Autor: Rojas y Ordóñez, Eduardo de (CONDE DE MONTARCO). 
 ABC en París. 
 Periodistas españoles, en la OECE     
 
 ABC.    08/04/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

A B C en París

PERIODISTAS ESPAÑOLES, EN LA O.E.C.E.

París 7. (Crónica recibida por "Telex".) Por primera ves desde que existe la Organización Europea de

Cooperación Económica (O. E. C. E.), y amablemente invitados por ella, un grupo de periodistas,

representando a la Prensa española, venimos a su sede, en París, para conocer su estructura y escuchar las

explicaciones e informes que, con tacto y competencia, van dándonos, en sucesivas reuniones, los altos

cargos y los técnicos de la Organización.

La O. E. C. E. la componen los dieciocho países europeos que vienen siendo denominados como

occidentales, aunque los haya tan situados, a Oriente como Turquía. Pero con esta designación se evita

mencionar el telón de acero y decir que la O. E. C. E. está compuesta por los que nos hallamos del lado de

acá.

El acta de nacimiento de la O. E. C, E. tiene fecha 16 de abril de 1948, pero fué concebida en julio de

1947 por los ministros de Asuntos Exteriores de Francia e Inglaterra, señores Bidault y Bevin. Era la

respuesta al discurso pronunciado el 5 de junio por el secretario de Estado norteamericano, general

Marshall, que estaba destinado a levantar Europa del estado de postración económica en que la dejó la

guerra.

La recién nacida O. E. C. E. tenía como misión el distribuir las entregas del Plan Marshall. entre los 17

países que la formaban, así como establecer y ejecutar un programa común de enderezamiento de sus

economías, hasta llegar a un nivel de actividad que permitiera su expansión sin más necesidad de ayuda

exterior.

Para lograr este objetivo se consideró conveniente practicar entre los 17 una estrecha cooperación en sus

relaciones económicas mutuas.Cada país se comprometía individualmente a desarrollar su producción

nacional y estabilizar su moneda, a equilibrar sus finanzas y a emplear al máximo, su mano de obra

disponible. En el plano de la cooperación, los 17 países europeos deberían establecer, con la frecuencia

necesaria, programas generales comunes, desarrollar sus intercambios, establecer un régimen de pagos

multilateral.

La O. E. C. E., en estos doce años, ha cumplido su misión de modo brillante, y puede decirse que gracias

a ella, en gran parte, casi todos los países europeos occidentales pudieron recuperar, y aun superar, como

en el caso de Alemania, su situación económica anterior a la guerra. No sólo dejaron de necesitar la ayuda

que les prestaban los Estados Unidos, sino que ahora se trata de que colaboren con éstos generosamente

en la ayuda a los países poco desarrollados, de otros continentes. Pero si en este terreno la O. E. C. E. se

apuntó un triunfo indiscutible, también Europa tiene que reconocer que el éxito cooperativo logrado dio

buena moral a los partidarios de la unidad europea, empujándoles a un Intento más ambicioso de crear un

gran mercado europeo común, con instituciones supranacionales, en el que se armonizaran los distintos

aspectos de la producción, comerciales, aduaneros, fiscales, monetarios, laborales, etc...

La Comunidad Económica del Carbón y del Acero (C. E. C. A.), y el llamado Mercado Común han sido

posibles en virtud de los resultados favorables obtenidos por la O. E. C. E.

España se incorporó, recientemente, con el número 18. En consecuencia, no llegó a tiempo para participar

en el reparto de los dólares del Plan Marshall, y sólo obtuvo una reconfortante ayuda al incorporarse el

año pasado, para poder cumplir los inmediatos compromisos a que se obligaba, como lo eran la

estabilización de la moneda, el equilibrio de las finanzas, la liberalización de intercambios comerciales, la

multilateralidad de pagos. Poco tiempo va a permanecer España en la O. E. C. E. Justo el suficiente para

que los españoles la conozcan desde dentro, pues en enero pasado, los Estados Unidos y el Canadá

decidieron tomar parte, activa en la organización, donde sólo estaban como observadores, proponiendo

Mr. Dillon, secretario de Estado norteamericano, que se estudiara una reorganización de la O. E.C.E.,

puesto que se habían cumplido los objetivos señalados, y otros nuevos esperaban. Se designaron cuatro

técnicos (sir Paul Gore Booth y los señores Bernard Clappier, Randolph Burgess y Xenophon Zokotas),

llamados "los cuatro sabios", para redactar una propuesta que será sometida a los veinte países en el mes

de mayo probablemente. Como es natural, el nombre de Organización Europea de Cooperación

Económica ha de desaparecer forzosamente, ya que entran dos países extraeuropeos. Por lo demás,

parecer ser que el nuevo organismo se orientará más hacia la, ayuda económica exterior que a la interior

europea, que para las decisiones el procedimiento a seguir será.como el actual de la O. E. C. E., o sea, por

recomendaciones a los Gobiernos miembros, que se marcará más la tendencia de los intercambios

comerciales y monetarios, sin discriminaciones perjudiciales para la zona del dólar, que se otorgará gran

interés, en la nueva organización a la política económica de coyuntura, y que el Mercado Común podrá

seguir afianzándose si entre los "seis" no surgen disputas.— Conde DE MONTARCO.

Invitado por el jefe de Prensa de la O. E. C. E., señor Donald Mallet, ha llegado a París un grupo de

periodistas españoles que han sido recibidos por el jefe de la Misión española ante la Organización

Europea de Cooperación Económica, D. José Núñez Iglesias. Este departió con los representantes de la

Prensa y Televisión españolas durante más de dos horas. y les obsequió con un almuerzo.

Por la tarde, los periodistas españoles asistieron, en la sede de la O. E. C. E., el castillo de la Muette, a

una conferencia que sobre el plan de estabilización pronunció el señor Raymond Bertrand, quien aclaró

cuantos temas sugirieron. Integran el grupo de periodistas españoles D. Trinidad Nieto, de "Pueblo": D..

Ismael Medina, de "Arriba"; el conde de Montarco. de A B C: D. Justo Iriondo, de "Actualidad

Económica Española"; D. José Antonio Villalobos, de "Ya"; D. Fabián Estapé, de "La Vanguardia"; D.

Félix San José, de "El Economista", y D. Carlos Manzano, de la Oficina de Información Diplomática.

 

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