Autor: ;Cuadra Fernández, Bonifacio de la. 
 Pleno del Congreso. Fraga no consiguió capitalizar la indignación por los últimos atentados. 
 Las principales fuerzas parlamentarias apoyan al Gobierno en la lucha antiterrorista     
 
 El País.    31/05/1979.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

EL PAÍS, jueves 31 de mayo de 1979

POLÍTICA Pleno del Congreso

A excepción de Coalición Democrática y del Grupo Mixto, las fuerzas parlamentarias del Congreso de los

Diputados firmaron ayer una declaración conjunta en la´que condenan los .últimos a tentados y expresan

su voluntad de coadyuvar en la lucha antiterrorista. El señor Fraga no consiguió capitalizar políticamente

la situación, y el Grupo Mixto no pudo llegar a un acuerdo interno, ante la protesta de Blas Pinar por el

hecho de que en esta sesión no se hubiera autorizado la intervención de dos portavoces de dicho grupo,

informan Soledad Gallego-Díaz y Bonifacio de la Cuadra.

Fraga no consiguió capitalizar la indignación por los últimos atentados

Las principales fuerzas parlamentarias apoyan al Gobierno en la lucha

El Congreso de los Diputados expresó ayer su apoyo al presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, en la

lucha contra el terrorismo y los intentos de desestabilización de la situación política. Todas las fuerzas

políticas parlamentarias, excepto Coalición Democrática y el Grupo Mixto, firmaron una declaración

conjunta, leída por el presidente de la Cámara, Landelino Lavilla, en la que se condenan los últimos

atentados, se comprometen a coadyuvar en la lucha antiterrorista y se denuncian los intentos de provocar

la desconfianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas. También anunció el presidente una

reunión mensual de la Comisión de Interior para evaluar la situación de orden público y lucha

antiterrorista.

Los esfuerzos del portavoz de CD, Manuel Fraga, para convertir la sesión plenaria en un debate crítico

frente a la acción del Gobierno —fracasados ya en la reunión de la Junta de Portavoces celebrada por !a

mañana— se estrellaron contra la firme voluntad de los demás grupos parlamentarios de preservar la

imagen del Gobierno y evitar que la coalición que representa el líder conservador capitalizara en su haber

político la indignación popular provocada por los últimos atentados.

Dos grupos, el Comunista y el Andalucista, expresaron rotundamente su apoyo al Gabinete Suárez. Los

socialistas, en nombre de cuyos tres grupos parlamentarios intervino Felipe González, no pudieron

impedir, contra la voluntad que algunos de sus portavoces expresaron antes de iniciarse la sesión, que la

Cámara ofreciera la imagen de un bloque apiñado en torno al señor Suárez, y renunciaron tanto a

expresarle su apoyo incondicional como a criticarle,

La intervención del señor Suárez se produjo tras la lectura de la declaración conjunta, y fue aplaudida

exclusivamente por los miembros del grupo centrista. El presidente del Gobierno, que se ayudó de unas

notas, hizo hincapié repetidamente en tres puntos: no hay ninguna alternativa a su Gobierno que no pase

por la Constitución; el desarrollo constitucional, incluidas las autonomías, proseguirá su marcha, y se

denuncia a quienes, al hilo de acontecimientos trágicos, difunde rumores e insidias para transmitir una

sensación de desconfianza en ¡a democracia. Adolfo Suárez se mostró enérgico y casi encolerizado contra

quienes fomentan esa desmoralización, y se felicitó por la actitud responsable adoptada por los partidos

parlamentarios al firmar la declaración conjunta. El presidente del Gobierno dijo estar confiado en que,

una vez descubiertos los orígenes de los grupos terroristas, los instrumentos de que ya dispone el

ejecutivo, bastarán para erradicar la violencia.

Las palabras del presidente del Gobierno supusieron un rechazo anticipado de la petición, por parte de

Manuel Fraga, de que el ejecutivo haga uso de medidas excepcionales.

La intervención de Felipe González, en su primera aparición pública tras su dimisión como secretario

general del PSOE, tuvo su momento culminante cuando afirmó que el pueblo español ya no tenía una

inocencia bíblica tan grande como para no preguntarse si quienes intentan soluciones al margen de la

Constitución no estarán detrás de algunas de esas acciones terroristas que aparentemente condenan.

 

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