Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Cortes. Sobre el reajuste ministerial. 
 El Gobierno tendrá que dar mas explicacioens al Congreso     
 
 Informaciones.    02/03/1978.  Página: 3-5. Páginas: 3. Párrafos: 31. 

INFORMACIONES´.

2 de marzo de 1978

SOBRE EL REAJUSTE MINISTERIAL EL GOBIERNO TENDRÁ QUE DAR MAS

EXPLICACIONES AL CONGRESO

Por Lorenzo CONTRERAS

• QUEDA EMPLAZADO PARA ABRIL

• IMPROVISADO DEBATE SOBR´E LA SITUACIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA

MADRID, 2.

EL Gobierno tuvo ayer su día parlamentario más bajo desdé el 15 de junio. Prácticamente estuvo, por

utilizar un léxico boxístico, contra las cnerdas. Una resolución que calificaba de insuficiente la

explicación dada por el vicepresidente Abril Martorell sobre el fondo y tos motivaciones de la última

remodelación del Gabinete íue aprobada por 159 votos contra cuatro y 134 abstenciones. Es decir, gran

parte de la U.C.D. se abstuvo contra sí misma. La propia U.C.D., a través de su portavoz Peres Llorca,

con independencia de considerar reglamentariamente incorrecto el debate que se había registrado al

margen de los acuerdos de to Junta de portavoces del Congreso, renunció a que se votase otra resolución

o propuesta de su cuño. Esta propuesta era muy semejante a la votada con anterioridad. Sólo variaba la

parte preliminar, en el sentido de no estimar insuficientes las explicaciones dadas. Pero, simultáneamente,

reconocía que era preciso ofrecer en la primera reunión plenaria de abril, tras la Semana Santa, Una

explicación de las razones de la reciente crisis y un debate sobre la situación económica y perspectiva de

aplicación de los pactos de la Moncloa.

El señor Pérez Llorca provocó rumores en el hemiciclo cuando comentó la «extraña unanimidad» que se

había producido en torno a la propuesta aprobada. Efectivamente, sólo U.C.D. había dejado de suscribirla,

como era lógico. El portavoz de U.C.D. agregó que «nosotros somos proclives al consenso y al pacto», y

se quejó de la «técnica de emboscada parlamentaría» que contra el partido gobernante se había utilizado.

Santiago Carrillo, líder del grupo comunista, que había usado de la palabra en el debate previo, arrimó el

ascua a la sardina de su tesis sobre la necesidad del Gobierno de concentración. Dijo, en esta dirección,

que el comportamiento del,Congreso había sido, si no reglamentario, parlamentario al, menos, y que el

debate demostraba cómo no puede haber un Gobierno de minoría capaz de imponer su voluntad a la

Cámara. Pidió Santiago Carrillo un Gobierno con prestigio y autoridad ante el país y ante el mundo,

«cualidades que ustedes no tienen —añadió apuntando al banco azul, donde Adolfo Suárez brillaba por su

ausencia — por ser un Gobierno minoritario».

ABRIL PROMETE RESPETAR LOS PACTOS DE LA MONCLOA

La situación empezó a complicarse p a r a el Gobierno cuando el presidente del Congreso, don Fernando

Alvarez de Miranda, preguntó al señor Abril Martorell si deseaba ((hacer un a ampliación» sobre la

comunicación que, en relación con el cambio de cuatro ministros, acababa de leerse. El vicepresidente y

nuevo ministro dé Economía dijo, entre otras cosas, que (da clare de los cambios producidos en el

Gobierno está explicada sucintamente en la nota oficial», para añadir que «el vicepresidente segundo,

señor Fuentes Quintana, ha presentado la dimisión por unas razones que él habrá estimado convenientes».

Según ei señor Abril, «el tino de política va a ser exactamente el mismo que hasta ahora». Otras frases de

su discurso fueron: «Toda la carga de ilusiones y toda la carga de responsabilidades, a juicio del anterior

Gobierno y a juicio de este Gobierno, con la incorporación de I o s nuevos ministros, sigue intacta.»

