Pleno del Congres. Intervenciones de los portavoces de los grupos parlamentarios. 
 Xavier Arzallus (PMV): todo lo que sea matar, en guerra o en atentado, es barbarie     
 
 El País.    31/05/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

POLÍTICA Pleno del Congreso

EL PAÍS, jueves 31 de mayo de 1979

Intervenciones de los portavoces de los grupos parlamentarios

Xavier Arzallus (PNV): ´Todo lo que sea matar, en guerra o en atentado, es barbarie"

Tras el discurso del presidente del Gobierno, los portavoces de los distintos grupos parlamentarios

hicieron uso de la palabra para exponer la posición de los mismos ante el tema planteado. Cabe resaltar la

declaración del PNV, radicalmente contraria a la violencia, así como la insistencia de Santiago Carrillo en

la necesidad de la unión de todos frente al terrorismo, y la de Felipe González en el sentido de que el

Parlamento sólo tiene en su mano dar al Ejecutivo los instrumentos necesarios para la lucha antiterrorista.

El portavoz del grupo andalucista, Alejandro Rojas Marco, dijo que nunca habrá una Andalucía libre

fuera del marco de una España democrática y resaltó las muestras de respeto hacia ei Ejército que había

dado el pueblo andaluz con motivo de! acto de homenaje a las Fuerzas Armadas, celebrado en Sevilla.

«Este es un momento grave que exige decisiones graves. O las tomamos nosotros o vendrán quienes las

tomen por nosotros. No hay más cera que la que arde: una Constitución que es ésta, una Monarquía que es

la que tenemos; unas Fuerzas Armadas y unas Fuerzas de Orden Público que son también las que

tenemos; y me atrevería a decir que un Gobierno que es justo el que tenemos.»

En nombre del Partido Nacionalista Vasco hizo uso de la palabra Xavier Arzallus, quien dijo que su

partido había condenado duramente el terrorismo y hacia esfuerzos para ayudar a construir un Estado

democrático. «El primer derecho es el derecho a la vida», añadió, «y todo lo que sea matar, tanto en una

guerra como en un atentado, es barbarie». El diputado nacionalista resaltó que para luchar contra el

terrorismo es necesario ante todo tener el apoyo popular, y que la Cámara tal vez no había estado a la

altura de las circunstancias con sus actos para obtener ese apoyo total.

Xavier Arzallus señaló que en otros tiempos el Estado estaba presidido por un militar que poseía todos los

medios, sin trabas jurídicas, y que, sin embargo, no había podido erradicar ni la violencia ni el terrorismo.

«Nosotros no debemos olvidar que somos la Cámara de la libertad y que no es posible combatir la

barbarie con otra barbarie.»

Jordi Pujol, en nombre de Convergencia i Unió, expresó su apoyo pleno al Gobierno y al ministro del

Interior, y dijo que se lo hubiera dado también a un Gobierno socialista y a un ministro del Interior

socialista en circunstancias similares. Añadió que su grupo criticaría al Ejecutivo si creyera que es

necesario, pero que intentaría no socavar su autoridad. «La clase política, los periodistas, los intelectuales,

todos, tenemos la obligación de ayudar a crear esa imagen que permita erradicar la violencia», dijo.

La intervención más esperada fue la de Manuel Fraga, cuyo grupo político se negó a firmar la declaración

conjunta. El líder de Coalición Democrática dijo que, si había bulos y rumores, quizás era debido a que

nadie había comparecido a tiempo para dar una información clara y justa. «Hoy es un día triste para esta

Cámara.» Añadió: «Podía haber sido un día de legítima satisfacción si el Gobierno hubiera hecho una

declaración y nosotros la hubiéramos debatido».

El señor Fraga dijo que no se trataba de elegir palabras, sino de explicar qué se va a hacer. Recordó

que su grupo no había participado en la elaboración de la ley de Amnistía, «porque sabíamos que iba a

suponer un incremento del terrorismo», ni tampoco en la parte política de los pactos de la Moncloa.

