menos, cabría que el co-toercip funcionase con un horario sin interrupción y el personal

no, a base, claro está, de un sistema de turnos que, en la práctica, resultaría complicado e improductivo; o

bien, que el comercio tuviese un horario de actividad en estricta coincidencia con el de personal (éste de

ocho horas). Por último, cabe un sistema de horario continuo del comercio y del personal con turnos para

éste (por ejemplo, el comercio estaría abierto durante doce horas, con dos turnos de personal, uno de ocho

horas y otro de cuatro).

Este tipo, de horario tiene el posible inconveniente de lesionar la productividad, al menos en ciertas

empresas, al tener que cubrir con un equipo de personal horas inactivas. Por lo tanto, es difícilmente

generalizable.

De estas varias hipótesis examinaremos con detalle la más sencilla: la del horario del comercio y jornada

del personal coincidentes en un soló tiempo. Esta fórmula debe ser considerada en dos supuestos: que

rigiese sólo para el comercio y que rigiese con carácter más generalizado, es decir, para gran parte o la

mayoría de las oficinas.

En el primer supuesto, encontramos una ventaja en el hecho de que este, horario permitiría al personal de

las oficinas efectuar compras a medio día mientras subsistiera la jornada actual. En cambio, presenta dos

desventajas en alternativa: "o bien tendría aue iniciarse el trabajo del comercio temprano y entonces se

dejaría a la ciudad sin comercios durante largas horas de la tarde; o bien se efectuaría la apertura muy

avanzada la mañana (por ejemplo, a las diez, para terminar a las dieciocho, o bien a las once para terminar

a las diecinueve) y entonces el personal no sé beneficiaría de las horas libres de la tarde; y el servicio

sería menos satisfactorio que actualmente, salvo la ventaja de la no simultaneidad de mediodía con las

oficinas.

OBSTÁCULOS QUE SE OPONEN A LA JORNADA CONTINUA

Esto significa que una modificación del horario del comercio en el sentido de implantar la jornada

continua, arrastraría a todas las demás actividades hacia un horario más temprano. Entre tanto, el horario

del comercio constituiría un hecho anómalo en el conjunto social, con posibles efectos desfavorables en

cuanto al rendimiento, en suma, respecto a las ventas y al aire general de la ciudad, privada de comercio

en sus horas más animadas de la tarde.

Por tanto, parece que el establecimiento de la jornada continua en el comercio debe ser contemplado en,

un cuadro de costumbres y de horario diferente del actual, para todas las actividades de la ciudad. Pero

graves obstáculos se oponen a tan radical cambio.

El medio natural en que Madrid se halla emplazado se caracteriza por un ,clima frío en invierno y tórrido

una parte del verano, especialmente los meses de julio y agosto. Desde el punto de vista del medio social,

se caracteriza Madrid, atendido el desarrollo y potencial económico del país, por una posición intermedia

entre los países de alto desarrollo de Europa occidental y los países de inferior desarrollo. Sin embargo,

prácticamente pudiera ser asimilado a otras naciones de Europa occidental, y particularmente a Italia, que

es a la que más se acerca. Como particularidades de Madrid, es preciso señalar su horario en retraso

respecto a otros países de Europa y América. Es notoria, por ejemplo, la costumbre de pasear y salir a la

calle en las últimas horas de la tarde" y muy especialmente en verano.

También es preciso tener en cuenta que Madrid es en la actualidad una capital de turismo, lo que tiene un

considerable reflejo en el comercio de artículos de lujo, típicos, recuerdos, etc. En principio, esto

aconsejaría un horario tardío en esta clase de negocios para dar las mayores facilidades al comprador

extranjero, qué es productor de divisas.

Si atendemos a estos rasgos peculiares dé Madrid, parece que el horario racional, desde el punto de vista

del rendimiento del comercio, tendería a prolongarse en las últimas horas de la tarde y especialmente en

verano. Así, el horario aconsejable sería similar al actual de jornada discontinua, con apertura más bien

tarde y cierre también, tarde, produciendo una no simultaneidad de una hora respecto al horario de las

oficinas."

 

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