Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Cortes. Importante intervención de Gutierrez Mellado ante el Congreso de los Diputados. 
 La Comisión de Defensa aplaza su respaldo a la reforma militar     
 
 Informaciones.    11/01/1978.  Páginas: 2. Párrafos: 16. 

11 de enero de 1378

IMPORTANTE INTERVENCIÓN DE GUTIÉRREZ MELLADO ANTE EL CONGRESO DE

DIPUTADOS

La Comisión de Defensa aplaza su respaldo a la reforma militar

• SE ACORTARA EL SERVICIO MILITAR

• «DEFENDEREMOS A CANARIAS A TODA COSTA»

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 11.

LA Prensa, forzosamente muda en el correspondiente «banquillo», recibió ayer en la Comisión de

Defensa, del Congreso la constante recomendación de que se ocupe menos de los problemas internos de

las fuerzas armadas y más de los aspectos positivos de índole castrense.

La U.C.D. complicó después las cosas, no sin que antes el teniente general Gutié r r e z Mellado hiciese

una exposición de la política militar de su Departamento y se sometiese a las preg untas que los diputados

le dirigieron. Cuando la sesión estaba prácticamente cerrada, el señor Perez-Llorca, invocando el artículo

143 del Reglamento, propuso una resolución en la que, aparte de considerar positivas y necesarias las

relaciones entre las fuerzas armadas y las Cortes, presentando a las primeras como garantía e la integridad

del territorio español, del ordenamiento constitucional y de la consolidación democrática, se planteaba el

acuerdo de la Comisión de Defensa con los principios que inspiran la reforma de la organización de la

Defensa Nacional en los términos expuestos por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de la

Defensa.

Inmediatamente hubo una matización del socialista Enrique Múgica, presidente de la Comisión, sobre la

procedencia reglamentaria de esta actitud. Felipe González sugirió que la propuesta de U.C.D, pasara a

estudio de los grupos parlamentarios. El comunista Simón Sánchez Montero, sin dejar de expresar

satisfacción por el desarrollo de una sesión que «inicia la colaboración entre el Parlamento y el Ejército)),

secundó las objeciones socialistas contra el espaldarazo que, «a bote pronto»), según expresión del

secretario general del Partido Socialista Obrero Español, pretendía organiza ríe U.C.D. al general-

Gutierrez Mellado, quien, un tanto cariacontecido, seguía las disc u s i o n e s que tan directamente le

concernían desp u é s de una reunión de «guante blanco» en sus términos generales.

EL TEMA QUEDO SOBRE LA MESA

El señor Múgica hubo de explicar que el punto entrecomillado necesita un «profundo debate», dado que

afecta nada menos que a los principios de la reforma militar. Praga Iribarne, aun .considerándose de

acuerdo con Pérez. Llorca en cuento al planteamiento reglamen t a r í o, hizo notar el interés de que haya

conseso de todos los grupos en tan importante materia, y acabó recomendando que el asunto quedase

sobre la mesa de la comisión. Múgica aceptó inmediatamente esta idea, y Felipe González subrayó el

riesgo de un debate ante el propio vicepresidente del Gobierno, por las interpretaciones que

inmediatamente surgirían.

El tema quedó, pues, sobre el tapete. U.C.D. no se apuntó el tanto, y una nota de inelegancia flotó al final

en el ambiente de la Comisión de Defensa.

EL «BALANCE» DE SEIS MESES

La sesión se habla iniciado con una larga explicación de Gutiérrez Mellado sobre las «Coordenadas de la

organización de la Defensa Nacional». Al principio, la sala de comisiones estaba medio vacía, pero

rápidamente fueron llegando los principales líderes de los partidos representados. El teniente general, a

quien acompaña b a el presidente del Congreso, explicó un esquema de lo realizado por su .Departamento

en los meses que lleva funcionando: la creación de la oficina de información y relaciones con los medios

de comunicación, la Dirección General de Armamento y Material («no creo—dijo— en la industria

militar si no va integrada en la industria civil»), la tendencia a la diferenciación de una rama militar pura

y otra político-administrativa dentro de las fuerzas armadas, la búsqueda de una´ planificación por fases,

la concentración de locales... Hizo a continuación un resumen de las disposiciones que su Departamento

piensa promover: la ley de la Defensa Nacional, la ley de Bases de la Defensa, la ley de Objetores de

