Autor: Soriano, Manuel. 
 Parlamento. La propuesta socialista, derrotada por los ocho votos. 
 Freno al divorcio     
 
 Diario 16.    14/09/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

Diario16/14-septiembre-79

Parlamento

La propuesta socialista, derrotada por ocho votos

Freno al divorcio

Manuel Soriano

MADRID, 14 (D16).-Ocho votos de diferencia, en votación secreta, frenaron ayer el proyecto socialista

de regulación del divorcio, en el Pleno del Congreso:

El portavoz centrista, Antonio Jiménez Blanco, que ostentó la representación del Gobierno, se

comprometió a que en octubre entrará en la Cámara el proyecto del Gabinete Suárez para legalizar la

disolución del matrimonio.

El gran debate sobre tan trascendente tema, por tanto, quedó aplazado, aunque los distintos grupos

políticos apuntaron sus respectivos criterios.

Socialistas, y comunistas, que lamentaron el aplazamiento, se manifestaron claramente partidarios de la

disolución del matrimonio, tanto civil como canónico, por solicitud de ambos cónyuges o de uno de ellos

en base- a determinadas causas.

Coalición Democrática y parte del grupo mixto se pronunciaron abiertamente antidivorcistas

fundamentando su posición en razones católicas. Los grupos nacionalistas mantuvieron un elocuente

silencio sobre el tema.

Los centristas admitieron la regulación de disolución del matrimonio, pero se manifestaron contrarios al

divorcio basado en el mero consentimiento de los cónyuges. .

Fuentes gubernamentales solventes indicaron a D16 que sólo queda por determinar si el divorcio se

regulará por medio de una ley específica o por una ley que reforme el Código Civil. Las mismas fuentes

negaron rotundamente que el Gobierno y UCD pretendan plantear la celebración de un referéndum para

ratificar el pronunciamiento del pueblo español sobre este tema.

Por 133 votos a favor, 141 en contra y cuatro abstenciones, el Pleno del Congreso rechazó la toma en

consideración de la proposición de ley sobre el divorcio del grupo socialista.

Está propuesta fijaba trece causas por las que uno de los cónyuges podría solicitar la disolución del

matrimonio:

• El transcurso dé un año desde la firmeza de la sentencia o desde la separación de hecho en distinto

domicilio libremente consentido.

• La falta de consumación del matrimonio a partir del año de su celebración.

• La esterilidad de uno de los cónyuges antecedente al matrimonio e ignorada por el otro, así como la

esterilidad sobrevenida con posterioridad al matrimonio cuando no exista descendencia común. En

ambos casos, la acción no podrá ser ejercitada hasta que hayan transcurrido tres años desde la celebración

del matrimonio.

• La conducta; o situación personal de uno de los cónyuges, que produzca tal perturbación en las

relaciones matrimoniales que haga insoportable ó muy difícil para el otro cónyuge o para los hijos la

continuación de la vida en común.

• El quebrantamiento de ¡a fidelidad conyugal no consentido ni perdonado. En todo caso, la acción sólo

podrá ejercitarse dentro de los seis meses a partir del momento en que se tuvo conocimiento de ello y

nunca después de transcurridos tres años.

• El alcoholismo y la toxicomanía.

• Los malos tratamientos de obra y las injurias graves reiteradas, así como las acciones que puedan

poner en peligro la vida del otro cónyuge, de los hijos comunes o de los de cualquiera de los cónyuges.

• La bigamia, sin perjuicio de la acción de nulidad que pueda ejercitar cualquiera de los cónyuges.

• El desamparo de la familia.

• El abandono durante un año del cónyuge o de los hijos comunes o de los de cualquiera de los cónyuges.

• La desaparición, sin noticias, de uno de los cónyuges durante un año.

• La negativa permanente a la procreación o al acto conyugal.

• La inducción a la prostitución del cónyuge, de los hijos comunes, o de los de cualquiera de los

cónyuges.

La proposición socialista admitía que la sentencia firme de divorcio dejaba en libertad a los cónyuges

para contraer nuevo matrimonio.

El diputado socialista por Valencia, Antonio Sotillos, que defendió la propuesta del PSOE, admitió que

estaban abiertos a que se perfeccionara y afirmó que les daba igual que la regulación del divorcio se

hiciera a través de una ley específica o reformando el Código Civil."

El centrista Antonio Jiménez Blanco se extendió en razones para rebatir la acusación de que la UCD

yugula sistemáticamente .la iniciativa legislativa de la oposición, al pronunciarse contrariamente, como en

éste caso, a la toma en consideración de una proposición de ley. Sostuvo que en todos los parlamentos

europeos son escasísimas las proposiciones de la oposición que se toman en consideración y es el

Gobierno quien protagoniza la iniciativa legislativa.

El portavoz de UCD y de! Gobierno señaló que antes de elaborar una ley de disolución del

matrimonio, había que esperar a. lo que estableciera la Constitución, a la revisión, del concordato con la

Santa Sede, y a la reforma del Código Civil.

Jiménez Blanco aseguró que su partido es sensible a! problema de miles de familias rotas y el Gobierno

presentará su proyecto de ley que se inspira en el programa de UCD. Aparte de lo ya indicado, solamente

especificó de la posición centrista sobre el polémico tema, que el ordenamiento civil debe garantizar la

estabilidad del matrimonio, y que el matrimonio canónigo tendrá los mismos efectos civiles. «El de la

disolución dijo Jiménez Blanco— no es un puro problema de libertades ni de ruptura de contrato.»

 

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