«Vamos a cumplir escrupulosamente los acuerdos de la Moncloa.

El vicepresidente del Gobierno agregó que los pactos de la Moncloa habían estado basados en el

diagnóstico común de la existencia de una intensa inflación, un déficit de la balanza de pagos y un paro

((desconocido en el pasado», .que es un paro ((fundamentalmente joven y desigualmente repartido entre

las provincias y regiones españolas».

NO A LAS -DENUNCIAS PRECIPITADAS

El vicepresidente continuó con un esbozo de la situación que había inspirado la necesidad de los pactos,

para terminar insistiendo en el propósito oficial de su observancia, sin perjuicio de señalar que el

programa no podría, cumplirse «si existen reticencias por parte de algunas de las fuerzas que firmaron

inicialmente el pacto». De ahí que -una unión clara de todos los partidos políticos para cumplir los

acuerdos de la Moncloa sigue siendo condición inexcusable y compromiso adquirido para que su

aplicación permita sacar a la economía española de la crisis». Sumó a todo esto el señor Abril una serie de

ingredientes optimistas. relaciona dos con el logro de los objetivos propuestos, entre ellos la reducción de

la inflación y del déficit exterior. «Esta política —dijo a continuación—, fruto de los pactos, no consiente

ni debe permitir frivolidades ni desviaciones persona les de quienes componen el Gobierno, pero tampoco

debe admitir denuncias precipitadas, carentes de fundamento real.»

CASI UN PRIMER MINISTRO

La intervención que acto seguido desarrolló él señor Carrillo, con la venia del presidente del

Congreso, abrió el turno para una sucesión de discursos y posturas políticas de los portavoces de todos los

grupos parlamentarios. De esta manera se cuestionaba el sentido y significado de la reciente crisis y se

dejaba abierta la puerta a la resolución que con posterioridad fue aprobada. La frase inicial del líder

comunista fue acogida con elocuentes rumores. Dijo Carrillo:((Yo no puedo evadirme de la necesidad de

comenzar felicitando al señor Abril Martorell, que ha intervenido aquí no como un vicepresidente

primero, sino casi como un primer ministra del Gobierno reajustado.»

La segunda parrafada no estuvo menos desprovista de intención: También siento la necesidad de felicitar

al nuevo ministro de Industria, que desde los mítines de la Confederación de Empresarios, en tos que se

ensañaba gravemente con el Gobierno, ha conseguido alcanzar un puesto en este Gabinete. Hay que decir

que los empresarios españoles han sido escuchados por el jefe del Gobierno. Y no puedo evitar tampoco

é! dar el pésame al señor Jiménez de Parga, que se ha sentado muy triste esta tarde en su escaño de

diputado, aunque ahora comienza a animarse y a sonreírse, por lo cual, al pésame se añade una

felicitación.»

Las risas acompañaron estas observaciones, Pero el contenido del mensaje se hacía políticamente más

severo cuando Santiago Carrillo advertía que entre los cambios no figuraba ninguno que favoreciese a los

trabajadores, y anunciaba que su partido, dispuesto a seguir en la oposición constructiva, rechazará todo

lo que suponga incumplimiento de los pactos de la Moncloa. El dirigente comunista se permitía expresar

profundo escepticismo sobre la capacidad de este Gobierno para aplicar una política que corresponda a la

grave situación del país». Los pactos, a juicio de Carrillo, no se están cumpliendo plenamente, entre otras

razones, porque contra ellos militaron fuerzas económicas a las que no es ajeno el nuevo ministro de

Industria, señor Rodríguez Sahagún. Como ejemplo de conculcación de los acuerdos, citó el desequilibrio

entre impuestos directos e indirectos. También se refirió a la violación del compromiso en virtud del cual

el Estado aceptaba hacerse cargo del 50 por 100 de los gastos de la Seguridad Social. Del mismo modo

utilizaba el argumento de que no existe "ningún atisbo de que se vaya a establecer realmente un Código

de los Trabajadores, uno de los primeros acuerdos establecidos en la Moncloa.

