Se han producido cambios que empequeñecen las diferencias pasadas entre España y el Reino Unido, al ser comparadas con lo que nos une     
 
 ABC.    20/04/1960.  Página: 47-51. Páginas: 5. Párrafos: 39. 

SE HAN PRODUCIDO CAMBIOS QUE EMPEQUEÑECEN LAS DIFERENCIAS PASADAS ENTRE

ESPAÑA Y EL REINO UNIDO,AL SER COMPARADAS CON LO QUE NOS UNE

"ES DE IMPORTANCIA PARANUESTRAS RELACIONES QUE LOS BRITANICOS

PROCUREMOS VER LOS ACONTECIMIENTOS DE LOS AÑOS TREINTA A TRAVES DEL

PRISMA ESPAÑOL «Y QUE USTEDES TRATEN DE COMPRENDER LO QUE LA AMENAZA

NAZI Y FASCISTA REPRESENTO PARA AQUELLA GENERACION INGLESA

(Palabras del embajador de Inglaterra en el almuerzo ofrecido por la Cámara de Comercio Británica)

LOS MINISTROS ESPAÑOLES DE COMERCIO Y SECRETARIO GENERAL DEL

MOVIMIENTO TAMBIEN SUBRAYARON EL VALOR INSOSPECHADO DE LAS RELACIONES

HUMANAS ENTRE LOS PUEBLOS

La Cámara de Comercio británica en Madrid ofreció ayer un almuerzo en honor de la Misión sindical

española que saldrá de Madrid el próximo domingo con dirección al Reino Unido, con objeto de

conseguir un aumento del comercio anglo-español. Con el embajador, Sir.Ivo Mallet ocuparon la

presidencia del acto los ministros de Comercio, don Alberto Ullastres,y secretario general del

Movimiento,don José Solís Ruiz; subsecretario de Industria;señor Suárez; director general de Comercio

Exterior, señor López Bravo; vicesecretario de Ordenación Económica don Mariano. Rojas; gerente del

Instituto Nacional de Industria; don José Sirvent; secretario gene-ral de la Organización Sindical, señor

Arjona,: Mr. J. G. Hopkins, conde de Albis, Mr. C. Hopees;R. H. Keith, marqués de Aledo. Mr.

A.Goodenr Mr. F. Witty, Mr..Fówler, Mr. B. Stephens. don Antonio Robert, la directiva de la Cámara de

Comercio, alto personal de la Embajada britá-nica y los miembros de la Misión sindical española que irán

a Inglaterra.

Discurso de Sir Ivo Mallet

HACIA EL FOMENTO DEL COMERCIO HISPANO-BRITANICO

A la hora del café el embajador de Inglaterra en Madrid ,Sir Ivo Mallet pronunció el siguiente interesante

discurso: ´"Excelentísimos señores,señores: La Cámara de Comercio Británica para España me ha hecho

el honor de pedirme que presida esta distinguida concurrencia. Agradezco a la Cámara su generosa y

amistosa hospitalidad.He tenido la fortuna de haber sido agasajado por ella en varias ocasiones no sólo en

Madrid, sino en Barcelona y en Valencia también, durante los últimos cinco años y con verdadero gusto y

satisfacción recuerdo aquellas reuniones. Este almuerzo de hoy es, para mí, el más significativo de todos,

porque es el último que presido como presidente honorario de la Cámara,, puesto que he estimado y he

valorado mucho. Me ha sido muy grato e1 estar ligado al valioso trabajo de los centros de Madrid y

Barcelona de la Cámara de Comercio, y estas dos entidades tienen mis calurosos buenos deseos para sus

futuros éxitos y prosperidad.La iniciativa y el impulso de la Cámara, la manera generosa en que sus

miembros y los consejeros honorarios españoles, en Madrid y Barcelona ofrecen su tiempo para fomentar

el comercio anglo-español han sido de gran valor.Estos servicios se necesitan ahora más que nunca en las

cambiantes circunstancias que están, ahora abriendo un horizonte más amplio a nuestros ex-portadores, si

bien en condiciones de más competencia.Todos esperamos que estos cambios proporcionarán una

intensificación del comercio en ambas direcciones.