El señor Fraga señaló que el terrorismo no era el precio inevitable de la democracia, sino el fruto de

muchas irresponsabilidades, debilidades y de una pésima gestión del Gobierno. «El Gobierno calla, no

actúa y no viene al Parlamento a comprometerse.»

«Así no podemos continuar. La política que no se haga en este Congreso pasa inexorablemente a la calle

y la sangre inocente de tantos españoles caerá también sobre los incapaces de defenderla con la ley en la

mano y sobre los que callan cuando se debe hablar», prosiguió el líder de CD. «La patria está en peligro;

si no bastan ios medios normales, la ley permite medios extraordinarios. Nosotros no pedimos nada que

esté al margen de la Constitución que hemos votado; precisamente no queremos que esta Constitución

acabe como otras anteriores», terminó.

Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista dé España dijo que los terroristas, sean del

color que sean, han logrado sembrar una atmósfera de alarma y de temor entre la población, pero también

unir a todos los partidos democráticos.

«De nuestra parte», añadió, «el Gobierno tendrá todo el apoyo para tomar las medidas que, dentro de la

Constitución, sean necesarias para poner fin al terrorismo. Estamos tan interesados como el que más en

que se averigüe su origen y las manos que lo mueven.»

El señor Carrillo tomó expresamente la defensa del Gobierno Suárez para combatir a quienes le echan la

culpa de los atentados terroristas. «Creo», dijo, «que estas personas tratan de sacar provecho

político personal.» Según el líder del PCE, el fin del terrorismo sólo es posible con la acción de todos.

Felipe González: "¿Quién está detrás del terrorismo?"

El diputado socialista Felipe González aseguró que nadie que se suba a la tribuna del Congreso puede

asegurar que un loco asesino no va a matar a una persona en la esquina de cualquier calle. «No queremos

que nadie capitalice la situación actualdes de una posición sectaria o partidista.» Pidió el señor González

que se clarifique al país el reparto de los papeles en una democracia y que se explique que la Cámaro sólo

tiene en su mano dar al Ejecutivo los instrumentos para que luche contra el terrorismo.

Se preguntó qué grupo podría estar detrás del atentado a California 47 y pidió que se investiguen las

raíces —dentro y fuera de nuestras fronteras— de las acciones terroristas.

Para el líder socialista, el diagnóstico de estos grupos es la primera victoria y el principio del fin del

terrorismo. Señaló que existían distintos tipos de acciones terroristas y que algunas, querámoslo o no,

están ligadas con sentimientos populares y que son éstas las que requieren tanto acciones políticas como

policiales.

Pidió a todos los ciudadanos que tienen confianza en el PSOE que colaboren en lo posible en la lucha

contra el terrorismo, y a los que se aprovechan de los sentimientos que provocan las muertes de

ciudadanos inocentes, que tengan respeto hacia esa sangre y no la usen para fines de banderías políticas.

El portavoz del grupo centrista, Antonio Giménez Blanco, señaló que la democracia española e italiana

eran las más afectadas por el terrorismo y se preguntó quién estaba interesado en la desestabilización de la

Europa occidental. «Aquellos países a los que interesa, como organizadores, como financiadores, como

proveedores de armas y entrenadores de terroristas, tienen que ser desenmascarados», prosiguió. Dijo el

señor Giménez Blanco que su grupo no se iba a dejar atemorizar por el chantaje propagandístico que

viene de los totalitarismos más feroces que ha conocido nunca la historia.

El diputado centrista criticó a los diputados que juegan con las reglas legales de un Estado democrático

«para mofarse de ellas sin abandonar las prerrogativas de una condición a la que accedieron para un

trabajo que no realizan». Se trataba de una alusión indirecta a los tres diputados de la coalición vasca

Herri Batasuna.

 

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