Problemas económicos del momento     
 
 ABC.    17/02/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

PROBLEMAS ECONOMICOS DEL MOMENTO

Ya, son suficientemente hondos los problemas financieros del actual momento económico para que la

falta de información los agrave, unas veces por insinceridad de quienes los viven o plantean y otras por no

tener conocimiento de cuanto en leyes y decretos, dispone el Gobierno por sus órganos administrativos.

En estos días diversas informaciones particulares, han llegado a nosotros que deforman asuntos ya

tratados y dispuestos. Quizá uno de los más delicados en este orden es el modo de trabajar, que

paradójicamente parece que es distinto cuándo se trata, de hacerlo para el mercado interior o para el

exterior, la exportación. La calidad, el acabado "discutible", puede ser perdonado cuando el útil se emplea

interiormente en una época apretada, de es-fuerzo por responder a una demanda y a una necesidad; ahora,

cuando él mercado interior está abastecido o una economía más liberal se abre a la competencia, el

trabajo ha de ser distinto. España puede pensar ya en la exportación de sus máquinas herramientas,

intento con el que se daría impulso a fabricaciones tradicionales en determinadas provincias. El problema

a resolver es la financiación para fabricar esas máquinas y en general para enviar a los mercados

exteriores cuanto pueda ser enviado. Es preciso entonces obtener, garantías para que salgan en

condiciones de calidad y preció, porque de otra manera podría ser colocado nuestro excedente, pero no

tendría ulterior colocación, el producto español. Establecido por el Comite de largo y medio plazo el

crédito, el problema es, como apuntamos, el de la calidad para competir. A través de los". Bancos y del

Comité aludido se ha resuelto el modo de exportar productos metalúrgicos. El grave problema de la

financiación de las grandes empresas lo ha tratado el Gobierno al crear el sistema de prefinanciación que

garantiza la inversión en sus programas, en un plaao de desarrolló de dieciocho meses, para lo que sólo

necesitan que su banquero someta al Comité de plazo largo y medio la operación. Nuestras noticias son

que ya hay seis empresas de envergadura que han comenzado esta operación.

Dado el estado actual del mercado publico de valores no es fácil efectuar ampliaciones de capital.

Entonces se estudia el problema, los Bancos someten la operación al organismo pertinente y los efectos

pueden ser redes contables en el Banco de España, en esta línea especial y en el plazo de los dieciocho

meses. Si en ellos no se ha resuelto cuanto es apetecible se resuelva, es posible, entonces utilizar la

operación a medio plazo.

Se ha comentado también alegremente, que falta crédito naval, del que ya hablamos en otros momentos.

Por informaciones varias y directas, podemos afirmar que la afirmación no es verdadera y que en los días

del año que han transcurrido fe han otorgado 780 millones de pesetas. Cuando la dotación que autoriza la

ley sea absorbida, la utilización de los astilleros estará garantizada por diez años. Ha ocurrido que algunos

navieros contrataban con los astilleros sin recurrir al Crédito naval en principio. En el segundo

quinquenio previsto por la ley. se efectuará la modernización de los astilleros nacionales.

También se ha hablado con deformación evidente del crédito para ventas a plazos en .el interior. Tenemos

noticia dé que distintos Bancos del norte de la Península, algunos de otros puntos, están dispuestos a

darlos. En este caso la entidad solicita el crédito a su Banco y éste lo hace al Comité repetido. Y así se ha

co-menzado a trabajar desde final del año. El interés es del 5,25 por 100 en redescuento. En, estos

créditos el volumen es el que demande la necesidad, con cargo al Tesoro.

Por último se habló recientemente de la financiación de los "stoks" que, natural mente, en un régimen de

estabilización, no puede ser otorgada. Los problemas de mercado, el de producción y aun el de "stok" no

especulativo, son diferentes al de fac turación:

De estas cuestiones y de otras varias como Presupuestos, Reconstrucción, Vivienda, etc., es muy probable

que dentro de muy escasos días se tenga información directa emanada de la más alta autoridad en estas

cuestiones. Sin duda quedará todo perfectamente diáfano, aunque, repetimos, que basta la lectura detenida

de cuanto, hasta el momento se ha legislado, para que no puedan tenerse dudas en estos problemas que

podemos calificar como sustanciales para el normal desenvolvimiento de la industria que trabaja con un

sano criterio de su economía y de su esfuerzo.

 

< Volver