La presencia aquí de tan importante in-vitado como es D. José Solís Ruiz ministro secretario general del

Movimiento,es particularmente adecuada y bien acogida. Nos place especialmente tenerle aquí con

nosotros, pues entre sus muy variadas e indispensables funciones,la Organización Sindical española, que

él dirige se interesa como la Cámara de Comercio, por el des-arrollo de las relaciones comerciales de

España con el exterior.Me es, por lo tanto, especialmente grato el que el Sr.Solís, como principal

inspirador de estas actividades haya podido asistir a este almuerzo, que la Cámara de Comercio ha

organizado con motivo de la próxima partida de España de la importante Delegación que, dirigida por D.

Mariano Rojas, parte para la Gran Bretaña el próximo día. 24, por invitación de la Federación de

Industrias Británicas.

IMPORTANCIA DE LA VISITA DE LA DELEGACION ESPAÑOLA

Esta Delegación va a visitar mi país con el principal objeto de aumentar el comercio angloespañol.Espero

mucho de esta visita y confío que será la primera de muchas otras que sé celebren reciprocamente en el

porvenir, y estoy seguro de que es-tos contactos y conversaciones producirán fructíferos resultados. Con

gran satisfacción, pues, y en nombre de la Cámara de Comercio, que ostenta la representación oficial de

la Federación de Industrias Bri-tánicas, aquí en España, doy la bienvenida al Sr.Rojas y a los demás

miembros de la Delegación:La Cámara se complace en expresarles sus más cálidos votos, como así los

míos,por el éxito de su misión. Pueden ustedes tener la seguridad de que cuentan con la cooperación de la

Embajada y de 1a Cámara en el más amplio sentido, práctico.

Es especialmente grato y satisfactorio que tengamos hoy como invitado a D. Alberto Ullastres, ministro

de Comercio, que es uno de los principales responsables de la aplicación de las medidas de liberalización

y estabilización que están transformando la economía de España, de una de controles de autosuficiencia,

en otra, cuyas puertas se abren a una más plena integración con los otros miembros de la O.E.C.E.Este

proceso,que todos saludamos tan calurosamente,permitirá a España ocupar su puesto en la Europa

occidental y aumentará y fortalecerá los lazos de beneficioso comercio y negocio mutuos que la ligan a

Gran Bretaña y a otros asociados a la Organización Europea de Cooperación Eco-nómica. Prodúceme,

pues especial satisfacción y un gran placer dar la bienvenida al Sr. Ullastres en este acto, y expresarle, así

como a sus colegas del Gobierno español y en nombre de la Cámara de Comercio Británica, nuestros

sinceros buenos deseos por que sea completada felizmente la vital tarea que se han impuesto,también

deseo expresar nuestra más cálida felicitación por el progreso tan venturoso y alentador que ha sido

logrado hasta ahora.

Deseo expresar la satisfacción que nos produce la presencia aquí hoy de D.Pedro Gual Villalbí.Ya saben

ustedes que don Pedro es miembro del consejo asesor de nuestro Centro de Barcelona; la Cámara se

enorgullece de esta colaboración de quien ostenta cargos tan elevados y de tanta importancia como los

.que él ocupa de ministro presidente del Consejo de Economía Nacional y encargado del Ministerio de la

vivienda.

Quiero también dar calurosa,. acogida a los otros distinguidos invitados de los Ministerios de Asuntos

Exteriores, y de Industria y comercio; de la Organización Sindical y de la Prensa,que también se

encuentran hoy aquí,y decirles cuánto place su presencia a la Cámara de Comercio y a mí.