En conjunto, la pintura que de la situación hacía Santiago Carrillo presentaba tintes sombríos. El

problema del paro recibía especial atención en el análisis del dirigente comunista. La falta de un

mecanismo para el control de los pactos de la Moncloa, la circunstancia de que el Gobierno, «con su

mayoría minoritaria nos ha apisonado», y la necesidad de una política de unión nacional, componía la

línea general del discurso.

CARRILLO HABLA DE CANARIAS

Ni siquiera faltaron en el parlamento de Carrillo referencias a los últimos acuerdos de la O.U.A., «que

tratan —dijo— de poner en cuestión la soberanía española en Canarias y que no pueden impedir la

sospecha de que hay intereses de grandes potencias que aspiran a asentarse en el archipiélago, por su

valor estratégico». Habló también el dirigente comunista de «grupos paramilitares fascistas que ocupan

calles e imponen su ley, sin que contra ellos se tome ninguna medida eficaz».

A pesar de todo, Santiago Carrillo acabó expresando su confianza en que este Gobierno hará

fundamentalmente la misma política que el anterior.

COMUNISMO Y HUMOR

Por alusiones, habló a continuación Jiménez de Parga. El clima comenzó a enrarecerse en el hemiciclo,

cuando el ex ministro trazó una exposición cuasi deportiva de su talante, de su buena disposición para

aceptar el relevo sufrido, y, para apoyarse, hizo alusiones a quienes «creemos en la libertad, en la

convivencia y no cerramos filas con ideologías completamente clausuradas en sí mismas». Intentó

replicar sobre la marcha el secretario general del Partido Comunista de España, pero el ex ministro

continuó recreándose en la suerte: «Comprendo, señor Carrillo, que quizá encuentre alguna dificultad

para entender lo que estoy exponiendo.»

El dirigente comunista tuvo, por fin, oportunidad, de matizar: «El señor Jiménez: de Parga ha perdido no

solamente un Ministerio, sino también el sentido del humor.»

FELIPE LAMENTA LA AUSENCIA DE ADOLFO SUAREZ

Para entonces había sonado el turno de Felipe González. Aquello era algo semejante a las cerezas.

Abierta, la cesta con la intervención,, de carrillo, todos los líderes procuraban su apropia exhibición. Y la

linea de los discursos representaba un «crescendo». Por ejemplo, el líder socialista lamentó de entrada que

el presidente del Gobierno no se hallase sentado en el banco azul, al igual que algunos de los nuevos

ministros, que sin embargo, fueron incorporándose acto seguido. Felipe González estimaba grave la

insuficiencia;. de la explicación dada por Abril Martorell respecto a la, crisis. Queríamos —comentó—

que se nos comunicase el nombramiento de los nuevos ministros y no el hecho: consumado de su

juramento:»

Para Felipe González, lo ocurrido es algo más que un simple reajuste ministerial, pero la certidumbre sólo

se encontraría en una explicación suficiente del propio Gobierno. Una explicación sobre la dirección en

que se propone funcionar respecto a puntos concretos de los pactos de la Moncloa. Decir que el Gobierno

gira a la izquierda o a la derecha dependería de la reformulación de un programa. «Creo —añadió— que

la Unión de Centro Democrático tiene su espacio político.» Acabó calificando de gran frustración» el

discurso de Abril. La crisis, a juicio de González, se ha producido «de forma mágica», pues en el

extranjero hay países donde llevan meses discutiendo la recomposición de un Gabinete, mientras en

España tenemos la fortuna de resolverla en seis horas.

REVENTOS ALUDE INDIRECTAMENTE A BOADELLA

Había empezado entonces el turno de los catalanes. Lo inició el socialista Reventós, con palabras alusivas

a los pactos de la Moncloa. «Lo menos que podemos esperar —concretó— es que si entre todos

ayudamos al Gobierno que elaboró este programa, el Gobierno se preocupe, a su vez, de ejecutarlo, y

ejecutarlo, para nosotros, no es interpretarlo a su manera.»