Conciencia, la reforma del Código de Justicia Militar, la solución del problema de los militares del

Ejército republicano, el «arre-glo» legal para los mutilados, la sindicación de los funcionarios civiles y del

personal contratado al servicio de la Administración militar, la reducción1 del servició militar sin merma

de la eficacia combativa de las unidades, la renovación de las ordenanzas de Carlos III, la reforma de la

enseñanza en cuarteles y academias, él rejuvenecimiento de los cuadros («asunto mal interpretado», según

dijo, «porque se me acusa de que pretendo retirar promociones de golpe»), la erradicación urbana de los

cuarteles, la mo-demización los campos de tiro, el mantenimiento del ma-. terial, la colaboración entre

las fuerzas armadas y la industria civil, la acción social en los Ejércitos la abolición gradual del

pluriempleo mili-tar... .

En varios momentos, como al principio se indicó, el teniente general Gutiérrez Mellado recomendó que la

Prensa se ocupe menos de ciertos temas delicados que afectan a la moral castrense. Hizo un encendido

elogio del soldado español y de la serenidad de las fuerzas armadas en esta etapa de transición política.

CUESTIONARIO SOCIALISTA

El diálogo que a continuación se produjo fue abierto, en el turno de preguntes, por el socialista Luis

Solana; a cuyo lado estaba el ex comandante Busquets Bragulat. El señor Solana no parecía demasiado

satisfecho de las explicaciones recibidas, más expresivas de deseos que de hechos concretos y tangibles, á

su juicio. Interrogó al vicepresidente sobre La reorganización territorial de las fuerzas armadas, sobre la

unifica, ción de los tres Ejércitos (con observaciones críticas sobre la operatividad del mando unificado dé

Canarias), sobre la defensa del archipiélago (considerado como "el tema básico y más importante de

España), sobre las alianzas con los Estados Unidos y la O.T.A.N., sobre la política militar y la enseñanza

en los cuarteles y academias, sobre la presencia de los políticos en maniobras militares, sobre el acceso a

la revista "Ejército" y a las actividades del CESEDEN (Centro de Estudios de la Defensa Nacional), sobre

la consecución de espacios televisivos relacionados con la milicia...

CANARIAS. TEMA VITAL

Gutiérrez Mellado respondió parcialmente a todo este cuestionario, insistiendo en puntos que ya había

bocado en su primera intervención y congratulándose del interés de los grupos políticos por la temática

militar. En relación con la falta de "hechos" mostró una voluminosa carpeta de disposiciones, cuyo peso

comentó. Apuntó la complejidad de la organización territorio.) y del mantenimiento del ma-terial bélico.

En cuanto a Canarias, manifestó que "para nosotros es un tema principalísimo" y una zona de España que

es preciso "defender a toda costa". Sobre las alianzas dijo "en abierta,—la de ayer tuvo franquicia

periodística— sólo puedo asegurar que en los actuales tratados no liay ninguna cláusula secreta".

Abundó en cuestiones de enseñanza e invitó a las Cortes a que canalicen sus contactos con las fuerzas

armadas, para lo cual sugerirá a la Junta de Jefes de Estado Mayor "dos visitas por Ejército". Habló de un

nuevo talante para la revista "Ejército", una buena disposición al acceso televisivo, una mejor relación

con la Prensa y un replanteamiento del servicio militar, con distribución del personal según su estado

civil, número de hijos y región de procedencia.