EL PAIS QUE MAS PRODUCTOS ESPAÑOLES COMPRA

Cunplida la agradable tarea de dar la bienvenida a nuestros distinguidos invitados, como presidente de

esta reunión en circunstancias normales, ahora debería yo sentarme y cederles el campo.Quisiera, sin

embargo,pedir su indulgencia, puesto que esta es la última oportunidad que tendré de dirigirme a ustedes

antes de abandonar España. En primer lugar, pues,deseo hacer observar la importancia que atribuyo a la

visita de la Delegación española a Londres.No sólo por las condiciones,ya distintas, en las cuales será

realizado nuestro comercio con España en el porvenir, como resultado de las medidas de liberalización y

"globalización" que ha emprendido el Gobierno español, sino también por la forma en que las

exportaciones británicas a España han estado declinando durante los dos últimos años. Probablemente

para muchos de ustedes las cifras no son desconocidas, pero nada se pierde con decir nuevamente

que,según las estadísticas del Reino Uñido,nuestras ventas totales a España descendieron de 32,3 millones

de libras esterlinas en 1957, a. 25,3 millones en 1959; es decir,una reducción de 21,6 por 100. Durante

este mismo período de tiempo el descenso en el valor de nuestro más importante capítulo de exportación,

artículos manufacturados, fué aún mayor, es decir, 23,6 por 100.Las cifras de los dos primeros meses de

este año no muestran mejora alguna en esta tendencia. Bienes cierto que debido a las dificultades creadas

por 1a situación económica de España antes de su ingreso pleno en la O.E.C.E. también perdieron terreno

las exportaciones de otros países durante el período de tiempo al cual me vengo refiriendo,pero uno,por lo

menos, de nuestros principales competidores ha .mejorado su posición en el mercado español durante el

pasado año, a pesar de las dificultades citadas. En cuanto se refiere a exportaciones españolas, el mercado

del Reino Unido se halla totalmente libre: el Reino Unido continua siendo el país que más productos

españoles ,compra desde hace muchos años y el más constante mercado.El valor medio de las

exportaciones españolas al Reino Unido se ha mantenido bien en un nivel de 50 millones de libras

anuales. Este es un motivo más por lo que no debemos permitir que nuestra participación en las

importaciones españolas sea mermada por nuestros competidores.

OPORTUNIDAD PARA FABRICANTES Y EXPORTADORES BRITANICOS

Si bien es cierto que España necesita-rá tiempo para ajustar su economía al ritmo de la competencia

exterior no es menos cierto que ya ha recorrido un largo trecho en el camino que conduce del

bilateralismo a la liberalización.Por esta razón me agrada sobremanera el que la Cámara; de Comercio

haya dado reciente-mente pasos para atraer la atención de los fabricantes, y exportadores británicos sobre

la nueva situación y nuevas oportunidades que ofrece el mercado español, según hace constar en el

folleto, que ha publicado y distribuído con el nombre de "Business Opportunities in Spain". Aplaudo está

iniciativa, porque únicamente estimulando el interés de nuestros fabricantes y nuestros exportadores, y

apremiándoles también para que estudien las posibilidades que se les ofrecen,es como nuestro comercio

con, España puede ser aumentado.Hay que hacerles comprender que, aparte de la muy limitada

proporción de aquellas exportaciones nuestras que ahora se encuentran sometidas a cupos fijos bilaterales

tendrán ahora que competir en el mercado libre para alcanzar una parte del sector liberalizado de las

importaciones de España y para lograr una parte de los cupos globales que el Ministerio de Comercio

abrirá en este año.Los importadores españoles se hallan ahora en situación de obtener la mayoría de las

mercancías que necesitan del país que prefieran. Por lo tanto,hay que hacer recordar a los abastecedores

británicos el que deben dedicar una cuidadosa atención a los precios, fechas de entrega y formas de pago

para asegurarse de que sus ofertas entran plenamente en la competencia. Deben actuar con gran rapidez

tan pronto se presenten las oportunidades, y deben atender las necesidades de sus clientes de la manera

más completa y comprensiva, enviando repuestos y piezas de recambio, y asegurándose de que existan las

debidas facilidades para el mantenimiento de los vehículos y maquinarias que venden aquí. Estoy segura

de que la próxima visita de la delegación española al Reino Unido también servirá en gran medida para

estimular el interés por las nuevas oportunidades que España ofrece, así como para que la Gran. Bretaña

se dé mejor cuenta de la calidad y variedad de las exportaciones españolas propias.