Lo más polémico de la Intervención de Reventós surgió cuando recordó que entre los acuerdos de la

Moncloa figura uno relativo a la unidad jurisdiccional, «que, al no haberse cumplido en Cataluña, ha

producido problemas graves respecto a la libertad de expresión». La referencia al caso Boadella estaba

clara.

Reventos concluyó su breve parlamento con una recomendación al Gobierno: «Que no se deje llevar por

esa tentación fácil de emprender alegrías económicas, como se hizo en el primer Gobierno del señor

Suárez, antes del 15 de junio, antes de celebrar las elecciones legislativas.» Y recalcó; «No hagamos

alegrías antes de las elecciones municipales.»

PUJOL O LAS RAZONES PROFUNDAS DE LA CRISIS ECONÓMICA

Las palabras que a continuación pronunció Jordi Pujol fueran expresivas de la perplejidad que en su

grupo parlamentario estaba produciendo el debate La aceptación de la necesidad de que el pacto de la

Moncloa se cumpla no estaba reñida con la observación de una serie de preocupaciones complementarias.

Por ejemplo: saber si habrá elecciones municipales en junio o si van a ser en octubre o en noviembre o si

antes se celebrarán elecciones legislativas. Ignorar tan delicadas cuestiones es una forma «por lo que no

sorprendente» de funcionar la democracia.

Para el señor Pujol y la minoría catalana, lo importante es conocer la situación general del país. Han

pasado cinco meses desde la firma de los acuerdos de la Moncloa y procede hacer una revisión que nos

permita saber dónde estamos exactamente, qué perspectivas se abren y qué problemas nuevos se,

plantean. No es inteligente improvisar un debate. Hace falta conocer a fondo la razón de una serie de

crisis sectoriales y estrangulamientos graves de la economía -- que pueden dar al traste- con la política de

saneamiemto económico; las empresas que suspenden pagos, las empresas medianas y pequeñas, por las

que nadie llora y a través de las cuales sé pierden mulares de puestos de trabajo; el incumplimiento del 17

por 100 del incremento de las disponibilidades líquidas, entre otras razones porque «no hay nadie que

vaya a buscarlas para invertir». El señor Pujol se declaró partidario de analizar el porqué de todo eso y sus

consecuencias.

EL dirigente catalán diagnosticaba, finalmente: «Es muy posible que a estas alturas lo que esté frenando

la evolución del país no sea ta aplicación o no del pacto de la Moncloa, del 17 por 100, del 22 o de lo que

sea, sino, en realidad, una inseguridad que hay a nivel de los grandes protagonistas económicos del país:

de la clase obrera, por un lado, y de los sectores empresariales, por otro. Porque unos y otros no tienen

bien definido cuál va a ser el marco de su actuación durante los próximos años; no a seis meses, sino a

uno, dos, tres o cuatro años vista.»

FRAGA: EN LA MONCLOA NO HUBO PACTO SOCIAL

Cuando Fraga subió al estrado de oradores, el momento parecía maduro para seguir profundizando. El

debate improvisado había descubierto ciertos estratos de interés. Precisamente Fraga lamentaba esta

improvisación. Y, además, criticaba la afirmación de Abril Martorell en el sentido de que la política no

cambiaría. «Esto me re-cuerda. —dijo— un frase que se pronuncio en el, Parlamento francés durante la

época del general De Gaulle, cuando se manifestó que la diferencia entre la IV Re--, pública y la V era

que en la IV se cambiaba de ministros sin cambiar de política, y en la V República se cambiaba de

política sin cambiar dé ministros.»

Para Fraga, el gran problema del momento es la situación la economía y de las relaciones: sociales de

España. Por segunda vez en .este siglo, una gran transición, político-constitucional coincide con una

grave recesión mundial y, por lo mismo; con una situación muy grave para la economía. Es preciso para

salir adelante contemplar —según: Fraga— el conjunto de las fuerzas Sociales* y políticas, para basar las

relaciones en la seguridad y en • el orden público en el cumplimiento eficaz de la ley, en la seguridad del

modelo económico, social y fiscal y, finalmente, en la seguridad exterior.

