Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Suplicatorios sobre Letamendia y Monzon. 
 El pleno del congreso dejo en suspenso la decision final     
 
 ABC.    10/10/1979.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

ABC. MIÉRCOLES. 10 DE OCTUBRE DE 1979. PAG. 4.

NACIONAL

SUPLICATORIOS SOBRE LETAMENDIA Y MONZÓN

EL PLENO DEL CONGRESO DEJO EN SUSPENSO LA DECISIÓN FINAL

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) La concesión de la autorización

para procesar a los diputados de Herri Batasuna señores Leta-mendia y Monzón, ha quedado en suspenso

por parte del Pleno del Congreso de los Diputados en la sesión plenaria celebrada ayer tarde, a puerta

cerrada.

Acordó pedir al Tribunal Supremo nuevos datos «sobre las actuaciones judiciales en trámite»

El orden del día de este Pleno comprende más de treinta temas, pero la atención general estaba centrada

en el primero: «Dictamen de la Comisión de Suplicatorios» (sesión secreta).

Y no por lo que pudiera estar pasando dentro, que prácticamente era, desde hace días, un secreto a voces,

sino porque basta que algo se prohiba pera que se Incremente la expectación.

A las cinco menos cuarto los altavoces de tos pasillos llamaron a los diputados para que ocuparan sus

escaños. Inmediatamente se cerraron las puertas y a los periodistas no se nos permitió ni permanecer en

los pasillos, ni siquiera acercarnos al guardarropa a dejar la gabardina «empa-padita» de lluvia...

Poco antes de las seis de la tarde un diputado socialista salió del hemiciclo. Acudimos a preguntarle si el

debate había terminado:

—No, aún no. Lo que pasa es que está hablando Sagaseta y me ha • revuelto las tripas...

Poco después, a las seis y ocho minutos «e abrieron las puertas del hemiciclo y los diputados salieron

disparados hacia el bar. Había terminado la «sesión a puerta cerrada y quedaban cinco minutos de

descanso para tomar un café antes de entrar en el orden del día...

La sesión «secreta» se hizo «pública», porque todos los parlamentarios contaron ampliamente sus

impresiones. Que, en definitiva, pueden resumirse en lo que ya se ha dicho estos días: e: Pleno, y más

especialmente los dos partidos mayoritarios, aunque con matices distintos, no tenían Interés en conceder

el suplicatorio. Más claro: no desean que los señores Letamendía y Monzón sean procesados y,

seguramente, encarcelados en vísperas del referéndum sobre el Estatuto vasco, porque el hecho sólo

acarrearía más disturbios y más complicaciones.. En semejante disyuntiva, los socialistas entendían —

según nos fue comentado a la salida— que había que decir que no por ahora y después ya veremos,

mientras UCD sostenía que sería conveniente .conseguir una ampliación de datos.

Resultado: por el momento los señores Letamendía y Monzón no serán procesados, salvo que el Tribunal

Supremo interprete en un sentido lato el contenido del apartado sexto del artículo 18 del reglamento del

Congreso de los Diputados, que dice:

«El suplicatorio se entenderá concedido si la Cámara no se hubiese pronunciado sobre el mismo en el

plazo de sesenta días naturales computados durante el periodo de sesiones, a partir del día siguiente al del

recibo del suplicatorio.»

¿Qué se entiende por pronunciarse? ¿Decir abiertamente «sí» o «no»? Dejar en suspenso la decisión final,

¿es un pronunciamiento en sentido riguroso?

Porque eso es lo que ha ocurrido ayer, que el Pleno no ha dicho ni «sí» ni «no». Ha aprobado —con 27

votos en contra— el dictamen de la Comisión de Suplicatorios, cuyo texto es el siguiente:

«Dada la gravedad y notoriedad de las imputaciones que han dado lugar a posteriores actuaciones

judiciales, en trámite ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en relación con los diputados señores

Monzón y Letamendía, por presuntos delitos de tipo análogo y aun de posible mayor entidad de los que

son objeto los suplicatorios a que se refiere este dictamen, y teniendo en cuenta que sin la previa

autorización de esta Cámara no es posible el procesamiento de un diputado, según el artículo 71, apartado

segundo, de la Constitución vigente, esta Comisión acuerda:

Dejar en suspenso la decisión final sobre estos suplicatorios y solicitar al excelentísimo señor presidente

del Tribuna] Supremo la remisión, como antecedentes oportunos y absolutamente necesarios para la

decisión sobre los suplicatorios a que se refiere este dictamen, el testimonio de los particulares pertinentes

de las demás actuaciones judiciales en trámite ante la citada Sala Segunda y en que figuren como

querellados o denunciados, en concepto de autores, coautores o cómplices y por delitos análogos o de

análoga finalidad, los mismos diputados implicados en estos suplicatorios.»

¿DECISIÓN SENSATA?

La aprobación de este dictamen tuvo 27 votos en contra y 7 abstenciones. Los votos favorables se han

calculado en más de 250. sin que haya sido posible precisar más, dado el carácter secreto que, de acuerdo

con el reglamento del Congreso, tenía esta parte de la sesión.

Sí trascendió, en cambio, que el grupo socialista, representado por el diputado señor Bono, mediante un

voto particular, trató de añadir al dictamen una frase, que diría así:

«En consecuencia, no se conceden en este acto los suplicatorios solicitados, sin perjuicio de que. a la vista

de informaciones sumariales posteriores, se adopte ulteriormente la decisión definitiva.»

Esta enmienda, que fue rechazada por 148 votos en contra, 104 a favor y 36 abstenciones, nos fue

calificada por un ilustre jurista como insólita. «Porque —nos decía— si no se conceden en este acto los

suplicatorios solicitados, el asunto queda concluido ahí. Las informaciones sumariales posteriores podrán

ser consideradas en una nueva petición de suplicatorio.»

En opinión de este mismo diputado, jurista brillante, la decisión adaptada por el Pleno, al aprobar el

iictamen de la Comisión, ha sido sensata y ponderada. «Porque lo que están deseando Letamendía y

Monzón —añadía— es que los metan en la cárcel, para completar su campaña contra la aprobación del

Estatuto y crear mayor confusión y alboroto en el País Vasco. Conceder ahora el suplicatorio hubiera sido

tanto como hacerles el juego.»

TURNOS A FAVOR Y EN CONTRA

Para completar los datos relativos a la sesión secreta (?) hay que decir que, de acuerdo con lo establecido

en el reglamento del Congreso, el dictamen de la Comisión tuvo dos turnos a favor, consumidos por los

diputados señores Solé Barbera, comunista, y Pin Arboledas, centrista, y otros dos en contra, a cargo de

los señores Praga Iribarne (Coalición Democrática) y Pinar (Unión Nacional).

En suma, que aun cuando el Tribunal Supremo atienda la petición que se 1e formula en el dictamen

aprobado y envíe al Congreso «el testimonio de los particulares pertinentes de las demás actuaciones

judiciales, en trámite ante la Sala Segunda», mientras se reúne de nuevo la Comisión de Suplicatorios y se

elabora un nuevo dictamen para someterlo al Pleno, se habrá rebasado la fecha clave del referéndum...

 

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