NECESIDAD DE UN PUENTE ENTRE "LOS SEIS ´´ Y "LOS SIETE"

La intensificación del comercio entre los países del mundo libre hace aumentar su prosperidad, eleva su

nivel de vida y les fortalece contra la amenaza del comunismo. Por esto es por lo que varios países de la

Europa Occidental ya se han unido en grupos para eliminar barrenas aduaneras y de este modo aumentar

el comercio entre ellos; por eso ha sido creado el Mercado Común por los seis países que lo componen, y

por eso, también, ha sido creada la Asociación Europea de Comercio Libre (la E. F. T. A.) por siete

países, entre los cuales figura el mío, al encontrarse con las obligaciones e implicaciones políticas del

Mercado Común resultan incompatibles con las circunstancias particulares de cada uno. He aquí por qué

mi Gobierno y los Gobiernos de los otros miembros de la E. F. T. A. tienen tan gran deseo de que ambos

grupos se fusionen en uno para evitar así la división económica de Europa, lo cual puede, a su vez,

ocasionar una muy grave división política de Europa. Aunque acogemos con satisfacción la evolución

política que representa el grupo de los "seis" nos damos cuenta de que, a la larga, la solución comercial

habrá de ser un solo Mercado en Europa, dentro del cual todos los países de la O. E. C. E, )puedan

comerciar con la más amplia libertad. Esto es factible si se tiende un puente entre los Seis y los Siete, y se

atrae a los restantes países de la O. E: C. E., por ejemplo España, que tienen problemas propios

especiales."

Y ahora, si me permiten poner a prueba su paciencia continuando este discurso, desearía referirme a las

relaciones, políticas anglo-españolas. Pláceme decir que es-tas han mejorado muchísimo durante los

últimos años, y ello 1o atribuyo principalmente al creciente reconocimiento de ambos Gobiernos de que

los dos países están llamados a representar sus respectivos papeles en la nueva Europa. Si la civilización

occidental ha de subsistir y las tentativas comunistaspor dominar a los países menos desarrollados han de

ser desarticuladas, nos corresponde demostrar que gozamos de un mejor modo de vida que e1 del

comunismo. No podemos permitimos el ir a la zaga de los comunistas si lo que nos proponemos es

ganarnos a los países no ligados a uno u otro bando. No basta con demostrar que nuestra civilización

disfruta de mayores comodidades de un mayor número de lavadoras mecánicas, mayor recreo y más

automóviles. Hemos de combatir además a la ideología comunista; es decir, su ateísmo, su materialismo,

y el sometimiento del individuo al control del Estado. Para este fin, se impone el que el Occidente

demuestre, de una manera clara, su dedicación a los valores principales de su civilización, que son el

Cristianismo,e1 imperio de la ley y el derecho del ser humano a desarrollar su personalidad propia.

España tiene una especial aportación que hacer para esta empresa.Nadie afir-maría que Don Quijote era

un hombre enteramente razonable.Nadie pretendería, viendo las cosas con frialdad a la luz de las

respectivas situaciones militares, que las heroicas gestas de Sagunto de Numancia, de Gerona y aun del

Alcázar fueran inspiradas por consideraciones puramente mundanas. Los ingleses—creo que se puede

decir—, los ingleses también hemos te-nido nuestros, momentos de ceguera ante hechos mundanos, en las

ocasiones en que nos hemos negado a admitir lo inevitable de una derrota. Nos hallamos, pues, en

situación de reconocer el valor extraordinario que representa, el espíritu español en un mundo que, en

grado creciente, está siendo dominado por consideraciones puramente materiales.