"ESPADA, HOMBRE ENFERMO DE EUROPA"

Fraga llegó a sostener; "En los pactos de la Moncloa no hubo un pacto social, y fuimos varios grupos, y

entre ellos Alianza Popular, los que pedimos allí la presencia de los representantes de los empresarios y

de los trabajadores. La tesis no fue aceptada. Por eso lo que tuvimos fue un pacto político sustitutivo de

un pacto social. De ahí la importancia que debería haberse dado a este debate y la necesidad de que

continúe en una forma más completa en una de las próximas reuniones del Congreso."

Propugnó el secretario de A.P. que el Congreso haga dos cosas: primero, promover eficazmente, tras las

elecciones sindicales, un pacto social, y segundo, que el Gobierno sea instado a plantear de verdad un

debate político-económico, con revelación de cuál es la situación en este momento, a fin de que sea

factible pronunciarse sobre cuestiones políticas, económicas y sociales. "Mientras siga —terminó— la

productividad a los niveles en que está ahora y mientras ésta no lleve sólo bases fundamentales sobre la

flexibilidad en las condiciones de empleo y plantillas, todo será un engaño." ,En otras . palabras, según

Fraga: "Mientras no exista la posibilidad de exigir la productividad por los medios que se exigen en todas

las economías europeas y americanas, no habrá productividad ai salida para la crisis económica."

El ex ministro terminó comparando a España con aquella Turquía a la que se llamaba "él hombre enfermo

de Europa".

El debate terminó con pa— labras de Tierno Galván; Xabier Arzallus y, por cuestiones de orden, de

Peces-Barba, Miquel Roca y Pérez-Llorca. El profesor Tierno insistió en la conveniencia de un´ debate

profundo sobre la crisis económica, con la colaboración de todos los partidos. Arzallus reprochó al

Gobierno su diligencia en obtener la colaboración de los grupos en los pactos de la Moncloa y su

inclinación a convertirse en un arcano. Roca planteó la conveniencia de que en el orden del día de la

primera sesión plenaria de abril se plantee el debate sobre la situación económica a la luz del

cumplimiento o actualización de los pactos de la Moncloa. Este debate debería iniciarse con un detallado

informe del Gobierno y una declaración programática.

La pretensión de Peces-Barba era que el Gobierno explicase los motivos del cese y designación de

ministros, así como el programa del nuevo Gobierno. Amparándose en el artículo 143 del Reglamento,

Pérez-Llorca, de U.C.D.. replicó al portavoz socialista que procedía suspender el debate para examinar las

respectivas situaciones. El presidente Álvarez de Miranda aceptó la pausa. Seguidamente se votó la

resolución que al comienzo de esta crónica quedó descrita.

CHILE, ÚLTIMO ESCOLLO

Varios dictámenes fueron seguidamente aprobados sin debate. Se referían a un proyecto de ley por el que

se crea una Universidad en Palma de Mallorca; a otro por el que se modifica el artículo 161 del Código

Penal y se deroga el 164: a varios convenios dé Asuntos Exteriores, que fueron acentados sin discusión,

salvedad hecha del que establece entré España y Chile las premisas para evitar la doble imposición en

materia de impuestos sobre la renta respecto al gravamen del ejercicio de la navegación aérea. Este

último convenio fue impugnado por razones políticas. El ataque inaugural correspondió a don Antón

Canyellas. de la minoría catalana. El diputado defendió una enmienda de totalidad c;ue fue derrotada. Él

convenio fue aprobado por quince votos de diferencia.

La sesión se cerró con una interpelación sobre aumento de pensiones a cargo de don Ciriaco de Vicente,

miembro del grupo socialista del Congreso. La respuesta correspondió al ministro dé Sanidad y Seguridad

Social, señor Sánchez de León.,

 

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