LAS RESPUESTAS A BUSQUetS

El tono de cordialidad y simpatía que predominó durante la sesión Informativa, quebró un tanto cuando el

genera] Gutiérrez tuvo que responder á una serle de cuestiones planteadas por el ex comandante

Busquets, que se interesó por la seguridad jurídica de los militares profesión ales, su Seguridad Social, su

vivienda, su sanidad, sus relaciones con los soldados (el teniente general pidió que los partidos

recomienden a sus militantes en servicio militar el abandono temporal de la política, y el ex comandante

((tranquilizó» al ministro en ese sentido), el reclutamiento militar de base regional, las clases pasivas con

descuento del I.R.T.P., la situación social de los militares republicanos, la falta de plazo para la

aprobación de la reforma del Código de Justicia Militar... Las respuestas de Gutiérrez Mellado fueron

esta vez algo cortantes y frias. Pareció molestarle al vicepresidente alguna referencia de Busquets a los

modelos exteriores, y le recomendó que no pusiera ejemplos foráneos, ajenos a «nuestra idiosincrasia», ni

pretendiese trasladar talantes sajones a la caliente sangre latina.

También Jordi Pujol formuló, desde su puesto de vicepresidente de la Comisión de Defensa, alguna

pregunta sobre la ejecución de los programas militares. ´Gutiérrez Mellado habló de la selección de los

programas en función de los recursos, y facilitó una relación de datos sobre material. A Busquets,

finalmente, le despidió con sequedad cuando la sesión había terminado. El ex comandante se le acercó

para, saludarle, y el general le espetó la recomendación de que «ustedes tienen que ayudar». «A sus

órdenes, mi general», respondería el diputado socialista catalán obediente a un reflejo castrense antiguo.

MOMENTOS DE HUMOR

El socialista Luis Solana, a la vista de la sesión, comentaría con los periodistas la conveniencia de un

Ministerio de Defensa con titular civil. Pero no seria exacto extraer de algún episodio aislado o de alguna

respuesta iría, la impresión de una sesión desagradable. Todo lo contrario. Incluso hubo de humor, como

cuando, en réplica a Solana por la tardanza en perfilar una política de defensa, e¡ vicepresidente observó

que tampoco tenemos Constit u c i ó n», o citando, respondiendo esta vez al señor García Añoveros sobre

el grado de preparación de .nuestros Ejércitos ante una eventual tensión internacional, manifestó que si se

tratase de un episodio nuclear, lo adecuado sería incrementar el número de curas castrenses. García

Añoveros había citado eventuales conflictos en Canarias, Ceuta y Melilla, y Gutiérrez Mellado declaró

que se esta atento a la producción de un poder di-suasorio capaz de arrostrar y cobrar cara una hipotética

agresión.

UNIDADES PRIORITARIAS

Respecto al nivel de combatividad, e i vicepresidente dijo que varía según las unidades, y que las

guarniciones de Canarias, Ceuta, Melilla, las Unidades especiales de reserva "de Infantería y la brigada

del Estrecho, entre otras, han recibido prioridad y cuentan con una satisfactoria potencia de fuego.

Lamentó, o pareció lamentar, que durante los años del Plan- de Desarrolló, las atenciones a las fuerzas

armadas retrocedieran en provecho de la mantequilla.

En resumidas cuentas, salvo cuando el general respondió a Busquets en tono de jefe ante subordinado, o

cuando se planteó fallidamente la cuestión del respaldo a la reforma militar en curso, la sesión

informativa de la Comisión de Defensa presentó características de novedad placentera. La relación entre

el superior y el soldado, ilustrada por Busquéis con alusiones a otros países, hizo aparecer un Gutiérrez

Mellado algo áspero, que recomendaba «no incurrir demasiado en mimetismos», o recordaba que en

algunos puntos del planeta hay soldados que llevan, redecilla.

López Bravo terció hacia el final con una inquietud sotare la exclusiva que Gutiérrez Mellado parecía

conceder a los. miembros de la Mesa para administrar los contactos entre ía Comisinó de Defensa y las

fuerzas armadas. El general le «tranquilizó» con estas palabras: «Veríamos con gusto gue nos conociera

todo el Congreso.»

 

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