Apenas es necesario el que me refiera aquí a la parte que España ha desempeñado en defensa del

Cristianismo ni a la aportación que este país ha hecho al estudio del Derecho Internacional, pero quisiera

decir algo en cuanto, a los derechos del hombre. Es en este punto donde mejor podemos atacar al

totalitarismo soviético y hacer rebotar sus acusaciones de colonialismo y explotación. Este derecho del

hombre para desarrollar su propia personalidad, dimana del concepto cristiano de lo que es el ser humano.

Si no me equivoco, fue el historiador inglés, Lord Acton, quien afirmó que existían doscientas maneras de

definir la libertad. Ignoro cuántas definiciones tiene la democracia, pero voy a atreverme a intentar acuñar

una más. A mi modo de ver, la democracia no es meramente cuestión de qué poderes puede disfrutar un

Parlamento o de qué manera puede ser legido; es cuestión de hallar un procedimiento mediante el cual el

individuo pueda desarrollar su propia personalidad de la mejor manera, en países distintos, con historia

distinta, y distintos grados de desarrollo económico o político".

UN CONCEPTO ESTRECHO DE LA DEMOCRACIA

En este sentido, la democracia es parte esencial de la herencia europea, que hemos de mantener y

desarrollar si no queremos que prevalezcan las ideas totalitarias.

Hay determinadas personas en mi país y en otros países que adoptan, tal vez, un concepto más bien

estrecho de la democracia, que vinculan con ciertas formas específicas, y consideran sus normas como de

carácter absoluto, que han de ser aplicadas no importa cuáles sean las condiciones o situaciones

existentes. Es precisamente de estas personas de donde arranca gran parte de la crítica que de vez en

cuando, perturba las relaciones entre España y otros determinados países.

Cuándo yo vine a Madrid, hace más de cinco años, las relaciones anglo-españolas eran menos amistosas.

Al estudiar las pausas recibí la impresión de que nuestra larga historia de guerras y de diferencias co-

loniales y religiosas había dejado tal huella en, nuestras respectivas características nacionales, que las

posibilidades de que nuestros dos pueblos convivieran en amistad y armonía´ eran escasas. Ahora creo —

y deseo pensar—que entonces fui demasiado pesimista. Ya no creo que debiéramos echar la culpa de

nuestras diferencias a Felipe no a Enrique VIII, a la Inquisición, a Drake o a Cromwell. No creo hoy que

nuestras guerras pasadas y nuestras diferencias tengan que interponerse para siempre entre nosotros en

mayor medida que se interponen entre España y Francia o Francia y Alemania. Sí, creo que nuestras

diferencias tuvieron un origen más reciente y arrancan principalmente de las distintas consideraciones con

que apreciamos los acontecimientos de los años treinta, y al no comprender, cada uno de nosotros, la

manera en que aquellos acontecimientos aparecían ante los ojos del otro.

Creo que no me equivoco si pienso que lo que más impresionó a ustedes, los; españoles, en aquellos años

fue, primero, la creciente desintegración del Estado en que la libertad daba paso a la anarquía, y,

posteriormente, la lucha, desesperada para impedir la caída de España bajo la dominación comunista. Se

encontraron ustedes frente a frente con la amenaza del comunismo en sus propias ciudades, en sus propias

casas. Para nosotros, la amenaza no era el Comunismo—que se hallaba lejos, en Rusia, donde Stalin se

encontraba ocupado con la decapitación de sus generales.Para nosotros la amenaza era la sombra de la

agresión y la dictadura nazi y fascista. Hitler y Mussolini eran peligros muy próximos y potentes, y el

hecho de que les ayudaban a ustedes en su guerra civil nos dio la impresión de que se identificaba al

Movimiento con el fascismo.

COMPRENSIÓN MUTUA Y TOLERANCIA

Es de importancia para las relaciones anglo-españolas el que nosotros, los británicos, procuremos ver los

acontecimientos de aquellos años a través del prisma español, y que ustedes traten de comprender lo que

la amenaza nazi y fascista representó para la generación inglesa de los años treinta. Entiéndase además

que durante nuestra guerra, determinados discursos y actitudes parecían confirmar el concepto que nos

habíamos formado de la nueva España, y no dimos la consideración debida al hecho de que, aunque las

divisiones de Hitler se hallaban en el Pirineo, no se permitió a los nazis entraren España, y España,

además, no se unió a la guerra contra nosotros. Tampoco nos hemos dado plena cuenta de cuál sería la

suerte de Europa hoy si les comunistas hubieran ganado el control de España en 1939.

Hemos de reconocer hoy día que se han producido cambios en la potencia mundial que empequeñecen

nuestras diferencias pasadas al ser comparadas, con lo que nos une. .Cómo decía el diario

"Informaciones" últimamente, nuestras pasadas diferencias no deben ser "impedimento para que se

sobreponga la buena voluntad y el deseo de una amistad que es consecuencia de idéntico destino dentro

de una misma civilización". Tenemos que recordar que si hemos de vivir juntos nuestra conducta no

podrá dejar de afectarla nuestros vecinos, ya que los pueblos tienen que ejercitar entre sí la tolerancia, que

es base de la democracia.

Se acusa con frecuencia a mi país de oponerse a la unificación de Europa. Esta acusación, como la

"leyenda negra", está pasada de moda. Puede que después de la guerra mundial nos sintiéramos

indebidamente pesimistas en cuanto a las posibilidades de Europa para recuperarse, y exageráramos el

peligro de una retirada de los Estados Unidos, de Europa. Pero acusarnos hoy de intentar mantener a

Europa dividida, es como si se enfocara el objetivo de la política internacional con anteojos de los siglos

XVI, XVII y XIX. Es confundir la dominación del continente por un Napoleón o un Hitler con la

unificación libre que buscamos hoy. Durante esos siglos Europa era el mundo, y la potencia que dominara

a Europa dominaba al mundo.

, Hoy día Europa está dividida en dos por el telón de acero". La Europa Occidental es, en la actualidad,

sólo un pequeño grupo de países desunidos, difícilmente sujetándose al borde de una masa de tierra que

esta dominada por el comunismo.: Sería una locura suponer que la Gran Bretaña quiera dividir aún más

este trozo de Europa o debilitarlo, separándose de él con barreras físicas o económicas. Al contrario,

nuestra política en la Gran Bretaña hoy día es evitar divisiones económicas que conduzcan a la división

política de la Europa Occidental. Europa ha de ser una Europa unida para que pueda hacer oír su voz. Yo

creo que nuestros dos Gobiernos reconocen hoy que Europa tendrá que vencer sus celos y rivalidades

para que se puedan mantener en el mundo los valores eternos: el cristianismo, el imperio de la ley y los

derechos del individuo.

Levanto mi copa por la prosperidad de la Cámara de Comercio y el desarrollo de nuestras relaciones

comerciales."

Intervención del Sr. Solís

Terminado el discurso del embajador británico, que fue subrayado con grandes aplausos por parte de la

concurrencia, se levantó a hablar el ministro secretario general del Movimiento, Sr. Solís, quien tras de

agradecer las palabras que le había dedicado ,sir Ivo Mallet, dijo que no hay nada como el contacto

personal para conseguir una buena inteligencia mutua. Él reencuentro de los amigos tiene un valor

insospechado en las relaciones de los pueblos,Sir Ivo Mallet, embajador en España durante cinco años y

medio, deja aquí grandes recuerdos, y una considerable estimación, porque ha sido un digno representante

de aquel país y un gran amigo de España. Por tanto, no es de extrañar que cuente en nuestro país con

tantas amistades. Ha planteado aquí los problemas económicos y de moneda, y coincidimos con él en que

el momento es propicio para intensificar las relaciones entre los dos pueblos. Estimándolo así, España no

quiere en modo alguno alejarse de Europa. Por eso preconizamos siempre los contactos personales. Por lo

que respecta concretamente al Reino Unido, hay muchos productos en aquel país, más que productos,

equipos, que a nosotros nos interesan grandemente. Y nosotros, por otra parte, podemos ofrecer productos

agrícolas que con-vienen a aquel país. Por ello insisto en la eficacia de los contactos humanos, y si a pesar

de eso no se logra lo que es nuestro deseo, habrá que decir que es por culpa de unos y otros. Recuerde el

señor Solís que el año pasado, en una reunión celebrada en París, en la que se trataban igualmente temas

económicos, él habló con los representantes de Inglaterra en análogos términos a como lo hacía hoy. El

peligro para Europa no es precisamente el comunismo, sino la desunión de los europeos frente a aquella

ideología. Por eso es imprescindible que Europa se halle unida en todo momento para hacer frente a las

embestidas del comunismo, que utiliza todos los caminos, para abrir brecha en el seno de la comunidad

cristiana.

Pasó a referirse el ministro a la guerra civil española, y negó el calificativo de guerra civil. España luchó

contra el comunismo, y si bien es cierto, como ha dicho el embajador, que unos países nos ayudaron y

otros no, éso no significa que nosotros estuviéramos identificados con la ideología de esos países que nos

prestaron ayuda en aquellos, momentos, ni que estuviéramos en contra de los que no nos prestaron ningún

auxilio. En aquella lucha, agregó el Sr. Solis, defendimos la independencia de España, y al lograr la

victoria, fue administrada para todos, sin que hubiera vencedores ni vencidos.

Luego, el Sr. Solís subrayó la colaboración de las organizaciones sindicales con la Cámara de Comercio

británica, y expresó la seguridad de que un entendimiento absoluto llevará por buenos cauces las

relaciones entre los dos países para bien de todos.

Por último dedicó unas expresivas palabras, de despedida a Sir Ivo Mallet y el sentimiento que le

producía la marcha de un gran amigo de España, aunque le consideraría siempre como un excelente

embajador en su propio país.

Fue largamente aplaudido.

Discurso del Sr. Ullastres

Habló a continuación el ministro de Comercio, D. Alberto Ullastres, que tributa efusivas frases de

despedida a Sir Ivo Mallet, que deja—dijo—una estela de afectos y simpatía en nuestro país, porque ha

sido el mejor de los representantes, el verdadero "gentleman" con quien se podía entender siempre. Por

eso, expreso aquí mi profundo sentimiento por que este gran caballero y amigo abandone su puesto

diplomático, ya que su ausencia constituye un verdadero dolor para todos nosotros.

La gente—agregó el ministro de Comercio—no se explica cómo siendo- esto así abandona España sir Ivo

Mallet, pero yo tengo que deciros, porque acaba de comunicármelo, que va a retirarse a la Vida privada, a

sus propias fincas, en las que se consagrará al descanso. Su ausencia nos producirá verdadera nostalgia."

Anunció que su Ministerio, estudiará conjuntamente con la Cámara de Comercio las razones de la

reciente merma de las exportaciones británicas a España buscando el remedio adecuado. "Un incremento

de las inversiones británicas en España—añadió—se traduciría en un aumento de compras españolas en

Inglaterra, y tal vez seria cuestión de dar facilidades de crédito, más bien que de precios, a los

movimientos del comercio con España."

El ministro terminó su discurso haciendo constar otra vez sus sentimientos por la marcha del embajador,

pero exprésanos su convencimiento de que las relaciones entre España e Inglaterra mejorarán

considerablemente, como han venido mejorando estos últimos tiempos por la: mutua comprensión de sus

Gobiernos y por la necesidad de que ambos miren el futuro con el mejor espíritu para hacer frente a

cuantas contingencias puedan presentarse a la Europa capaz de mantener en el mundo los valores eternos

a los que aludía sir Ivo Mallet.

Las palabras finales del señor Ullastres fueron acogidas con grandes aplausos.

Terminado el acto, el embajador, abrazó efusivamente a los dos miembros del Gobierno español.

 

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